<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/biblioteca-popular</id>
    <link href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/biblioteca-popular" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz de San Justo</title>
    <subtitle></subtitle>
    <updated>2026-05-17T14:05:06+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Biblioteca Popular: a un siglo de abrir páginas y abrazar historias
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/biblioteca-popular-a-un-siglo-de-abrir-paginas-y-abrazar-historias" type="text/html" title="Biblioteca Popular: a un siglo de abrir páginas y abrazar historias" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/biblioteca-popular-a-un-siglo-de-abrir-paginas-y-abrazar-historias</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/biblioteca-popular-a-un-siglo-de-abrir-paginas-y-abrazar-historias">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZGQPwzjwwtQEYfT_8Zt-SnHHd_M=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/biblioteca_popular_1.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por María Laura Ferrero | LVSJ</p><p>En un tiempo donde las pantallas parecen haber ganado terreno y donde las series, las redes sociales y la inmediatez modificaron los hábitos culturales, el Centro Cultural y Biblioteca Popular de San Francisco se preparó para cumplir cien años apostando, justamente, a lo contrario: al encuentro, a la lectura y al valor de las historias compartidas.</p><p>La institución celebrará el próximo 5 de agosto su centenario convertida en uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad. Detrás de sus estanterías, sus mesas de ajedrez y sus viejos muebles de madera, sobrevive mucho más que una biblioteca: late una parte esencial de la memoria sanfrancisqueña.</p><p>La presidenta de la comisión directiva, Sandra Valdemarín; la ex presidenta Mirta Romanín de Fornero y la bibliotecaria Analía Botero repasaron junto a LA VOZ DE SAN JUSTO la historia de una institución que atravesó gobiernos, crisis económicas, transformaciones culturales y hasta momentos en los que el edificio estuvo en peligro.</p>A pocos meses de cumplir 100 años, la Biblioteca Popular de San Francisco continúa reinventándose para sostener la lectura y el encuentro cultural en tiempos dominados por las pantallas.<p>“Mi presidencia es circunstancial”, aclaró Sandra apenas comenzó la charla. Pero detrás de esa frase apareció rápidamente el verdadero sentido colectivo que sostuvo a la biblioteca durante décadas: vecinos comprometidos que entendieron que la cultura debía ser un bien común.</p>En tiempos de Sarmiento<p>Aunque oficialmente el Centro Cultural y Biblioteca Popular fue fundado el 5 de agosto de 1926, su historia comenzó bastante antes.</p><p>Según relató Valdemarín, todo surgió a partir de la iniciativa de José Teobaldo, quien empezó a reunir libros y actividades culturales en su propia casa, ubicada en Avellaneda al 270. Aquella experiencia coincidió con los años en que San Francisco comenzaba a consolidar instituciones educativas fundamentales como la Escuela Normal Superior Dr. Nicolás Avellaneda.</p><p>“Primero fue un espacio cultural y después se anexó la biblioteca”, explicó Sandra. Durante años funcionó de manera casi doméstica, sostenida por vecinos interesados en el arte, la literatura y la formación intelectual de la comunidad.</p><p>Los documentos históricos de la institución señalan que el Centro Cultural y Biblioteca Popular fue creado por “un núcleo de jóvenes y amigos entusiastas defensores y aficionados del arte, de la ciencia y de la cultura en general”, quienes buscaban fomentar “el cultivo y el desarrollo de las ciencias, las artes y las letras”.</p><p>Recién en 1926 comenzaron las gestiones formales para obtener la personería jurídica. Ese reconocimiento demoró más de una década, pero marcó el nacimiento oficial de una institución inspirada en el espíritu de las bibliotecas populares impulsadas por Domingo Faustino Sarmiento.</p><p>“La biblioteca popular nace con la idea de estar al servicio de la población”, explicó Valdemarín. “Era una forma de acercar la lectura, el conocimiento y la cultura a la gente”.</p><p>Con el crecimiento de las actividades, el espacio original quedó chico y la institución se trasladó a la sede de la Sociedad Italiana, donde permaneció durante más de veinte años.