<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/ciencia</id>
    <link href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/ciencia" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz de San Justo</title>
    <subtitle></subtitle>
    <updated>2026-05-13T14:53:26+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Estudiantes argentinos diseñaron un cohete supersónico: el objetivo es romper la barrera del sonido
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/estudiantes-argentinos-disenaron-un-cohete-supersonico-el-objetivo-es-romper-la-barrera-del-sonido" type="text/html" title="Estudiantes argentinos diseñaron un cohete supersónico: el objetivo es romper la barrera del sonido" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/estudiantes-argentinos-disenaron-un-cohete-supersonico-el-objetivo-es-romper-la-barrera-del-sonido</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/estudiantes-argentinos-disenaron-un-cohete-supersonico-el-objetivo-es-romper-la-barrera-del-sonido">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/rUWwpDBeks6r_tkcfBDRAhNxilc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/cohete.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) participarán por tercer año consecutivo de la International Rocket Engineering Competition (IREC), una de las competencias universitarias de cohetería más importantes del mundo, que se realizará del 15 al 20 de junio en Texas, Estados Unidos.</p><p>El equipo ITBA Rocketry Team desarrolló un cohete supersónico llamado “Aconcagua”, con el que buscará representar a la Argentina en la categoría 30k COTS, destinada a vehículos capaces de alcanzar los 30.000 pies de altura, equivalentes a unos 10 kilómetros.</p><p>Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el proyecto apunta además a superar por primera vez la barrera del sonido para un equipo universitario argentino de cohetería, con una velocidad estimada de Mach 2.</p><p>El ITBA Rocketry Team está integrado por más de 60 estudiantes de Ingeniería Mecánica, Electrónica, Industrial, Informática, Bioingeniería y Licenciatura en Analítica del ITBA, bajo la guía de Patricio Pedreira, profesor e investigador del Departamento de Ambiente y Movilidad de la universidad.</p><p>Los estudiantes trabajan en distintas áreas vinculadas al diseño y fabricación del cohete, como aeroestructuras, aerodinámica, recovery, aviónica, payload, materiales compuestos, acoples y simulación FEM.</p>El objetivo: llegar a 10 kilómetros y romper la barrera del sonido<p>El desarrollo incluye tareas de simulación de trayectoria, construcción del fuselaje, integración electrónica, validación de componentes y pruebas técnicas para garantizar el funcionamiento del vehículo durante el vuelo.</p><p>Para la etapa 2025-2026, el equipo se propuso alcanzar dos objetivos principales: llegar a un apogeo de 10 kilómetros y romper la barrera del sonido, dos hitos que serían inéditos para una agrupación universitaria argentina dedicada a la cohetería.</p><p>La velocidad máxima estimada del cohete es de Mach 2. De concretarse, el ITBA Rocketry Team se convertiría en el primer equipo universitario argentino de cohetería en superar la velocidad del sonido en una competencia internacional.</p><p>El ITBA Rocketry Team nació en 2022 como un proyecto estudiantil orientado a posicionar a la Argentina dentro de la industria aeroespacial universitaria y desde entonces incrementó su tamaño y complejidad técnica.</p><p>En su debut internacional de 2023 participó con el cohete Theros I en la categoría 10k COTS. Un año después, el equipo finalizó en el puesto 42° de su categoría y 62° en el ranking general entre 143 equipos participantes.</p><p>Además, en la edición 2024 logró ubicarse entre los 20 mejores equipos en Diseño y Construcción, consolidando su presencia en el ámbito internacional de la ingeniería aeroespacial universitaria.__IP__</p><p>En 2025 volvió a competir en la categoría 10k COTS y este año dará un salto técnico significativo al participar en la categoría 30k COTS, triplicando la altitud objetivo respecto de las ediciones anteriores.</p><p>El Instituto Tecnológico de Buenos Aires es una de las universidades argentinas especializadas en ingeniería, tecnología y negocios, con foco en investigación, innovación y desarrollo científico aplicado.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/rUWwpDBeks6r_tkcfBDRAhNxilc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/cohete.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El equipo ITBA Rocketry Team competirá en Texas por tercer año consecutivo.]]>
                </summary>
                                <category term="nacionales--171" label="Nacionales " />
                <updated>2026-05-13T14:53:26+00:00</updated>
                <published>2026-05-13T14:52:46+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            UTN San Francisco obtuvo el segundo puesto en un desafío internacional sobre lignina
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/utn-san-francisco-obtuvo-el-segundo-puesto-en-un-desafio-internacional-sobre-lignina" type="text/html" title="UTN San Francisco obtuvo el segundo puesto en un desafío internacional sobre lignina" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/utn-san-francisco-obtuvo-el-segundo-puesto-en-un-desafio-internacional-sobre-lignina</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/utn-san-francisco-obtuvo-el-segundo-puesto-en-un-desafio-internacional-sobre-lignina">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7MZhwxjet9o_2kr0uWqC87dfhM8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/02/utn_2.jfif" class="type:primaryImage" /></figure><p>Una investigación del grupo UTN GPol de la Facultad Regional San Francisco logró el segundo puesto en la categoría “etapa avanzada” del “Tree Revolution: Discovering Lignin Challenge”, un certamen internacional orientado a encontrar aplicaciones industriales para la lignina kraft. El desafío reunió 41 proyectos de distintos países y fue impulsado por CMPC y HUBTECHILE.</p><p>La propuesta presentada por el equipo se centró en el reemplazo parcial del fenol —un insumo de origen fósil— por lignina en la formulación de resinas lignina-fenol-formaldehído (LPF), destinadas a la impregnación de papeles para laminados sostenibles utilizados en superficies decorativas y revestimientos.</p><p>La directora del grupo, la Dra. Verónica Nicolau, explicó que la iniciativa se inscribe en una línea de trabajo que desarrollan desde hace años. Según detalló, el objetivo es sustituir un recurso no renovable, cuyo precio depende del petróleo, por un material proveniente de fuentes renovables.</p><p>Nicolau señaló que el reemplazo “no es directo”, ya que la lignina presenta menor reactividad y requiere modificaciones químicas y ajustes vinculados a su solubilidad. El equipo trabajó primero a escala de laboratorio y luego avanzó hacia pruebas industriales utilizando lignina comercial de Brasil. De ese proceso surgió un prototipo industrial con propiedades comparables, e incluso en algunos casos superiores, a las del material convencional.</p><p>Además, destacó que el desarrollo pudo implementarse con el mismo equipamiento y procesamiento de una empresa local, sin necesidad de cambios estructurales, lo que permitió que la propuesta dejara de ser una aplicación potencial para convertirse en una alternativa con validación tecnológica concreta.</p>Muestras de lignina kraft.<p>En el marco del certamen, la propuesta consistió en validar la lignina kraft de pino que producirá la empresa organizadora, distinta a la utilizada hasta ahora por el grupo. El plan prevé seis meses de ensayos a escala de laboratorio con esa materia prima y contempla posibles aplicaciones en la fabricación de tableros derivados de la madera, como aglomerados o MDF.</p><p>El desafío incluyó 41 postulaciones, con equipos de Chile y de otros nueve países, entre ellos Finlandia, Suecia y Canadá. El cronograma abarcó una evaluación inicial, entrevistas, un bootcamp, un pitch final y el anuncio de ganadores el 14 de enero de 2026. Los equipos premiados recibieron USD 7.000, USD 3.000 y USD 1.000 para el primer, segundo y tercer puesto en cada categoría. El monto obtenido por UTN será destinado a continuar las investigaciones a escala industrial.</p><p>&nbsp;</p>Muestras de papeles kraft, impregnados con resina de LPF.<p>La secretaria de Ciencia y Tecnología, la Dra. Mariana Bernard, valoró el reconocimiento y afirmó: “Este reconocimiento destaca el trabajo sostenido de investigadores y estudiantes de las universidades públicas, fortaleciendo el vínculo con el sector productivo a partir de conocimiento sólido y rigor científico”.</p><p>Agregó: “La UTN trabaja para alinear productividad, desarrollo humano y cuidado ambiental, promoviendo una industria más competitiva y sostenible. En ese marco, desde GPOL y otros grupos de investigación, se contribuye activamente al desarrollo productivo del país. Celebramos este logro como un impulso para seguir profundizando esa articulación”.</p><p>El siguiente paso será evaluar cuáles de las soluciones presentadas avanzan hacia acuerdos, pilotos industriales o escalamiento comercial, en un contexto donde la bioeconomía comienza a incidir en decisiones productivas y estratégicas de mayor alcance.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7MZhwxjet9o_2kr0uWqC87dfhM8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/02/utn_2.jfif" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo GPol fue reconocido en la categoría “etapa avanzada” del Discovering Lignin Challenge por validar el uso industrial de lignina en reemplazo parcial del fenol en resinas para laminados sostenibles.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2026-02-26T13:03:54+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            De los residuos a los ecomateriales: el trabajo de María Eugenia Taverna desde la ciencia
