<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-categoria/opinion-56</id>
    <link href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-categoria/opinion-56" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz de San Justo</title>
    <subtitle></subtitle>
    <updated>2025-02-01T16:32:56+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Hacia otro punto de inflexión
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/hacia-otro-punto-de-inflexion" type="text/html" title="Hacia otro punto de inflexión" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/hacia-otro-punto-de-inflexion</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/hacia-otro-punto-de-inflexion">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/OPF6KS-yYWDCCIyry3-shbImEJ8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/02/milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Fernando Quaglia<p>El vertiginoso ascenso de los libertarios al poder marcó el primer punto de inflexión en la política argentina de las últimas décadas. Aprovechando la crisis de las fuerzas tradicionales, que no supieron pronosticar el temporal que se avecinaba y tampoco lograron –hasta ahora- superar su estado de desconcierto, fragmentación y lucha de egos, Milei delineó un camino de reformas, algunas inéditas, centradas, en su mayoría, en los procesos de estabilización y desregulación de la economía.</p><p>La paciencia de una opinión pública hastiada de discursos vacíos, corrupción y demagogia le permitió sortear dificultades y salir airoso en varias contiendas. Sus modos controvertidos y disruptivos no fueron obstáculo para tejer acuerdos en el Congreso que le permitieron consolidar el doloroso pero necesario ajuste de las cuentas públicas y mantener iniciativa política. En este camino, el gobierno remarcó los errores evidentes de gobiernos anteriores, se aseguró apoyos en el Congreso pese a tener una ínfima representación propia, sedujo o directamente cooptó a dirigentes de fuerzas dialoguistas y disciplinó o expulsó a los propios que, de acuerdo a la mirada del trío que ejerce el poder, intentaban vuelo propio. En estas cuestiones, las disrupciones fueron y son de forma. En el fondo, el juego tradicional de la política sigue marcando la cancha.&nbsp;</p><p>Quizás advertidos de esta realidad, conocedores del fastidio presidencial sobre los temas ajenos a lo estrictamente económico y sabiendo que es todavía favorable el panorama para las elecciones legislativas de este año, los estrategas libertarios llegaron a la conclusión de que debían saltar líneas para quebrar la dinámica habitual también en el terreno de las ideas. Así surgió el discurso del presidente en Davos, el puntapié inicial de la "batalla cultural", una estrategia paradójicamente inspirada en el pensamiento neomarxista de Antonio Gramsci. Otro giro de tuerca en la lógica disruptiva que generó reacciones inesperadas.</p><p>Por ejemplo, Elisa Carrió y Cristina Fernández de Kirchner, tras años de enfrentamiento, encontraron coincidencias en sus críticas al gobierno. El tono algo ramplón al que recurrió la ex presidenta de la Nación y la postura más institucional del mensaje de la líder de la Coalición Cívica no fueron óbice para encontrar puntos en común en los cuestionamientos que ambas le expresaron al gobierno. Además, diversos sectores sociales despertaron de su letargo y convocaron a una marcha para hoy, que bien podría convertirse en el primer test para medir fuerzas y apoyos populares de cara a los comicios legislativos.&nbsp;</p><p>La clave radica en qué nivel de adhesión logrará esa movilización. Porque una cosa significaría que solo convoque a las minorías y colectivos que se ubican decididamente en el campo ideológico contrario. Pero las derivaciones serían más inciertas si de la marcha participan activamente sectores sociales, potenciales votantes de la Libertad Avanza en octubre próximo, que respaldan el saneamiento de la economía, pero que no adhieren a la narrativa ideológica expuesta en el Foro de Davos.&nbsp;</p><p>En este marco, la política argentina avanza hacia otro punto de inflexión. Las elecciones de medio término marcarán el desenlace un sinuoso camino al que el excesivo optimismo de los “ghostwriter” del gobierno ha añadido curvas y obstáculos al ubicar entre las prioridades la discusión de temáticas propias de lo que se denomina batalla cultural.</p><p>En 1992, en Little Rock, la pequeña ciudad capital del Estado de Arkansas, se instaló el primer comité de campaña que promovía la candidatura de Bill Clinton a la presidencia de los Estados Unidos. En una de sus paredes se colgaron frases que debían ser los ejes del discurso proselitista. Una destacaba sobre las demás. Y aún hoy resuena como una advertencia para un país que se acerca a otro punto de inflexion: "¡La economía, estúpido!".</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/OPF6KS-yYWDCCIyry3-shbImEJ8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/02/milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Mientras los discursos polémicos del presidente Javier Milei siguen marcando las agendas de debate en el país, 2025 será un momento clave para la verdadera discusión política, que tiene como siempre en Argentina, el eje en las decisiones económicas que toma el gobierno nacional.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion-56" label="Opinión" />