</p>Los años dorados<p>Las décadas del 40, 50 y 60 fueron tiempos de intensa actividad cultural. Las actas históricas muestran una biblioteca viva, llena de propuestas y con una fuerte participación social.</p><p>Había conferencias, recitales, certámenes literarios, funciones de cine, conciertos y campeonatos de ajedrez. Incluso existían subcomisiones integradas por mujeres de familias tradicionales de San Francisco que organizaban rifas, juegos florales y eventos benéficos para recaudar fondos.</p><p>“Había muchísima gestión cultural”, recordó Sandra. “Venían inspectores de Nación y Provincia para ver cómo funcionaba el centro cultural y biblioteca popular”.</p><p>En aquellos años, además, comenzó a gestarse uno de los grandes sueños institucionales: tener un edificio propio.</p><p>En plena década peronista, la comisión directiva inició gestiones ante el municipio y legisladores provinciales para conseguir un terreno. Finalmente, la Municipalidad cedió el espacio actual de Libertador Norte 159.</p><p>“Todo eso llevó muchos años”, explicó Mirta. “Primero se consiguió el terreno y recién en la década del 70 se construyó el edificio”.</p><p>La inauguración significó un hito para la ciudad. El edificio fue pensado específicamente para funcionar como biblioteca, algo poco habitual para la época.</p><p>Analía recordó aquellos años como una etapa de enorme movimiento cultural. “Yo iba siendo estudiante secundaria. Había conciertos, actividades, se abría el piano de cola y venía muchísima gente”, evocó.</p>El tiempo de las crisis<p>Como tantas instituciones argentinas, la biblioteca también atravesó períodos difíciles.</p><p>Uno de los más críticos llegó hacia fines de los años 80 y comienzos de los 90. La falta de recursos, el deterioro edilicio y la escasa actividad pusieron en riesgo la continuidad del espacio.</p><p>“La biblioteca estaba prácticamente abandonada”, recordó Analía. “No había libros nuevos, no había movimiento”.</p><p>Fue entonces cuando apareció la figura de Salvador Tortosa, convocado junto a otros vecinos por un antiguo jefe de Correo, conocido como Don Paulín. A partir de allí comenzó una lenta recuperación institucional.</p><p>“Con Salvador se encendieron las luces literalmente”, contó entre risas Romanín. “Había problemas eléctricos, estaba todo oscuro”.</p><p>Durante aquella etapa se renovó el sistema de catalogación, se incorporaron computadoras y volvieron a comprarse libros.</p><p>Sin embargo, los años más delicados llegarían tiempo después. En 2008, un trabajo de investigación interno reveló irregularidades administrativas y económicas que derivaron en una asamblea decisiva.</p><p>“Parecía imposible solucionar muchos problemas”, recordó Sandra. “Pero ahí fue cuando sentimos que agarrábamos envión y no nos bajábamos más de la bicicleta”.</p><p>La renovación de autoridades marcó el inicio de una reconstrucción institucional que ya lleva más de 16 años.</p><p>“Había intereses sobre el edificio”, reconocieron las integrantes de la comisión, al recordar aquellos tiempos donde incluso se temió por la continuidad de la sede.</p>La batalla contra las pantallas<p>Hoy la biblioteca enfrenta un desafío completamente distinto: sobrevivir en la era digital.</p><p>“Cayeron muchísimo los socios”, admitieron sin rodeos. Y aunque todavía existe un público fiel, los hábitos culturales cambiaron profundamente.</p><p>“La gente antes le dedicaba un rato a leer, sobre todo a la noche. Ahora se queda mirando series”, reflexionó Mirta.</p><p>Analía Botero confirmó que las consultas tradicionales prácticamente desaparecieron. “Nunca más entró un chico a buscar una enciclopedia o un libro de texto como hacíamos nosotros”, señaló.</p><p>La biblioteca de referencia perdió protagonismo frente a internet, pero aparecieron nuevos intereses.</p><p>Hoy el público lector está compuesto mayoritariamente por mujeres que buscan novelas románticas, policiales o literatura contemporánea. También creció el interés por ensayos y textos políticos.</p><p>Al mismo tiempo, la institución descubrió un fenómeno inesperado: el regreso de adolescentes y jóvenes.