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/de-los-residuos-a-los-ecomateriales-el-trabajo-de-maria-eugenia-taverna-desde-la-ciencia" type="text/html" title="De los residuos a los ecomateriales: el trabajo de María Eugenia Taverna desde la ciencia" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/de-los-residuos-a-los-ecomateriales-el-trabajo-de-maria-eugenia-taverna-desde-la-ciencia</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/de-los-residuos-a-los-ecomateriales-el-trabajo-de-maria-eugenia-taverna-desde-la-ciencia">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/4LZRLU9CHEMDx7TBk0zS5l0Khx4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/maria_eugenia_taverna.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Transformar residuos en nuevos materiales, tender puentes entre la investigación científica y la realidad social, y generar conciencia ambiental desde lo cotidiano. Ese es el eje del trabajo que viene desarrollando María Eugenia Taverna, ingeniera química formada en la Facultad Regional San Francisco de la UTN, doctora en química y actual investigadora del Conicet, docente universitaria y referente en el abordaje de los ecomateriales a partir del reciclado de plásticos.</p><p>Su recorrido académico comenzó en nuestra ciudad, donde se recibió de ingeniera química, y continuó con un doctorado en la Universidad Nacional del Litoral, dentro de un grupo de investigación especializado en polímeros. Desde ese ámbito estrictamente científico, en 2019 surgió la posibilidad de dar un paso más: llevar el conocimiento generado en el laboratorio hacia un plano social y comunitario.</p><p>La oportunidad llegó a través de una convocatoria de la Fundación Losano, que le permitió pensar un proyecto con impacto local. “La idea fue poder hacer ecomateriales con los residuos plásticos de la cooperativa La Virgencita, acá en San Francisco”, explicó a Posta / LA VOZ DE SAN JUSTO. El desafío era claro: recuperar materiales descartados y convertirlos en nuevos elementos con utilidad concreta.</p><p>Para Taverna, el concepto de ecomaterial tiene una definición sencilla pero profunda. “Es tratar de recuperar residuos plásticos, de los que usamos todos los días, para producir otro elemento que pueda utilizarse”, señaló. No se trata solo de reciclar, sino de revalorizar aquello que generalmente se descarta sin pensar en su destino final.</p><p>La experiencia con la cooperativa fue uno de los aspectos más significativos del proyecto. Más allá del resultado técnico, el trabajo compartido le permitió conocer de cerca otra realidad y sumar una dimensión humana a su formación. “Fue una experiencia muy linda. Me permitió crecer académicamente, pero también personalmente”, afirmó. El contacto cotidiano con las personas que integran la cooperativa le dejó una huella profunda.</p><p>Desde su mirada, el abordaje de los residuos y el reciclado es un desafío global, aunque con realidades muy distintas según los países. Durante una estancia en España, Taverna pudo observar que en algunos lugares la separación y disposición de residuos está mucho más incorporada a la vida cotidiana. Sin embargo, remarcó que para que eso ocurra es clave el rol del Estado. “Se necesitan más políticas a nivel regional, municipal y de gobierno que puedan llevar adelante este tipo de iniciativas”, sostuvo.</p><p>También reconoció que, aunque existen avances, todavía falta camino por recorrer. Muchas investigaciones, explicó, se quedan en pruebas de concepto, en escalas muy pequeñas, y el gran desafío es poder ampliarlas y llevarlas a una aplicación más extendida que permita una mejor recuperación de los residuos.</p><p>Actualmente, Taverna vive en Santo Tomé, pero mantiene un vínculo permanente con San Francisco. Desde su paso por la UTN local, participó en experiencias vinculadas a la separación de residuos, junto a grupos de buenas prácticas sustentables. “Hay buena voluntad y predisposición, pero muchas veces no es fácil, porque una vez que uno separa los residuos, hay que encontrarles un destino”, advirtió.</p><p>Ese punto, señaló, suele ser donde fallan los sistemas de reciclado. Aun así, destacó que se trata de procesos graduales, que requieren tiempo y, sobre todo, concientización social. “Es de a poquito, porque necesita mucha conciencia de parte de la sociedad”, remarcó.</p><p>En cuanto a los destinos posibles de los residuos, mencionó que en San Francisco el cartón y el papel tienen uno de los circuitos más aceitados. A través de cooperativas y puntos de recolección, esos materiales se comercializan luego con empresas del rubro, cerrando el ciclo de reciclado de manera eficiente. “Es uno de los materiales que mejor reciclado tiene en relación a todo lo que generamos”, indicó.</p><p>En ese esquema, la existencia de cooperativas como La Virgencita cumple un rol fundamental. No solo facilitan la recuperación de residuos, sino que también generan inclusión social y trabajo digno. “Ayuda a esas personas a sentirse útiles, a tener un trabajo digno, aunque sea muy arduo, porque recorren la ciudad con carros recolectando cartón”, expresó.</p><p>Más allá de las políticas públicas y los proyectos institucionales, Taverna puso el foco en las acciones individuales. Para ella, muchas prácticas cotidianas pueden marcar la diferencia. Desde evitar el exceso de packaging en productos como frutas y verduras, hasta cuidar el uso del agua o no arrojar papeles en la vía pública. “Parecen cosas simples, pero muchas veces no tenemos esa educación”, reflexionó.</p><p>También hizo referencia a problemáticas visibles en la ciudad, como la formación de microbasurales, y sostuvo que todas esas pequeñas decisiones diarias están al alcance de cualquier persona. “Son prácticas simples que podemos hacer todos”, afirmó.</p><p>En relación a los Puntos Verdes instalados en San Francisco, consideró que se trata de una política positiva y necesaria. “Es un punto de partida para poder separar residuos. Quizás al principio en categorías más simples, pero sirve para empezar”, destacó, y agregó que este tipo de iniciativas pueden incentivar a los vecinos a involucrarse.</p><p>De cara al futuro, Taverna continúa trabajando en investigación vinculada al aprovechamiento de residuos. Uno de sus principales objetivos es lograr que los desarrollos que hoy se realizan a pequeña escala puedan ampliarse y tener mayor impacto. “Me gustaría que todo lo que hacemos como prueba de concepto se pudiera escalar”, afirmó.</p><p>También expresó su deseo de que crezca la conciencia ambiental en la sociedad y de poder seguir trabajando junto a cooperativas y espacios comunitarios.</p><p>Respecto al nivel de conciencia ambiental actual, consideró que se están dando avances, aunque subrayó la importancia de trabajar especialmente con las infancias. “El público que debería ser abordado son los chicos, los niños de cinco o seis años. Hay que educar desde muy temprano”, sostuvo.</p><p>En lo profesional, María Eugenia Taverna se desempeña como docente en la UTN, integra el (Ingeniería de Procesos Sustentables) dirigido por la doctora Alfonsina Andreatta, es docente de la UNL (Universidad Nacional del Litoral) e investigadora adjunta del CONICET en un instituto de Santa Fe, lo que implica viajar semanalmente para cumplir con sus tareas académicas y científicas.</p><p>Desde la investigación, la docencia y el trabajo territorial, su recorrido demuestra que la ciencia también puede ser una herramienta concreta para pensar soluciones ambientales con impacto social, ancladas en el territorio y construidas de manera colectiva.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/4LZRLU9CHEMDx7TBk0zS5l0Khx4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/maria_eugenia_taverna.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Desde la investigación científica hasta el trabajo con cooperativas locales, esta ingeniera química impulsa el desarrollo de ecomateriales a partir de la basura, y propone repensar la forma en que producimos y descartamos: “Un vez que uno separa los residuos, hay que encontrarles un destino”.]]>
                </summary>
                                <category term="posta-1" label="Posta" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2026-01-31T12:36:01+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            ¿Resaca severa?: la ciencia explica por qué algunos toleran menos el alcohol