                <updated>2025-02-01T16:32:56+00:00</updated>
                <published>2025-02-01T16:32:50+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Un año marcado por el regreso de Trump, la geopolítica y la incertidumbre
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/un-ano-marcado-por-el-regreso-de-trump-la-geopolitica-y-la-incertidumbre" type="text/html" title="Un año marcado por el regreso de Trump, la geopolítica y la incertidumbre" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/un-ano-marcado-por-el-regreso-de-trump-la-geopolitica-y-la-incertidumbre</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/un-ano-marcado-por-el-regreso-de-trump-la-geopolitica-y-la-incertidumbre">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/s3f9ZjieSPQhSjjyST7WOfNDIc0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/01/trump.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Daniel Zovatto@zovatto55Global Fellow, Wilson Center</p><p>El mundo se adentra en 2025 en un momento crítico, un verdadero punto de inflexión. Tras un 2024 que The Economist describió como “increíble” debido a las sorpresas y acontecimientos políticos, el nuevo año presenta tanto desafíos como oportunidades en un contexto global marcado por el regreso de Donald Trump, una geopolítica turbulenta y un alto nivel de incertidumbre.&nbsp;</p><p>Los principales conflictos —Ucrania, Medio Oriente y Sudán— permanecen activos, con Siria regresando al centro de atención, mientras el multilateralismo evidencia una creciente fragilidad. Este escenario, marcado por una policrisis y una permacrisis, se torna aún más complejo debido al impacto de tres megatendencias: el avance implacable del cambio climático, la disrupción tecnológica liderada por la inteligencia artificial y el riesgo latente de una nueva carrera armamentista.</p><p>Por su parte, nuestra región estará marcado por tres dinámicas principales: 1)&nbsp;el impacto de Trump en las relaciones hemisféricas; 2) un entorno de bajo crecimiento económico combinado con malestar social; y 3) el inicio de un nuevo súper ciclo electoral y sus efectos en el mapa político regional.</p><p>El año comenzará con dos eventos clave: la toma de posesión presidencial en Venezuela y el retorno de Trump a la Casa Blanca. El 10 de enero, salvo una sorpresa mayúscula, Nicolás Maduro continuará ilegítimamente en el poder tras las fraudulentas elecciones del pasado 28 de julio. Diez días después, el 20 de enero, Trump jurará por última vez, como presidente de Estados Unidos, abriendo un período de fuertes tensiones y máxima incertidumbre. El panorama está lleno de incógnitas sobre lo que está por venir.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>Bienvenidos a la nueva era de Trump<p>A nivel global, su regreso plantea múltiples interrogantes: ¿Cómo responderá el mundo a su propuesta de un proteccionismo comercial agresivo? ¿Qué implicaciones geopolíticas tendrá su renovada política exterior, caracterizada por un enfoque transaccional en lugar de alianzas estratégicas? ¿Cómo afectarán estas posturas al abordaje de desafíos globales como la lucha contra el cambio climático, la regulación de la inteligencia artificial o la gestión de los grandes conflictos en curso? Además, ¿cómo se configurarán sus relaciones con actores clave como China, Rusia y la Unión Europea?</p><p>En Latinoamérica, su retorno también genera interrogantes fundamentales. ¿Cómo impactará su enfoque proteccionista en las economías regionales? ¿Qué consecuencias tendrá su estrategia transaccional para las alianzas hemisféricas? Y, sobre todo, ¿qué rol desempeñará América Latina en la política exterior de Estados Unidos y bajo qué formato se desarrollará?</p><p>La designación de figuras cubanoamericanas como Marco Rubio (Secretario de Estado) y Mauricio Claver-Carone (enviado especial para América Latina) indica una agenda donde temas como el control de la migración, el combate al narcotráfico, una postura de mano dura contra los regímenes autoritarios de Cuba, Venezuela y Nicaragua, una política comercial proteccionista y oportunidades como el&nbsp;nearshoring serán prioritarios. Sin embargo, el foco estratégico estará puesto en la competencia con China y los esfuerzos por contener su creciente influencia en la región.