</p><p>Para acompañar ese cambio, se creó una biblioteca juvenil de acceso libre, donde los chicos pueden recorrer las estanterías y elegir sus propios libros sin intermediarios.</p><p>“Eso fue muy importante”, explicó Botero. “Queríamos que pudieran elegir libremente qué leer”.</p><p>Entre los géneros más buscados aparecen las sagas fantásticas, la ciencia ficción, los mangas orientales y los cómics.</p><p>“Los mangas y toda la cultura oriental crecieron muchísimo”, contó Sandra, sorprendida incluso por el fenómeno que observó este año en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.</p><p>El problema, reconocieron, es económico. “Las sagas son carísimas y a veces son seis o siete libros”, explicó la bibliotecaria.</p><p>Aun así, siguen apostando a sumar material para atraer nuevos lectores. “Mientras lean, ya es importante”, resumieron.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZGQPwzjwwtQEYfT_8Zt-SnHHd_M=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/biblioteca_popular_1.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>El Centro Cultural y Biblioteca Popular celebra sus 100 años entre el peso de su historia, el desafío de las pantallas y una nueva generación de lectores.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-05-17T14:05:06+00:00</updated>
                <published>2026-05-17T13:02:19+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Biblioteca Popular: “El libro continúa ocupando un lugar de privilegio&quot;
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/biblioteca-popular-el-libro-continua-ocupando-un-lugar-de-privilegio" type="text/html" title="Biblioteca Popular: “El libro continúa ocupando un lugar de privilegio&quot;" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/biblioteca-popular-el-libro-continua-ocupando-un-lugar-de-privilegio</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/biblioteca-popular-el-libro-continua-ocupando-un-lugar-de-privilegio">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/MN8DQxfEl3D-dDBzbWQY8lHhKAY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2023/07/biblioteca_popular_7.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El Centro Cultural y Biblioteca Popular San Francisco viene enfrentando en la última década una notoria disminución en el número de socios que ya no sienten la misma atracción hacia los textos impresos en papel. De hecho, en los últimos diez años, experimentó una baja del 40 % en el número de socios adherentes a la institución, situación que los obligó a acelerar estrategias para manejarse en el nuevo escenario digital.&nbsp;</p><p>Custodia documentos, archivos, memoria. En el mayor auge de la entidad, supieron albergar 55.000 libros y publicaciones mientras que ahora cuentan con alrededor de 35.000 ejemplares de diferentes categorías literarias.</p><p>La presidenta de la comisión directiva del Centro Cultural y Biblioteca Popular San Francisco, Sandra Valdemarín, junto a la secretaria de Actas, Mirta Fornero, reconocieron esta realidad y aseguraron que continúan trabajando para brindar el mejor servicio a sus asociados, aunque son conscientes de que deben ajustarse no sólo a las nuevas tecnologías sino a los nuevos lectores jóvenes.</p><p>En el imaginario colectivo las bibliotecas son instituciones pasadas de moda. Sin embargo, la realidad es otra en nuestra ciudad. El libro no murió. Definitivamente, no. “El libro continúa ocupando un lugar de privilegio" en la difusión de textos literarios porque “la gente que es lectora o que viene a investigar sigue utilizando el libro como recurso”, dijo Valdemarín.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>En la Biblioteca los más jóvenes, nativos digitales, conocen que hay un mundo en papel.<p>&nbsp;</p><p>Si bien antes de la pandemia han tenido la posibilidad de incorporar E-books al patrimonio literario, esto hasta el momento no ha ocurrido “por una cuestión de costos” además de que una encuesta sobre el tema arrojó que la gente “no estaba interesada” en este tipo de soporte tecnológico, comentaron desde la Biblioteca Popular.</p><p>Desde la comisión directiva celebran que pese a los desafíos de la virtualidad y la digitalización, “contamos con una franja etaria de niños y adolescentes que están, de alguna forma, involucrados en la lectura más allá de las redes sociales y las pantallas. A esto se suma la participación cada vez mayor de personas desde los 50 años que se incorporan a los lectores que tienen la costumbre de venir a buscar libros aquí y lo hacen con una frecuencia de dos a tres veces al mes”.