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/resaca-severa-la-ciencia-explica-por-que-algunos-toleran-menos-el-alcohol" type="text/html" title="¿Resaca severa?: la ciencia explica por qué algunos toleran menos el alcohol" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/resaca-severa-la-ciencia-explica-por-que-algunos-toleran-menos-el-alcohol</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/resaca-severa-la-ciencia-explica-por-que-algunos-toleran-menos-el-alcohol">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Ij0Z66wqpjpso7zZGM3nmb33pNo=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/12/brindis_fiestas.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>Durante las Fiestas de Fin de Año muchas familias están atentas a las mejores ofertas en bebidas para festejar y es uno de los momentos en los que también surgen preguntas sobre la diferente tolerancia al alcohol .</p><p>Algunas personas se embriagan o tienen resacas severas con solo un vaso, mientras que a otras no les pasa lo mismo y estas diferencias en la respuesta corporal van más allá de las singularidades personales.&nbsp;</p><p>"Así como la genética determina el color de ojos y la pigmentación de la piel, también influye en cómo respondemos a los alimentos o las bebidas", explica Adrián Turjanski, investigador del CONICET en un informe.&nbsp;</p><p>El proceso clave es la descomposición del alcohol en el cuerpo, ya que, esta genera un metabolito intermedio llamado acetaldehído, responsable de los síntomas desagradables de la resaca (fatiga, dolor de cabeza y cuerpo y náuseas) y el ritmo al que nuestro organismo genera el acetaldehído es la clave.</p><p>“Aquellas personas con un metabolismo acelerado acumulan acetaldehído rápidamente. Debido a sus efectos dañinos, es menos probable que beban en exceso, pero a su vez, suelen tener resacas más severas y con mayor frecuencia”, afirma el experto.</p><p>&nbsp;</p>El factor poblacional: genética y tolerancia<p>Turjanski, quien es director de Gen 360, test de ADN, destaca que estas variaciones genéticas no son aleatorias, ya que se identificaron patrones poblacionales asociados a diferentes, a la vez que indicó que el proceso de asimilación metabólica del alcohol está asociado a variantes genéticas y la acumulación de acetaldehído y sus efectos.</p><p>Los estudios indican que solo un 40% de la población europea posee la variante genética de alta actividad, mientras que el 85% de la población de Asia Oriental (países como China, Japón y Vietnam) posee esta variante.</p><p>Esto significa que una proporción muy alta de la población asiática metaboliza el alcohol mucho más rápido, acumulando acetaldehído y experimentando síntomas de resaca de forma más temprana y severa que la mayoría de los caucásicos.</p><p>Por esa razón, conocer la genética sirve no solo para mejorar el rendimiento deportivo, prevenir enfermedades o conocer a fondo nuestro árbol genealógico, también para prevenir situaciones adversas o un malestar, evitando un mal momento durante los festejos.</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Ij0Z66wqpjpso7zZGM3nmb33pNo=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/12/brindis_fiestas.png" class="type:primaryImage" /></figure>Para algunas personas una copa es suficiente, mientras que para otra no. El papel de la genética.]]>
                </summary>
                                <category term="salud" label="Salud" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-12-25T20:24:30+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            “De la Industria al Mercado”: ciencia, estrategia e innovación en una experiencia interdisciplinaria entre UTN y Uces
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/de-la-industria-al-mercado-ciencia-estrategia-e-innovacion-en-una-experiencia-interdisciplinaria-entre-utn-y-uces" type="text/html" title="“De la Industria al Mercado”: ciencia, estrategia e innovación en una experiencia interdisciplinaria entre UTN y Uces" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/de-la-industria-al-mercado-ciencia-estrategia-e-innovacion-en-una-experiencia-interdisciplinaria-entre-utn-y-uces</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/de-la-industria-al-mercado-ciencia-estrategia-e-innovacion-en-una-experiencia-interdisciplinaria-entre-utn-y-uces">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Jhuat8DaKAlDlRlT1ukk4cKtVGI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/11/utn_uces_mercado.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Con motivo de los 25 años del convenio entre la UTN Facultad Regional San Francisco y la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (Uces), se llevó a cabo una jornada académica innovadora denominada “De la Industria al Mercado. Innovación y Estrategia en una experiencia interdisciplinaria”.</p><p>El encuentro fue el resultado del trabajo conjunto entre las carreras de Ingeniería Química y Licenciatura en Marketing, que desarrollaron cuatro proyectos de Investigación y Desarrollo bajo un mismo desafío: transformar conocimiento en valor.</p><p>La propuesta, que une ciencia y estrategia, impulsó la creatividad, el trabajo colaborativo y la mirada integral de los procesos de innovación. A través de esta experiencia, los estudiantes integraron saberes para crear productos, analizar mercados y diseñar estrategias de lanzamiento, convirtiéndose en un espacio de aprendizaje aplicado que conjuga rigor científico y visión empresarial.</p><p>Durante la jornada se presentaron proyectos sobre pólvora nitrocelulosa sin humo, creatina morenatada en gel, ácido láctico a partir del lactosuero y acondicionador sólido neutro, todos ellos orientados a resolver problemáticas concretas con una mirada interdisciplinaria.</p><p>El evento contó con la participación de concejales municipales, autoridades académicas, docentes, alumnos y público en general, quienes destacaron el valor de la iniciativa como modelo de convergencia entre ciencia, innovación y estrategia.</p><p>Manuela Vázquez, coordinadora de Uces, subrayó la importancia de estas instancias conjuntas: “Cada uno de nosotros en la vida profesional trabaja con otras áreas, es muy raro hacerlo solo o aislado. La interdisciplinariedad que se da entre los estudiantes con proyectos concretos es fundamental, y celebro el esfuerzo y compromiso de todos”.</p><p>Por su parte, el Ing. Alberto Toloza, decano de UTN San Francisco, expresó: “Celebro enormemente que estemos llevando a cabo estas instancias que trascienden las aulas y que las ideas puedan transformarse en oportunidades de trabajo y desarrollo”.</p><p>Finalmente, Mario Ortega, presidente del Concejo Deliberante, destacó: “Es valiosísimo que desde los primeros años los estudiantes participen en experiencias que integran producción científica y comercial. Son aportes concretos que fortalecen a la ciudad y la región”.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Jhuat8DaKAlDlRlT1ukk4cKtVGI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/11/utn_uces_mercado.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En el marco del 25° aniversario del convenio entre la UTN Facultad Regional San Francisco y Uces, se desarrolló la jornada “De la Industria al Mercado".]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-11-08T18:05:32+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Alumnas del Normal imaginaron el mundo del 2137 y ganaron un concurso nacional de ciencia y literatura
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/alumnas-del-normal-imaginaron-el-mundo-del-2137-y-ganaron-un-concurso-nacional-de-ciencia-y-literatura" type="text/html" title="Alumnas del Normal imaginaron el mundo del 2137 y ganaron un concurso nacional de ciencia y literatura" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/alumnas-del-normal-imaginaron-el-mundo-del-2137-y-ganaron-un-concurso-nacional-de-ciencia-y-literatura</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/alumnas-del-normal-imaginaron-el-mundo-del-2137-y-ganaron-un-concurso-nacional-de-ciencia-y-literatura">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/222ebwnraZRGNXiIYufx3Tv_fXU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/10/alumnas_de_la_escuela_normal_concursos_de_cuentos_cortos_de_ciencia_y_literatura.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En la escuela siempre hay libros abiertos, historias que empiezan y otras que se reinventan. Los textos se vuelven un puente para pensar, imaginar y crear mundos posibles. A veces nacen de una consigna, otras del impulso de un grupo que se anima a escribir. Así fue para las alumnas de la Escuela Normal Superior Dr. Nicolás Avellaneda, que participaron del 17° Concurso Nacional de Relatos, Historietas y Cuentos Cortos “Contemos la Ciencia”, un certamen que invita a combinar literatura y conocimiento.</p><p>Este concurso es organizado por la Academia Nacional de Ciencias, institución que busca promover el interés de niños y jóvenes por la ciencia y la literatura, convocando a estudiantes de nivel inicial, primario, medio y especial de todo el país. Cada año, la convocatoria propone un tema distinto; en esta edición, fue “El Robot ANC18/69”. La consigna pedía a los participantes darle vida al personaje, imaginando que podía ser responsable de una misión, un viaje, una aventura, una travesura o lo que ellos desearan. Gracias a su inteligencia artificial, ANC18/69 podía procesar datos, tomar decisiones y analizar información para complementar sus tareas, desafiando a los estudiantes a crear relatos entretenidos y atrapantes.</p><p>&nbsp;</p>Lucía Pucheta y Martina López.Creatividad y reflexión que trascienden el aula<p>Este año, las jóvenes de San Francisco no solo aceptaron el desafío: se destacaron entre cientos de participantes de todo el país y obtuvieron distinciones en distintas categorías.En la Categoría Ciruela, destinada al primer ciclo del nivel secundario, Isabella Di Piazza, Paulina Soledad Rivalta y Jazmín Argüello recibieron el Segundo Premio con “El mundo en 50 años”.</p><p>En la Categoría Banana, correspondiente al segundo ciclo, Martina López y Lucía Abril Pucheta lograron el Primer Premio con “La Máquina 56/09”; Agustina Gómez y Julieta Cantelli también obtuvieron un Primer Premio con “Robot ANC”; mientras que Evangelina Gallo fue reconocida con una Mención de Honor por “La conexión final”.</p><p>Las historias nacieron en el aula, pero crecieron con el entusiasmo de un grupo que se animó a imaginar el futuro. “La idea surgió a partir de una propuesta de la profe —contaron las alumnas en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO—. Habíamos tenido una charla en clase con la docente Rebeca Yuan sobre la temática, y a partir de ese testimonio tuvimos que hacer un trabajo que mezclara la inteligencia artificial y cómo el cerebro se estaba reemplazando”.