</p><p>En este contexto, el riesgo de una política exterior unilateral y transaccional, se mantiene elevado. La reciente declaración de Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos intente recuperar el Canal de Panamá si este país no cumple con los “acuerdos históricos” es una señal preocupante, ya que sugiere un posible intento de revivir la obsoleta y controvertida Doctrina Monroe en pleno siglo XXI.</p><p>&nbsp;</p>Un cuadro regional heterogéneo y volátil&nbsp;<p>En 2025, la democracia en América Latina seguirá navegando entre la resiliencia, el estancamiento y el deterioro. El último informe del Latinobarómetro (2024) ofrece un panorama agridulce: aunque el apoyo a la democracia ha crecido ligeramente, alcanzando el 52% —su nivel más alto desde 2010—, la insatisfacción con su desempeño sigue siendo elevada, con dos tercios de la población expresando descontento.</p><p>En el ámbito económico, la CEPAL proyecta un crecimiento regional del 2,4% para 2025, por debajo del promedio mundial del 3,2%. Este crecimiento mediocre amenaza con perpetuar las trampas del desarrollo —baja productividad, alta desigualdad y débil institucionalidad—, incrementando el malestar social y el riesgo de nuevas protestas. Además, problemas estructurales como la inseguridad y la violencia, la corrupción y la migración irregular seguirán añadiendo presión a los gobiernos.</p><p>En este contexto, la ciudadanía demandará soluciones rápidas y efectivas a sus problemas, mostrando, en algunos casos, una preocupante tolerancia hacia la “desprolijidad” en los procedimientos democráticos. Esto hará que la gobernanza y la gobernabilidad sean cada vez más complejas, poniendo a prueba la capacidad de los líderes para responder a las crecientes exigencias sociales sin comprometer los valores democráticos.</p><p>Asimismo, Latinoamérica inicia este año un nuevo superciclo electoral, que incluye cuatro elecciones presidenciales y una legislativa de medio término, cuyos resultados reconfigurarán el mapa político regional. En Ecuador, la opositora correísta Luisa González desafiará en febrero al presidente Daniel Noboa, quien buscará su reelección. En Bolivia, las divisiones internas en el oficialista MAS (Movimiento al Sovialismo), protagonizadas por Evo Morales y Luis Arce, podrían abrir una oportunidad de alternancia, siempre y cuando la oposición logre articularse y unificarse. En Chile, las elecciones estarán dominadas por intensos debates sobre seguridad y migración, con la derecha, liderada por Evelyn Matthei, posicionándose como favorita. En Honduras, el creciente descontento con el gobierno de Xiomara Castro podría revitalizar al Partido Liberal y a otras fuerzas opositoras. Finalmente, en Argentina, las elecciones legislativas de medio término se convertirán en un referéndum sobre las controvertidas políticas económicas del presidente Javier Milei.</p><p>&nbsp;</p>Encrucijada histórica<p>América Latina ingresa a 2025 en una encrucijada histórica, enfrentando desafíos significativos pero también una ventana de oportunidad única. Con vastos recursos naturales, un notable potencial en energías limpias y minerales estratégicos, y el creciente interés en el&nbsp;nearshoring y friendshoring, la región tiene importantes ventajas que, si se gestionan adecuadamente, podrían posicionarla, en un mundo crecientemente multipolar, como una “región solución” frente a muchos de los problemas globales actuales.</p><p>Simultáneamente, eventos clave como la elección de un nuevo Secretario General de la OEA —urgente para revitalizar y oxigenar una organización desgastada tras la mediocre gestión de Luis Almagro—, la X Cumbre de las Américas en República Dominicana —que podría convertirse en el primer cara a cara de Trump con los mandatarios del hemisferio— y la COP30 en Belém, Brasil —de vital importancia tras los decepcionantes resultados de la COP29—, representan oportunidades cruciales para redefinir las relaciones hemisféricas y proyectar una agenda regional más ambiciosa y coordinada.</p><p>Como dijo Carlos Fuentes: “(…) hay años en los que suceden siglos”. Para América Latina, 2025 se perfila como uno de esos años. La gran pregunta es si el liderazgo regional estará a la altura de las circunstancias.</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/s3f9ZjieSPQhSjjyST7WOfNDIc0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/01/trump.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El 2025 se perfila como un año clave para el mundo y América Latina.]]>
                </summary>
                                <category term="internacionales" label="Internacionales" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-01-05T11:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            “Días felices”