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>El romance, lo más elegido<p>Entre los múltiples géneros literarios disponibles, Valdemarín no dudó en asegurar que “la literatura romántica” encabeza las preferencias de los lectores, “seguida de la ciencia ficción o novelas históricas”.&nbsp;</p><p>Analía Bottero es la bibliotecaria y en base a su experiencia, aportó que “la literatura juvenil ha cobrado mucho auge en los últimos años, sobre todo, impulsado por fenómenos como Harry Potter o Guerra de Tronos, lo que llaman ‘distopías’ acompañado además de publicaciones que abarcan temas de interés para los jóvenes como sexualidad, aborto, relaciones interpersonales, etc.”.</p><p>Si bien el reglamento de la institución contempla que una persona puede asociarse a partir de los 18 años, es cada vez más común observar la presencia de niños y adolescentes que concurren a nombre de alguno de sus padres para retirar publicaciones que son de su interés.</p><p>&nbsp;</p><p>Posee unos 35.000 libros. El factor económico condiciona la digitalización. No obstante, una encuesta reveló el desinterés de sus lectores por cambiar de soporte.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>“Pese a que los niños y jóvenes están muy adaptados a la virtualidad, es muy lindo verlos por acá buscando libros de texto porque están interesados en su lectura”, destacó.</p><p>Por su parte, Fornero consideró que el impacto que generó la pandemia de Covid “fue impresionante” ya que “significó para nosotros la pérdida de la regularización institucional porque nos impidió reunirnos como necesitábamos para digitalizar todo lo necesario ante la IGJ (Inspección General de Justicia)”.</p><p>&nbsp;</p>Proyectan modificaciones edilicias<p>Entre las iniciativas que tienen en análisis, las autoridades de la Biblioteca Popular están realizando gestiones para conseguir los fondos necesarios para construir y colocar una reja que se ubicará sobre la línea de edificación.</p><p>El objetivo de esto, según explicaron las entrevistadas, tiene que ver con que “en los últimos años viene gente en situación de calle en horas de la noche a ocupar el espacio de nuestro jardín de ingreso y se instalan y pasa de todo”.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>Quieren colocar una reja en el primer acceso a la institución.<p>&nbsp;</p><p>“La gente que se ubica allí suele permanecer en las inmediaciones durante el día y eso nos obligó a tener que suspender la canilla externa que teníamos porque en varias ocasiones la rompían generando pérdidas de agua. Nosotros les hablamos de buena manera para que vayan a otro lado, pero luego de unos días nuevamente volvieron”, indicaron.&nbsp;</p><p>Para evitar que continúe generándose esta situación han solicitado presupuestos para la construcción de una reja de similares características a las que ya tiene la institución. De todas formas, reconocieron que “el costo para esto es muy elevado y por eso hablamos con las autoridades municipales que ya conocen nuestra preocupación en ese sentido. Esperamos que en un tiempo breve podamos contar con los recursos necesarios para adquirir esta reja”.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Días y horarios&nbsp;</p><p>Ubicado en avenida del Libertador (N) 157, el Centro Cultural y Biblioteca Popular San Francisco abre sus puertas de lunes a viernes de 9 a 12.30 y de 15.30 a 19.30, los sábados de 9 a 12.30 y de 17 a 19 y los domingos de 17 a 19.</p><p>Teléfono: 03564-425205. E-mail: bibliotecapopularycc@gmail.com.&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/MN8DQxfEl3D-dDBzbWQY8lHhKAY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2023/07/biblioteca_popular_7.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Hoy su función parece renacer con una inyección de sangre nueva pese a la tecnología. Aunque tienen menos socios, muchos niños y jóvenes atraídos por la lectura visitan el espacio.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2023-07-29T01:32:07+00:00</published>
    </entry>
    </feed>