</p>Julieta Cantelli y Agustina Gómez.<p>El proyecto se desarrolló en el marco de las materias de Literatura, Física y Filosofía,, bajo la guía de las docentes Adriana Bertoia, Gisela Trangoni y María José Fornero, quienes acompañaron el proceso creativo de principio a fin.</p><p>“Fue una experiencia muy buena –recordaron-, porque al principio eran solo ideas al aire, pero después fuimos construyendo la historia. Tuvimos que corregirlos varias veces, porque se nos iban ocurriendo ideas a medida que avanzamos con la historia.”</p><p>Más allá del contenido científico del concurso, las estudiantes eligieron mirar la tecnología desde lo humano. “Nos basamos más en la imaginación y en observar la situación actual –explicaron-. La tecnología está reemplazando muchas cosas, y pensamos: ¿cómo será el futuro? ¿Hasta qué punto? El ser humano se está volviendo menos creativo, hace menos esfuerzo. Más dependiente de la tecnología.”</p>Evangelina Gallo.<p>Esa reflexión fue el punto de partida, por ejemplo, para “La Máquina 56/09”, el cuento escrito por Martina López y Lucía Pucheta. “Nosotras dijimos: hagamos un cuento sobre qué pasaría en el año 2137, cómo se vería el mundo. Si ya dependemos tanto de las máquinas ahora, ¿cómo será después?”, contaron. En su historia imaginan una sociedad completamente automatizada, donde una inteligencia artificial -La Máquina 56/09- ha asumido el control absoluto de las decisiones humanas. A través de Mateo, un joven que se atreve a cuestionar esa dependencia, las autoras reflexionan sobre la pérdida de la creatividad y la autonomía en un mundo que avanza al ritmo de la tecnología.</p><p>Por su parte, Agustina Gómez y Julieta Cantelli, quienes también obtuvieron un Primer Premio con “Robot ANC”, su historia indaga en el papel de la inteligencia artificial dentro de la educación y en los límites de la tecnología frente al pensamiento humano.</p><p>En el relato, el robot ANC 18/69 fue creado para acompañar el proceso de aprendizaje sin reemplazar al docente. Desde esa premisa, las autoras plantean una pregunta que atraviesa todo el texto: ¿hasta qué punto la tecnología puede ayudar sin invadir los espacios humanos del conocimiento? En su mirada, advierten sobre los riesgos de delegar el pensamiento crítico en las máquinas y resaltan la necesidad de mantener viva la creatividad y el razonamiento propio ante el avance de la automatización</p><p>&nbsp;</p>Isabella Di Piazza, Paulina Soledad Rivalta y Jazmín Argüello.De la escuela al reconocimiento nacional<p>El día que se enteraron de los resultados fue pura sorpresa. “Nosotras no sabíamos nada -relataron entre risas-. La profe nos mandó un mensaje preguntando si nos habíamos enterado. Nos envió una foto donde aparecían nuestros nombres y que habíamos ganado las cuatro el primer puesto (Martina López–Lucía Abril Pucheta y Agustina Gómez – Julieta Cantelli). Ninguna se lo esperaba.”</p><p>Ahora, las estudiantes viajarán a Córdoba el viernes 14 de noviembre, donde se hará la entrega de premios a las 18.30 horas en la Sala Magna de la Academia Nacional de Ciencias (Av. Vélez Sarsfield 249, Córdoba). También se podrá participar del evento a través de Zoom (ID: 879 4622 7094) y la transmisión en vivo en YouTube.</p><p>El asombro se multiplica si se tiene en cuenta que el certamen es nacional. “Son muchos chicos los que participan, de muchos colegios. Lo que menos imaginábamos era que justo nosotras íbamos a salir primeras. Estamos todas muy contentas, nosotras cómo estudiantes y las profes que nos acompañaron desde un primer momento.”</p><p>La Escuela Normal ya tenía antecedentes en el concurso: había participado en ediciones anteriores. Este año, además, hubo otros establecimientos de San Francisco que se sumaron. Sin embargo, las alumnas del Normal fueron las que lograron ubicarse entre los primeros puestos, reflejando el trabajo colectivo y la dedicación que la escuela viene impulsando en torno a la lectura y la escritura.</p><p>Durante el proceso de creación, la inspiración surgió también de la charla con la docente de la Facultad regional San Francisco de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Rebeca Yuan, la invitada que había compartido su testimonio sobre la inteligencia artificial. “Nos guiamos mucho de esa nota –explicaron-. Teníamos que poner una frase o algo que representara a ella. En nuestro cuento dijimos que el chico se encontraba con un libro viejo, y a partir de ahí se puso a pensar. Se desconectó de las máquinas, de las computadoras, y agarró el papel y el lápiz.”</p><p>Esa escena resume el espíritu de lo que lograron las estudiantes: reconectar con la palabra, con la imaginación y con la escritura manual, en un contexto donde las pantallas dominan el tiempo y la atención. “Fue lindo porque compartís ideas –dijeron-. Te hace pensar que estamos dependiendo mucho de la tecnología. Tuvimos que jugar varias veces con las palabras, imaginar, discutir, volver a escribir.”</p><p>Aunque todas reconocen que la motivación inicial fue cumplir con un trabajo escolar, el resultado fue mucho más que una tarea entregada. “Lo hicimos como parte de un trabajo en un principio, nunca nos esperábamos conseguir estas distinciones. Ninguna va a seguir por el lado de la literatura por ahora, pero fue una linda experiencia.”</p><p>El aprendizaje, sin embargo, fue profundo. Escribir, debatir, pensar el futuro y encontrarse con los propios límites creativos dejó una huella. “Valió la pena, porque hacer la actividad para el concurso te deja pensando en muchas situaciones con respecto a la tecnología”, aseguraron.</p><p>Lo que empezó como un trabajo de aula terminó siendo una oportunidad para pensar críticamente el mundo, imaginar lo que viene y descubrir que la ciencia también se puede contar desde la literatura. Porque en cada cuento, en cada palabra escrita por estas jóvenes, hay una manera distinta de mirar el futuro: una donde la tecnología puede avanzar, pero la creatividad sigue siendo el corazón de toda historia.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/222ebwnraZRGNXiIYufx3Tv_fXU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/10/alumnas_de_la_escuela_normal_concursos_de_cuentos_cortos_de_ciencia_y_literatura.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Estudiantes del secundario de la ENA fueron premiadas en el 17° Concurso Nacional “Contemos la Ciencia”, con relatos que reflexionan sobre el vínculo entre humanidad y tecnología. Compartieron sus sensaciones tras la experiencia: “Nos hizo pensar cuánto dependemos de la tecnología”.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-11-02T13:49:01+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Tras la expedición en el fondo del mar, el CONICET buscará dinosaurios &quot;en vivo&quot; en la Patagonia
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/tras-la-expedicion-en-el-fondo-del-mar-el-conicet-buscara-dinosaurios-en-vivo-en-la-patagonia" type="text/html" title="Tras la expedición en el fondo del mar, el CONICET buscará dinosaurios &quot;en vivo&quot; en la Patagonia" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/tras-la-expedicion-en-el-fondo-del-mar-el-conicet-buscara-dinosaurios-en-vivo-en-la-patagonia</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/tras-la-expedicion-en-el-fondo-del-mar-el-conicet-buscara-dinosaurios-en-vivo-en-la-patagonia">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cQfl84F5sASXpiw7R0dLaL1drDc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/10/conicet_dinosaurios.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) realizarán exploraciones en la provincia de Río Negro, cerca de la localidad de General Roca, en un yacimiento donde se obtuvo el material más valioso de fines de la Era de los dinosaurios en la Patagonia.</p><p>El objetivo es continuar el trabajo de la campaña anterior, realizada en 2024, en la que se halló la garra de un dinosaurio conocido como Bonapartenykus ultimus. Ahora, en el mismo sitio, la misión será excavar y encontrar los restos faltantes para completar el rompecabezas de este dinosaurio argentino inédito.</p><p>Se trata de la campaña “Expedición Cretácica I 2025”, que comenzó el 28 de septiembre pasado y culminará el 15 de octubre, y que entre el 6 y el 10 de octubre será transmitida en vivo por YouTube y en Instagram, en dos bandas horarias: de 11 a 12:30 y de 17 a 18.30. Cuenta con el respaldo del CONICET, National Geographic Society, la Fundación de Historia Natural “Félix de Azara” y la ayuda de la Secretaría de Cultura de la provincia de Río Negro.&nbsp;</p><p>Desde el CONICET explicaron que se realizarán excavaciones paleontológicas en un yacimiento que tiene una antigüedad de 70 millones de años y cuyo origen se remonta a poco tiempo antes de que cayera el meteorito que resultó en la extinción de los dinosaurios gigantes.</p><p>Es un sitio donde los investigadores encontraron una cantidad sin precedentes de restos fósiles, incluyendo los hallazgos más completos de mamíferos, pequeños lagartos, serpientes, varios tipos de dinosaurios, e incluso nidadas de más de cuatro especies de estos gigantescos reptiles.</p><p>“Vamos a regresar a un yacimiento clave, donde años atrás se identificaron al menos diez especies nuevas de animales aún no nombradas, incluyendo anfibios, reptiles, mamíferos y un dinosaurio carnívoro”, indicó Federico Agnolín, paleontólogo del CONICET y jefe científico de la campaña.&nbsp;</p><p>Sobre la transmisión en vivo, Agnolín explicó que “desde hacía años queríamos hacer un tipo nuevo de comunicación científica. Se nos había ocurrido filmar una campaña en vivo, no habíamos encontrado los medios ni los modos para hacerlo. La tremenda campaña del Falkor nos impulsó y ayudó a ver cómo podíamos hacerlo”, en referencia a la histórica campaña del Schmidt Ocean Institute en la que participaron dos meses atrás científicos del CONICET en el cañón submarino Mar del Plata a bordo del buque R/V Falkor (too), que se transmitió en vivo y en directo y alcanzó casi 18 millones de visualizaciones.&nbsp;</p><p>Ahora, los espectadores podrán ver las técnicas con las que los científicos sacan los fósiles de las rocas e interactuar con ellos en tiempo real.&nbsp;</p><p>Uno de los momentos más prometedores de la transmisión será durante la llamada ‘gran excavación’, en la que se espera que aparezcan elementos fósiles nuevos y hallazgos en vivo de fósiles de dinosaurios. “Creo que se va a poder captar ese instante de emoción que nos inunda a los paleontólogos cuando aparece un fósil nuevo, que es una cosa que jamás había sido filmada”, expresó el científico.</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cQfl84F5sASXpiw7R0dLaL1drDc=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/10/conicet_dinosaurios.webp" class="type:primaryImage" /></figure>La Expedición Cretácica I se transmitirá por streaming y buscará los restos fósiles faltantes de un dinosaurio inédito, tras el hallazgo de una garra en 2024.]]>