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/javier-milei-dias-felices" type="text/html" title="“Días felices”" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/javier-milei-dias-felices</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/javier-milei-dias-felices">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PJi4rTu6WxL2x5HYsSfFyvrAS7w=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/01/javier_milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Fernando Quaglia / LVSJ<p>&nbsp;</p><p>Apenas comenzado el año, el presidente de la Nación publicó en redes sociales un saludo en el que destacó los logros que considera alcanzados. Afirmó que “hemos dejado atrás lo peor” y que se aproximan “días felices”. En un posteo posterior, aseguró que su gobierno seguirá “bajando la inflación, reduciendo el riesgo país, el gasto público y desregulando”. Algunos&nbsp;números positivos en estos rubros son el cimiento que sustenta la esperanza de un triunfo electoral en las legislativas, algo que –con los reparos del caso- vienen insinuando la mayoría de las encuestas de opinión.&nbsp;</p><p>En el terreno en el que se siente más a gusto (las redes sociales) y explayándose sobre el tema que más le apasiona (la economía), Milei repitió lo que otros mandatarios proclamaron en distintas épocas: lo mejor está por venir; lo peor quedó en el pasado. No siempre estas expresiones de deseo se cumplieron. Es más, en la mayoría de los casos fueron solo eso. Sin ingresar en el análisis de las afirmaciones sobre la economía que formuló, en el saludo presidencial la formalidad le ganó, otra vez, a la originalidad.&nbsp;</p><p>Por cierto, los “días felices” prometidos deberán verse las caras con las agitadas aguas de un año electoral, en el que el gobierno nacional apuesta a alcanzar un éxito que le permita mayor margen de maniobra en el Congreso y avale el proceso de reformas que, con espasmos y sobresaltos, pero empecinado, viene llevando adelante. Con suceso en algunos puntos. Con incertidumbre, en otros.</p><p>Este año la actualidad política en el país estará marcada por el cronograma electoral y por la marcha de la economía. Nada nuevo. Siempre ha ocurrido así en los años en los que se renueva el Congreso de la Nación. La ciudadanía tiene experiencia en estas situaciones y sabe que los juegos del poder y las dificultades económicas moldean el discurso.</p><p>En este marco, la dirigencia política tradicional tendrá que hallar respuestas al desafío que redujo su protagonismo y puso en peligro su relevancia. Ya no puede asombrarse por las disrupciones de un presidente que capitalizó el profundo descontento popular contra quienes se atribuían su representación. El reto no es menor. El resultado de las elecciones legislativas brindará elementos para tomar nota si la política “profesional” es capaz de encontrar el camino.</p><p>Mientras se mantenga la incertidumbre de las fuerzas que antaño manejaban los resortes del poder, los ataques a la “casta” continuarán siendo efectivos. Aun cuando se trate más de retórica incendiaria que de hechos concretos. Aun cuando se vislumbre que la motosierra contra la “casta” se diluye en el entramado de intereses cruzados, alimentando sospechas de acuerdos encubiertos.&nbsp;</p><p>El último día del año anterior, la Argentina recibió la noticia del fallecimiento de un periodista polémico, controvertido, discutido, pero brillante y notable que reinventó los modos de reflejar la realidad. Las dos figuras que actualmente representan la grieta, concepto acuñado por Jorge Lanata, “acordaron” no expresarse respecto del triste suceso que dominó la agenda pública la semana anterior. Militantes de uno y otro lado incluso llegaron incluso a “celebrar” el desenlace. No hubo grieta entre los adherentes más fervorosos de una y otra corriente. Si bien Javier Milei y Cristina Kirchner no tenían obligación de expresarse públicamente, su silencio podría interpretarse como la muestra de desdén personal hacia alguien no escatimó críticas e investigaciones para ambos o quizás como la consecuencia de un escaso aprecio por la libertad de prensa.&nbsp;</p><p>Es una obviedad, pero si fuera real el último argumento, vale la pena insistir en que los “días felices” prometidos, tanto en años electorales como en cualquier otro momento, solo son posibles con la plena vigencia de esta libertad.</p>        Ver esta publicación en Instagram            <p>Una publicación compartida por Javier Milei (@javiermilei)</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PJi4rTu6WxL2x5HYsSfFyvrAS7w=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/01/javier_milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La actualidad política en 2025 estará marcada por el cronograma electoral y por la marcha de la economía.]]>
                </summary>
                                <category term="nacionales--171" label="Nacionales " />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-01-04T11:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Paso, corte y quebrada
