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    <title>La Voz de San Justo</title>
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    <updated>2026-04-26T16:11:54+00:00</updated>
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            Chernobyl: 40 años después
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-lOwy-_Kiqz2bK1-pGXzwk73bq0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/chernobyl.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En “Voces de Chernobyl”, la premio Nobel de Literatura 2015, Svetlana Alexievich, le puso rostros al desastre. Escribió que en el lugar de la tragedia “se recuerda ante todo la vida después de todo: los objetos sin el hombre, los paisajes sin el hombre. Un camino hacia la nada, unos cables hacia ninguna parte. Hasta te asalta la duda de si se trata del pasado o del futuro. En más de una ocasión me ha parecido estar anotando el futuro”.</p><p>La mirada de la escritora ucraniana se convierte en un alerta oportuno en el momento en el que se cumplen 40 años de la explosión de la central nuclear cuyo nombre quedó impreso en la memoria de la humanidad como sinónimo de catástrofe. Y obliga, aún hoy, a analizar con detenimiento las posibilidades energéticas en un mundo cambiante y caótico.</p><p>Los recordatorios dirán que el accidente del 26 de abril de 1986 en la central nuclear ubicada en territorio de la entonces Unión Soviética -hoy la castigada Ucrania-, fue el resultado de un diseño defectuoso de maquinarias de la central. Que se unió a la presencia de personal con formación insuficiente y a la irresponsabilidad de jerarcas de un régimen oprobioso como el que se instauró desde Moscú durante largas décadas del siglo pasado.</p><p>Fue enorme el impacto de un simple ensayo técnico que desestabilizó al reactor nuclear por haberse ignorado las advertencias de seguridad. El mayor desastre de este tipo en la historia es un punto de inflexión que marcó la discusión sobre el uso de la energía nuclear, en especial en Europa. También ha incidido en la percepción que las sociedades tienen sobre las políticas energéticas.</p><p>Más de treinta vidas se perdieron durante la primera noche. Sin embargo, más de ocho millones de seres humanos&nbsp; estuvieron expuestos a la radiación en una amplia geografía del viejo continente. Se afirma hoy que los muertos pueden haber sido más de 100 mil y que decenas de miles padecieron cáncer y anomalías congénitas.</p><p>Estas graves consecuencias podrían haber sido menores si la cerrazón ideológica de líderes que solo pensaban en cómo sojuzgar a su pueblo y dominar a otros no hubiese prevalecido por sobre la racionalidad. Una semana tardó Moscú en admitir el accidente. Lo tuvo que hacer ante las evidentes constataciones de que el hecho se había producido en su territorio y luego de haberlo negado públicamente en reiteradas ocasiones. Incluso se ocultó a su propio pueblo la magnitud del hecho.</p><p>Transcurrieron cuatro décadas. La revolución de la tecnología ha modificado parámetros y percepciones. Se supone que, luego de haber sido cuestionadas durante largo tiempo, las centrales nucleares hoy son mucho más seguras. Hoy se las vuelve a valorar. Pero están expuestas a los vaivenes del poder. La invasión rusa a Ucrania así lo ha certificado y obliga a redoblar la acción preventiva de los organismos internacionales con competencia en la cuestión.</p><p>Chernobyl fue una tragedia que marcó a un tiempo controvertido. Fue el comienzo del fin para el régimen soviético y también para la Guerra Fría. Se transformó en un símbolo de las consecuencias que puede generar el uso no ético de la tecnología. Por esto mismo, no puede olvidarse. Ni repetirse.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-lOwy-_Kiqz2bK1-pGXzwk73bq0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/chernobyl.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>A cuatro décadas, Chernobyl sigue como símbolo de los riesgos del uso no ético de la tecnología. Aunque se supone que las centrales hoy son más seguras, continúan expuestas a los vaivenes del poder, por lo que la tragedia no puede olvidarse ni repetirse.]]>
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                <updated>2026-04-26T16:11:54+00:00</updated>
                <published>2026-04-26T16:11:28+00:00</published>
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