                </summary>
                                <category term="nacionales--171" label="Nacionales " />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-10-07T12:25:45+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Investigadores cordobeses desarrollan probióticos contra la infertilidad de equinos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/investigadores-cordobeses-desarrollan-probioticos-contra-la-infertilidad-de-equinos" type="text/html" title="Investigadores cordobeses desarrollan probióticos contra la infertilidad de equinos" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/investigadores-cordobeses-desarrollan-probioticos-contra-la-infertilidad-de-equinos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/investigadores-cordobeses-desarrollan-probioticos-contra-la-infertilidad-de-equinos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/kefXxs_0q1DzRbw1_vWPQsLHFP4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/09/investigadores.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Científicos de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) lideran una innovadora línea de investigación para combatir la infertilidad en yeguas a través de la aplicación de bacterias ácido lácticas probióticas.</p><p>El proyecto, dirigido por el Dr. Matías Pellegrino, cuenta con la participación de la Dra. Jessica Silva; la microbióloga Agustina Vasquetto y los médicos veterinarios Javier Aguilar, Natalia Pereyra y Horacio Mouguelar.</p><p>El objetivo principal del trabajo es desarrollar un producto probiótico de aplicación local para prevenir la endometritis equina de origen infeccioso. Para ello, el grupo ProBioAr del Laboratorio de Genética Microbiana de la Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la UNRC, colabora con el Instituto de Ciencias Veterinarias (INCIVET) -CONICET-UNRC).</p><p>La endometriosis es la inflamación del endometrio y puede provocarse por distintos factores, pero la principal causa es la infección producida por microorganismos. Esto puede ocurrir por malas prácticas al hacer tacto para comprobar si una yegua está preñada o lo puede contagiar el macho al aparearse.</p><p>A su vez, la endometritis infecciosa es de las principales causas de subfertilidad e infertilidad en yeguas, lo que representa un problema económico y reproductivo significativo para la industria hípica. Con su investigación, los científicos buscan inhibir esos patógenos y mejorar la reproducción de los equinos.</p>Antecedentes<p>El equipo de investigación ya venía trabajando en distintos ensayos con probióticos para la prevención de mastitis en bovinos y estaba obteniendo buenos resultados. Fue en 2019 que llegó una demanda de aras (el lugar donde crían caballos para polo y carreras) por un problema de infertilidad en yeguas.</p><p>Aunque el costo de esta enfermedad implica mucho dinero, hasta el momento solo se utilizaban terapias paliativas para tratar la infección una vez que aparecía, No existía ninguna medida preventiva.</p><p>Con este contexto y utilizando la expertise previa en el área, decidieron reunirse entre veterinarios y microbiólogos de la UNRC para desarrollar un probiótico que pudiera prevenir la endometriosis. Mas específicamente, se trataría de un bioinsumo de aplicación en yeguas.</p>Desarrollo<p>Para lograrlo, lo primero que los investigadores debieron hacer es muestrear a más de 50 yeguas sanas a través de hisopados vaginales en el endometrio y varias partes del aparato reproductor equino.</p><p>“La innovación que tiene nuestra línea de investigación es que a esos probióticos los aislamos del mismo nicho en el que después los vamos a aplicar. Es decir, que los sacamos del aparato reproductor de las yeguas y allí los colocaremos”, explicó a La Voz Matías Pellegrino.</p><p>El siguiente paso fue aislar los microorganismos obtenidos. “Aislamos cerca de 300 bacterias y para determinar cuáles servían tuvimos que hacerles pruebas de propiedades benéficas. Los que presentaban las mejores propiedades son los microorganismos que seleccionábamos”, detalló el científico.</p><p>Asi detectaron tres especies de bacterias: pediococcus pentosaceus, enterococcus hiriae y weisella cibariaun lactococo. Las tres se clasifican dentro del grupo de las bacterias lácticas.</p><p>Su propiedades benéficas se demotraron tanto a través de estudios in vitro como in vivo y su identificación se realizó con precisión utilizando espectrometría de masas MALDI-TOF.</p><p>En un esfuerzo colaborativo internacional, la secuenciación completa del genoma de estas tres cepas las llevó a cabo Pellegrino en el marco del proyecto binacional FARMS-SAFE, una iniciativa “Una Salud” que conecta a la UNRC y a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) con la Universidad Bristol en el Reino Unido.</p><p>Como principales propiedades, estas bacterias inhiben los patógenos infecciosos, tienen potencial para colonizar el nicho (aparato reproductor equino), producen sustancias antimicrobianas y pueden resistir a diferentes condiciones del pH y la temperatura.</p><p>La secuenciación genómica no sólo confirmó la identidad de las cepas sino que también permitirá un análisis bioinformático exhaustivo de sus propiedades metabólicas, potencial probiótico y seguridad, abriendo el camino para futuras aplicaciones biotecnológicas.</p>Etapa actual<p>Los investigadores ya realizaron ensayos en yeguas y comprobaron que no se ocasionaron daños, por lo que en este momento se encuentran en la etapa de desarrollo del bioinsumo.</p><p>“Estas bacterias lácticas no se pueden aplicar por si solas, tenemos que desarrollar un producto. Eso significa ver cómo liofilizarlas, cómo mantenerlas, y con qué excipiente se aplicarán, es decir, determinar todos los otros compuestos que van a formar parte de ese bioinsumo”, explicó Pellegrino.</p><p>Por el momento se barajan varias alternativas como los nanomateriales, hidrogeles, cremas o pastillas. El gel o la crema es la opción a la que más se apuesta debido a que ya existen productos en ese formato que ya se usan para lubricar la vagina de las yeguas o como antibióticos.</p><p>“Nosotros buscamos que el producto que desarrollemos no altere las rutinas del campo y que no sea algo muy distinto a lo que ya se hace porque eso puede causar rechazo de parte de los productores”, aclaró el investigador.</p><p>Una vez definido el bioinsumo, comenzarán con los ensayos donde se inoculará a yeguas para comprobar si los probióticos efectivamente previenen la endometriosis.</p><p>Aunque por ahora es un producto preventivo, una vez demostrada su efectividad existe la intención de investigar si los probióticos también tienen un poder curativo.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/kefXxs_0q1DzRbw1_vWPQsLHFP4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/09/investigadores.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Microbiólogos y veterinarios de la Universidad Nacional de Río Cuarto trabajan en un bioinsumo para prevenir la endometriosis infecciosa en yeguas.]]>
                </summary>
                                <category term="provinciales-174" label="Provinciales" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-09-09T11:49:27+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Un científico cordobés, en un hallazgo clave para tratar el síndrome urémico hemolítico