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/paso-corte-y-quebrada" type="text/html" title="Paso, corte y quebrada" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/paso-corte-y-quebrada</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/paso-corte-y-quebrada">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/phmLvMF--CCqVnJVyrVk881rDgA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/11/panorama_nacional.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por Fernando Quaglia&nbsp;<p>“Hoy casi no se escuchan ni bailan tangos”. El lamento de los amantes de la música ciudadana tiene asidero si se lo toma de modo literal. Queda desmentido, no obstante, si se lo aplica como metáfora para describir la realidad política de la semana que pasó. Pasos, cortes y quebradas marcan el compás de una milonga en la que lejos está el “chan chan”.</p>Paso<p>La danza del tango tiene pasos básicos y otros más complejos. Abiertos, cruzados hacia adelante, hacia atrás, giro con traspié y caminatas sincopadas, entre ellos. Desde su implementación, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) han inspirado a los letristas de la política. Argumentos en todas las direcciones, algunos cruzados, otros a contratiempo y varios traspiés forman parte del debate sobre la reforma electoral.&nbsp;</p><p>La propuesta procura simplificar el proceso y no es difícil entender sus razones: un sistema que encarece las campañas, multiplica los costos y fragmenta aún más el ya de por sí polarizado panorama político. Si bien este tipo de primarias puede tener valor en un sistema político más ordenado, se ha convertido –de hecho- en una gran encuesta generadora de sacudones que alteraron la vida de los argentinos. En el contexto actual parecen ser un obstáculo más que una oportunidad.</p><p>Aunque los argumentos a favor de su eliminación son sólidos —menos gasto público, menos fragmentación política, eliminación de los partidos “sello”, mayor simplicidad—, se advierten objeciones en torno a la oportunidad de su envío al Congreso. La propuesta llega cuando está comenzando un año electoral, lo que podría interpretarse como una maniobra para asegurar ventajas. La necesidad de realizar reformas profundas en el sistema electoral debería ser acompañada de un debate amplio y que trascienda el calendario de elecciones. Serán los congresistas quienes deberán elegir el paso adecuado. Una discusión en la que prevalezcan los afanes electoralistas, con cruces y chicanas no asoma como la mejor alternativa.&nbsp;</p>Corte<p>El Congreso, el Senado en particular, es el ámbito en el que el nombramiento de nuevos miembros de la Corte Suprema de Justicia mantiene el interés de los principales espadachines oficialistas y opositores. El Jefe de Gabinete admitió que podría designarse por decreto a los candidatos Lijo y García Mansilla. Si la Cámara Alta no alcanza acuerdos para ello, recién allí se contemplaría la posibilidad de que alguna mujer sea propuesta. Un firulete.&nbsp;</p><p>Al mismo tiempo, la "conversión" republicana de algunos sectores opositores parece estar más dirigida a la defensa de ciertos privilegios que a una verdadera voluntad de fortalecer el máximo tribunal. Además, que el candidato más cuestionado haga “campaña” en su favor es un agravio gratuito a la investidura que pretende asumir. Más firuletes.</p><p>Adornos coreográficos que amenazan la institucionalidad.&nbsp;</p>Quebrada<p>Aunque sea parcialmente, quebrada está la relación entre el gobierno y la cúpula industrial. La ausencia del presidente y el ministro de Economía en la convención de la Unión Industrial Argentina fue un desaire que molestó a los empresarios.&nbsp;</p><p>El añejo, pero siempre interesante, debate sobre la necesidad de abrir la economía para fomentar la eficiencia y el dinamismo es el centro de la disputa. Apertura indiscriminada o proteccionismo a ultranza son los extremos de la discusión cuyo camino, como en el tango, se interrumpe –a veces de manera brusca- para que las figuras argumentales rompan la linealidad de una cuestión que, usando calificativos del gobernador Llaryora, debe implementarse con inteligencia y sin boberías.&nbsp;</p><p>Sin ficha limpia y con sospechas de pactos ocultos, los arabescos discursivos, pasos cruzados y sincopados, cortes y quebradas siguen protagonizando el debate de asuntos centrales para el futuro del país. Aunque casi no es escuchen tangos, vivimos el tiempo del firulete. Hay merengues y congas, pero en la política nuestra siempre es buen tiempo para milongas.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/phmLvMF--CCqVnJVyrVk881rDgA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/11/panorama_nacional.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La política de la semana se movió al ritmo de una milonga: debates sobre las PASO, la Corte Suprema y tensiones con la industria mostraron pasos cruzados, firuletes y giros inesperados.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion-56" label="Opinión" />
                <updated>2024-11-30T13:54:46+00:00</updated>
                <published>2024-11-30T13:54:41+00:00</published>
    </entry>
    </feed>