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/un-cientifico-cordobes-en-un-hallazgo-clave-para-tratar-el-sindrome-uremico-hemolitico" type="text/html" title="Un científico cordobés, en un hallazgo clave para tratar el síndrome urémico hemolítico" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/un-cientifico-cordobes-en-un-hallazgo-clave-para-tratar-el-sindrome-uremico-hemolitico</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/un-cientifico-cordobes-en-un-hallazgo-clave-para-tratar-el-sindrome-uremico-hemolitico">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7QKWuIV31yh59-xZFAEL3fGuXeQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/un_cientifico_cordobes_en_un_hallazgo_clave_para_tratar_el_sindrome_uremico_hemolitico.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El síndrome urémico hemolítico (SUH) es una enfermedad grave, que se registra en todo el mundo pero que tiene en Argentina su mayor tasa de incidencia: unos 5.000 casos por año. Afecta de mayor manera a los niños y no tiene, hasta ahora, un tratamiento específico aprobado en el mundo.</p><p>La ciencia argentina acaba de dar un paso clave para hallar un medicamento que cubra esa carencia. Y en ese proceso tuvo un rol preponderante un científico cordobés.</p><p>Se trata de Lisandro Otero, un investigador de 45 años nacido en Río Tercero y que se diplomó, como microbiólogo primero y como doctor en Ciencias Biológicas luego, en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), donde se desempeña como docente e investigador del Conicet.</p><p>El SUH suele ser conocido por su relación con el consumo de carne mal cocida. Se contrae al consumir alimentos o agua contaminados con la bacteria Escherichia coli, productora de la toxina Shiga.</p><p>Deja secuelas de por vida en el 50% de los afectados, como insuficiencia renal crónica, hipertensión, alteraciones neurológicas, y hasta puede causar la muerte. Es la principal causa de insuficiencia renal aguda en la infancia en Argentina.</p><p>La toxina puede hallarse en carnes crudas o poco cocidas, frutas y verduras mal lavadas y agua sin potabilizar, por ejemplo.</p><p>Un trabajo liderado por Otero y que acaba de ser tapa de la revista científica internacional Protein Science, logró validar, mediante la técnica de microscopía de resolución atómica, el fármaco INM004 contra el síndrome urémico hemolítico desarrollado por la empresa biotecnológica argentina Inmunova.</p><p>El producto ha superado ya con éxito las fases 1 y 2 de los ensayos clínicos y ha comenzado la fase 3 en Argentina y está próxima a iniciarla en ocho países europeos. Eso implica que está a un paso de lograr ser aprobado como el primer tratamiento para el SUH.</p><p>El avance se muestra como un evidente ejemplo de la articulación entre la ciencia pública y la inversión privada.</p><p>Para producir el fármaco, Inmunova creó un inmunógeno con alta capacidad para neutralizar la toxina de la bacteria Escherichia coli. Esos anticuerpos son purificados y por un proceso biotecnológico se obtienen los fragmentos, que son la base del medicamento, que al ser inyectado en los pacientes tendrían la capacidad de reconocer y neutralizar a la toxina Shiga que circulan por la sangre. De ese modo, frenaría el desarrollo de la enfermedad.</p><p>Otero, que es director del Laboratorio de Biología Estructural y Bioinformática del Instituto de Biotecnología Ambiental y Salud (Inbias), que depende del Conicet y de la UNRC, explicó a La Voz que el aporte del grupo científico que lideró fue “lograr ver e identificar a nivel atómico esa proteína”, paso que resulta clave para que la farmacéutica pueda avanzar en el medicamento.</p><p>Fue algo así como obtener “la foto” de las moléculas y de sus interacciones.</p><p>Otero precisó que para la investigación se requirió de tecnología con la que Argentina no cuenta, por lo que se contó con la colaboración de centros científicos de Estados Unidos y de España.</p><p>“Logramos caracterizar a nivel atómico la estructura del inmunógeno diseñado por Inmunova, así como el modo en que los anticuerpos neutralizantes del fármaco INM004 reconocen la región de la toxina Shiga relacionada con el sitio de unión a su receptor”, explica el cordobés, que también trabaja con el Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas (CRIP) de la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM).</p>“Una herramienta valiosa”<p>Otero aportó que “desde el punto de vista de la biología estructural, el trabajo resalta el valor de este método para visualizar complejos antígeno-anticuerpo a nivel molecular, lo que la convierte en una herramienta muy valiosa para la optimización de inmunógenos en el desarrollo, por ejemplo, de vacunas y de terapias”.</p><p>El avance es una evidencia más de lo que la investigación puede generar para mejorar la vida cotidiana de la gente.</p><p>Otero apuntó a La Voz que “mientras la empresa aporta un producto innovador con alto impacto económico y para la salud pública, la academia científica contribuye con conocimiento y capacidades tecnológicas”, planteando que el caso es un ejemplo de cómo esa sinergia puede generar desarrollos “de alto valor para el país”.</p><p>El cordobés afirmó que el trabajo de su equipo para este proyecto ya finalizó: “Sigue ahora la empresa farmacéutica con los ensayos, en Argentina y en otros países, ya en la etapa final del proceso”.</p><p>Del estudio también participaron Fernando Goldbaum, investigador del Conicet y cofundador de la empresa Inmunova, y otros expertos de universidades y centros de investigación de Argentina, España y Estados Unidos.</p>Hacer ciencia<p>Otero cursó sus estudios primarios y secundarios en Río Tercero. Luego se formó en la Universidad Nacional de Río Cuarto y más tarde ingresó como investigador del Conicet.</p><p>Se especializó también en España y actualmente cursa una beca de la prestigiosa Fundación Humboldt, que lo tiene viajando entre Alemania y Argentina varias veces al año.</p><p>Entre otras investigaciones en las que tuvo activa participación desde la UNRC se cuentan, por ejemplo, la detección de una proteína clave del virus que provoca el Mal de Río Cuarto (la enfermedad más importante que sufren los cultivos de maíz), en 2023, y el desarrollo de una vacuna nacional de segunda generación contra el Covid, en 2021.</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7QKWuIV31yh59-xZFAEL3fGuXeQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/un_cientifico_cordobes_en_un_hallazgo_clave_para_tratar_el_sindrome_uremico_hemolitico.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El riotercerense Lisandro Otero investiga desde la Universidad Nacional de Río Cuarto y el Conicet. Lideró un equipo que produjo un avance relevante para el tratamiento de una enfermedad.]]>
                </summary>
                                <category term="provinciales-174" label="Provinciales" />
                <updated>2025-07-11T14:51:33+00:00</updated>
                <published>2025-07-11T14:51:08+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            InProSus ya es Centro UTN: un hito para la investigación científica en San Francisco
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/inprosus-ya-es-centro-utn-un-hito-para-la-investigacion-cientifica-en-san-francisco" type="text/html" title="InProSus ya es Centro UTN: un hito para la investigación científica en San Francisco" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/inprosus-ya-es-centro-utn-un-hito-para-la-investigacion-cientifica-en-san-francisco</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/inprosus-ya-es-centro-utn-un-hito-para-la-investigacion-cientifica-en-san-francisco">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-0dVLdXIS5LKIezbsdw1Ktnyl1g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/utn_3.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La Facultad Regional San Francisco de la UTN alcanzó esta semana un hito inédito en su historia: el grupo InProSus, especializado en ingeniería de procesos sustentables, fue reconocido como Centro UTN, la categoría más alta dentro del sistema de ciencia y tecnología de la Universidad Tecnológica Nacional.</p><p>“InProSus hoy es un Centro UTN gracias a años de formación, compromiso, trabajo colectivo y gestión. Pero también gracias a decisiones que acompañaron el proceso”, expresó su directora, la Dra. Alfonsina Andreatta. El centro está compuesto por un equipo multidisciplinario de investigadores, becarios y estudiantes, y trabaja en la valorización de residuos agroindustriales mediante tecnologías sustentables.</p><p>&nbsp;</p>Nace el primer Centro UTN en San Francisco.<p>El decano Alberto Toloza celebró la consolidación institucional del equipo y sostuvo: “Es el resultado de años de trabajo sostenido. Y evidencia que cuando se apuesta por la investigación con visión estratégica, los frutos llegan”.</p><p>El reconocimiento formal se da tras un recorrido iniciado en 2009. Primero como grupo de investigación, luego como Grupo Facultad y más tarde como Grupo UTN, InProSus logró cumplir con todos los requisitos exigidos para convertirse en Centro: equipo consolidado, publicaciones, proyectos y vinculación con el entorno productivo.</p><p>“Fue un camino largo, de 16 años, que no se podía acelerar porque nos faltaban requisitos: masa crítica, dedicaciones exclusivas, publicaciones, proyectos consolidados. Hoy, todo eso está”, explicó Andreatta.</p><p>Desde la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Facultad, su titular, Dr. Diego Ferreyra, remarcó: “Es un reconocimiento a una trayectoria, pero sobre todo un paso hacia el futuro. Un Centro UTN no solo jerarquiza, también amplifica el acceso a financiamiento y redes de cooperación”.</p><p>También destacó que el nuevo estatus institucional implica mayor autonomía, continuidad y capacidad organizativa. “Pasar a ser Centro UTN implica consolidar una estructura y proyectarse con mayor impacto en I+D+i”, dijo.</p><p>El equipo trabaja en la recuperación de compuestos activos desde residuos vegetales a través de métodos como ultrasonido o fluidos supercríticos, con aplicaciones en la industria alimentaria, cosmética, farmacéutica y agroindustrial.</p><p>“Lo que parece basura, muchas veces tiene un valor oculto. Nosotros buscamos transformarlo en un producto útil”, agregó la vicedirectora, Dra. María Eugenia Taverna, quien además destacó el impacto local: “Esto es ciencia con impacto regional. Lo que pasa en el laboratorio se transforma en clase, y eso genera vocaciones científicas”.</p><p>&nbsp;</p><p>Los próximos desafíos del nuevo Centro incluyen la creación de un doctorado en Ingeniería Química con sede en San Francisco, un edificio propio para investigación y la consolidación como unidad ejecutora UTN–Conicet.</p><p>“Invertir en investigación es una apuesta que no siempre se ve en el corto plazo, pero que impacta en toda la sociedad. Desde una pyme que necesita asesoramiento hasta una escuela que participa en actividades de divulgación”, concluyó Taverna.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-0dVLdXIS5LKIezbsdw1Ktnyl1g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/utn_3.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El grupo de investigación en procesos sustentables fue reconocido como Centro UTN, la máxima jerarquía institucional en el sistema científico de la Universidad Tecnológica Nacional. “Es el resultado de 16 años de trabajo sostenido”, destacó la directora Alfonsina Andreatta.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2025-06-28T15:00:45+00:00</updated>
                <published>2025-06-28T15:00:17+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Jóvenes argentinos salieron campeones del mundial de ingeniería aeroespacial de la NASA
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/jovenes-argentinos-salieron-campeones-del-mundial-de-ingenieria-aeroespacial-de-la-nasa" type="text/html" title="Jóvenes argentinos salieron campeones del mundial de ingeniería aeroespacial de la NASA" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/jovenes-argentinos-salieron-campeones-del-mundial-de-ingenieria-aeroespacial-de-la-nasa</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/jovenes-argentinos-salieron-campeones-del-mundial-de-ingenieria-aeroespacial-de-la-nasa">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Rz5g5DES2cWy_CYY3x-I9Fp3rWs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/nasa.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Diez estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) se consagraron campeones mundiales en la CanSat Competition 2025, un certamen internacional de ingeniería organizado por la American Astronautical Society (AAS) con el respaldo de la NASA, Lockheed Martin, Siemens y el Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos.</p><p>La competencia, celebrada en el estado de Virginia, desafió a jóvenes de todo el mundo a diseñar, construir y lanzar satélites funcionales del tamaño de una lata de gaseosa. Cada equipo debió completar una simulación de misión aeroespacial que incluyó la transmisión de datos en tiempo real, la captura de video aéreo y la medición de variables ambientales durante un descenso controlado desde 700 metros de altura.</p><p>Por primera vez en la historia del certamen, un equipo latinoamericano alcanzó el primer puesto. “El ciclo completo de la misión implicó concepción, diseño, construcción, lanzamiento y análisis de resultados”, explicaron desde la organización.</p><p>El equipo argentino estuvo integrado por Ezequiel Bolzicco, Daniela Maradei, Thomas Marthi y Agustín Pilotto en el área de Estructura y Materiales; Agustín Martínez Haarth, Santiago Agosti, Emanuel Albornoz y Rafael Dalzotto en Hardware; Micaela Perillo en Software; Santiago Bolzicco en Operaciones, y Eduardo Barbier como Advisor.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Rz5g5DES2cWy_CYY3x-I9Fp3rWs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/nasa.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Estudiantes del ITBA ganaron el certamen internacional CanSat 2025 en Virginia, Estados Unidos, que simula misiones espaciales en formato reducido.]]>
                </summary>
                                <category term="nacionales--171" label="Nacionales " />
                <updated>2025-06-10T12:49:18+00:00</updated>
                <published>2025-06-10T12:48:54+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La Tierra guarda casi el 25% del material expulsado de la Luna en sus primeros 100.000 años
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-tierra-guarda-casi-el-25-del-material-expulsado-de-la-luna-en-sus-primeros-100000-anos" type="text/html" title="La Tierra guarda casi el 25% del material expulsado de la Luna en sus primeros 100.000 años" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-tierra-guarda-casi-el-25-del-material-expulsado-de-la-luna-en-sus-primeros-100000-anos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-tierra-guarda-casi-el-25-del-material-expulsado-de-la-luna-en-sus-primeros-100000-anos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Ef2kyH3l3tx2yfA_QHz4ls-Adw8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/ciencia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La Luna guarda en su superficie una memoria intacta del pasado remoto del Sistema Solar. Cada cráter, desde los más diminutos hasta las gigantescas cuencas de más de 1000 kilómetros de diámetro, narra un capítulo del violento Bombardeo Pesado Tardío (BPT), una época de intensos impactos de asteroides y cometas que ocurrió hace unos 4000 millones de años.</p><p>A diferencia de la Tierra, donde la erosión, el viento y la actividad tectónica alteran continuamente el paisaje, la Luna carece de atmósfera y no posee actividad geológica significativa. Esta falta de cambios permite que los rastros de los antiguos impactos se conserven en su superficie durante miles de millones de años, ofreciendo un registro excepcional de la historia del Sistema Solar.</p><p>Durante cada formación de cráteres, una porción importante del material lunar es expulsado a velocidades tan altas que logra escapar de la gravedad del satélite. Parte de esos fragmentos, luego de vagar en el espacio, termina impactando contra la Tierra. Según los científicos, investigar este proceso ayuda a entender el intercambio de material entre nuestro planeta y la Luna.</p><p>Un equipo de investigadores liderado por José Daniel Castro-Cisneros, de Cornell University, de Estados Unidos, llevó a cabo un estudio detallado sobre este fenómeno. Utilizando simulaciones informáticas avanzadas, rastrearon cómo los escombros lunares viajan y llegan a nuestro planeta. El trabajo, recientemente publicado, representa una mejora respecto a investigaciones anteriores, ya que incorpora un modelo más realista y completo.</p><p>Para lograrlo, los científicos emplearon el paquete de simulación REBOUND, que permite seguir las trayectorias de las partículas expulsadas de la Luna durante períodos de hasta 100.000 años. A diferencia de otros estudios que analizaban las fases del viaje por separado, este modelo incorporó simultáneamente a la Tierra y la Luna dentro del mismo escenario dinámico, aumentando la precisión de los resultados.</p><p>Los investigadores registraron datos cada cinco años y definieron las colisiones como eventos en los que las partículas llegaban a 100 kilómetros sobre la superficie terrestre. Esta metodología proporcionó una visión más detallada sobre el movimiento del material lunar y su interacción con la Tierra.</p><p>El equipo concluyó que aproximadamente un 22,6 % de los fragmentos expulsados durante los impactos lunares terminan en la Tierra en un plazo de 100.000 años. Sorprendentemente, la mitad de esas colisiones ocurren en los primeros 10.000 años tras la eyección inicial. Este comportamiento sigue una distribución de ley de potencia, donde pequeños cambios en las condiciones iniciales generan variaciones proporcionales en los resultados.</p><p>Los datos también revelaron que los fragmentos lanzados desde la cara posterior de la Luna, la que no mira hacia la Tierra, tienen mayores probabilidades de impactar nuestro planeta. En cambio, el material expulsado desde la cara anterior presenta una tasa de colisión significativamente menor.</p><p>Cuando estos fragmentos alcanzan la Tierra, viajan a velocidades que oscilan entre 11,0 y 13,1 kilómetros por segundo. Los impactos ocurren mayoritariamente cerca del ecuador terrestre y se registran un 24 % menos de colisiones en las regiones polares.</p><p>“La transferencia de material entre cuerpos planetarios debido a impactos es importante para comprender la evolución planetaria, los flujos de impacto de meteoroides, la formación de objetos cercanos a la Tierra (NEOs) e incluso la procedencia de materiales volátiles y orgánicos en la Tierra. Este estudio investiga la dinámica y el destino de la eyección lunar que llega a la Tierra”, explicaron los científicos en el estudio publicado en la revista de Cornell University.</p><p>“Nuestro modelo incorpora una distribución realista de velocidades para fragmentos de eyección (de decenas de metros de tamaño), derivada de grandes craterizaciones lunares. Nuestros resultados muestran que el 22,6 % de la eyección lunar colisiona con la Tierra. La mitad de los impactos ocurren en un período de aproximadamente 10.000 años. También confirmamos que los impactos en el hemisferio posterior de la Luna constituyen una fuente dominante de eyección terrestre, en consonancia con estudios previos”, agregaron.</p><p>Y concluyeron: “Una pequeña fracción de la eyección permaneció transitoriamente en el espacio cercano a la Tierra, lo que evidencia que la eyección lunar podría contribuir a la población de objetos NEOs. Estos hallazgos mejoran nuestra comprensión del flujo de eyección lunar hacia la Tierra, aportando información sobre los patrones espaciales y temporales de este flujo y su influencia más amplia en el entorno cercano a la Tierra”.</p><p>Este avance en el conocimiento científico no solo proporciona nuevos datos sobre el intercambio de material entre la Luna y la Tierra. También ayuda a respaldar la hipótesis de que algunos objetos cercanos a nuestro planeta, como Kamo’oalewa, podrían ser fragmentos lunares desprendidos hace miles o millones de años.</p><p>Kamo’oalewa, un pequeño objeto de entre 36 y 100 metros de diámetro, orbita en las cercanías de la Tierra y llama la atención de los astrónomos por sus características que podrían coincidir con materiales lunares. Estudios como el de Castro-Cisneros permiten pensar que la historia compartida entre la Tierra y la Luna podría ser más rica y dinámica de lo que se pensaba hasta ahora.</p><p>Más allá de la importancia de las estadísticas obtenidas, el trabajo de simulación también ofrece nuevas pistas para comprender la cronología de los impactos terrestres. Seguir la trayectoria de los escombros lunares ayuda a reconstruir eventos del pasado que pudieron tener consecuencias para la vida y la evolución geológica de nuestro planeta.</p><p>Además, este tipo de investigaciones puede ser fundamental para futuras misiones de exploración espacial. Conocer cómo se transfiere material entre cuerpos celestes puede facilitar la planificación de misiones robóticas o humanas que busquen estudiar rocas lunares que, sin saberlo, han llegado a la Tierra a lo largo de los eones.</p><p>La conservación de los cráteres en la superficie lunar se convierte así en algo más que una simple curiosidad astronómica. Cada huella preservada en el polvo gris del satélite sirve como un testimonio silencioso de las fuerzas que modelaron el Sistema Solar. Y ahora, gracias a modelos informáticos más sofisticados y a la dedicación de equipos científicos, estas historias pueden contarse con una claridad sin precedentes.</p><p>La investigación también subraya la importancia de entender los mecanismos naturales de transporte de material entre cuerpos celestes. Este proceso, que alguna vez se consideró raro o anecdótico, muestra una frecuencia y una eficacia mayores de lo previsto.</p><p>De este modo, se refuerza la visión de un Sistema Solar en constante interacción, donde las fronteras entre planetas, lunas y asteroides son más dinámicas de lo que parecen.</p><p>Con cada fragmento de roca que alcanza la Tierra, se suma una pieza más al rompecabezas de nuestro origen y evolución.</p><p>Estudios como este reafirman la importancia de mirar hacia arriba, no solo para maravillarse con la Luna brillante en el cielo nocturno, sino también para entender la profunda conexión material que compartimos con nuestro satélite.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Ef2kyH3l3tx2yfA_QHz4ls-Adw8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/ciencia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El intenso bombardeo de meteoritos al que se expuso el satélite natural hizo acumular rocas lunares en nuestro planeta hace miles de millones de años. Una recreación computacional demostró esta teoría científica]]>
                </summary>
                                <category term="internacionales" label="Internacionales" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-04-30T20:46:54+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            &quot;Nos imaginamos al Polo Tecnológico como un centro de referencia regional&quot;
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/los-obstaculos-para-innovar-tienen-que-ver-con-la-falta-de-financiamiento-y-una-brecha-cultural" type="text/html" title="&quot;Nos imaginamos al Polo Tecnológico como un centro de referencia regional&quot;" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/los-obstaculos-para-innovar-tienen-que-ver-con-la-falta-de-financiamiento-y-una-brecha-cultural</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/los-obstaculos-para-innovar-tienen-que-ver-con-la-falta-de-financiamiento-y-una-brecha-cultural">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vT3RYAkWaSKbkS1lXY-Dy6w0iBE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/ana_gomez_primucci.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cada 10 de abril se celebra el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología en homenaje al nacimiento del científico argentino Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina. Esta fecha invita a reflexionar sobre el impacto de la ciencia en la vida cotidiana y su papel crucial en el desarrollo económico y social. En San Francisco, esa reflexión se materializa en acciones concretas: desde 2023, la ciudad cuenta con su propio Polo Científico Tecnológico, una iniciativa que combina conocimiento, innovación y desarrollo productivo.</p><p>Ubicado en el Parque Industrial San Francisco, el Polo Científico Tecnológico es una asociación civil integrada por el municipio, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el Parque Industrial Logístico y Tecnológico, y el Clúster Tecnológico de la ciudad. Su directora ejecutiva, Ana Gómez Primucci, explica que el objetivo principal es “ser el referente en innovación y transformación digital para el sector socio-productivo local”.</p><p>El funcionamiento del Polo está centrado en un equipo de gestión que coordina capacitaciones, talleres, asesoramientos técnicos y proyectos de innovación. “Contamos con un espacio de coworking orientado a la investigación y desarrollo de soluciones tecnológicas para la industria y el comercio regional”, detalla Primucci. Allí se receptan inquietudes y se generan respuestas concretas, muchas veces a medida, a través del trabajo articulado con empresas y universidad.</p><p>Actualmente, el Polo mantiene vínculos activos con diversas pymes locales y cámaras empresariales. “Nuestro objetivo es la transformación digital de la industria regional, y para eso estamos trabajando en un mapeo exhaustivo de necesidades mediante encuestas y visitas técnicas a empresas”, afirma.</p><p>El Polo ha desplegado una agenda nutrida de actividades. Entre las más destacadas se encuentran el Foro Empresarial de Tecnología, Innovación e Inversión (Fetii), talleres de inteligencia artificial, y seminarios de ventas y automatización industrial. Además, se firmaron convenios estratégicos, como el de colaboración con Fasta para tareas de marketing y la instalación de un laboratorio de AIM dentro del predio del Polo.</p><p>Una de las decisiones claves que tomó el Polo fue el de realizar un diagnóstico tecnológico de la ciudad: “Realizamos una encuesta a empresas para comprender sus desafíos, y a partir de ahí definimos un cronograma de visitas para ofrecer soluciones reales y viables”, explica Primucci. Esta metodología permite detectar demandas específicas, como automatización, trazabilidad de procesos, seguridad informática o inteligencia de datos.</p><p>&nbsp;</p>Innovar en el interior: desafíos y oportunidades<p>El ecosistema tecnológico de San Francisco está creciendo de manera sostenida. Existen numerosas empresas dedicadas al desarrollo de software, economía del conocimiento, inteligencia artificial y soluciones para sectores tan diversos como la industria metalmecánica, agroindustrial y comercial.&nbsp;</p><p>Sin embargo, no todo es sencillo. “Los principales obstáculos para innovar tienen que ver con la falta de financiamiento y una brecha cultural”, apunta Primucci. Muchas veces, la urgencia diaria impide que las pymes inviertan en procesos estratégicos como la digitalización o automatización. Pero también hay un alto interés en mejorar la eficiencia operativa mediante herramientas tecnológicas, y el Polo busca justamente reducir esa brecha mediante capacitación, acompañamiento y generación de redes.</p><p>Uno de los pilares del Polo es su articulación con el sistema académico. La UTN es un actor clave: “Trabajamos en proyectos colaborativos, transferencia de conocimiento y formación técnica”, destaca Primucci. Esta vinculación permite conectar a los estudiantes con el mundo productivo real, generar proyectos, y adaptar los planes de estudio a las demandas del mercado. También permite que las empresas accedan a talento joven y especializado.</p><p>Además, el Polo es sede del Clúster Tecnológico San Francisco, lo que potencia su rol como espacio de encuentro entre empresas, profesionales y emprendedores. “El Clúster promueve el trabajo conjunto y facilita el acceso a tecnología para las pymes”, resume la directora.</p><p>&nbsp;</p><p>¿Qué es el Clúster Tecnológico San Francisco?Es una alianza de empresas de San Francisco dedicadas a la tecnología, el software, el IoT y el comercio digital. Junto a instituciones educativas como UTN y ProA, promueven la innovación, la formación especializada y el crecimiento sostenido del sector tecnológico en la región.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>Formación para un futuro y proyectos<p>El Polo también apuesta fuerte a la formación profesional. Entre las propuestas actuales se destacan capacitaciones en planificación estratégica, diseño industrial, robótica, eficiencia energética e industria 4.0. “Los talleres sobre inteligencia artificial e innovación son los más destacados porque siembran la semilla de la transformación digital”, dice Primucci.</p><p>En este sentido, ya se están desarrollando nuevos proyectos. Uno de ellos, junto con el laboratorio DataStatLab de UTN y las cámaras AIM y CES, apunta a recolectar datos estratégicos para mejorar los servicios empresariales. Otro, en etapa de diagnóstico, busca desarrollar un chatbot y una app específica para una empresa privada local.</p><p>&nbsp;</p>San Francisco en el mapa tecnológico<p>Comparada con otras ciudades del interior, San Francisco comienza a posicionarse como un nodo relevante dentro del ecosistema tecnológico cordobés. “Nos imaginamos al Polo como un centro de referencia regional en innovación, con proyectos colaborativos y fuerte conexión con el sistema educativo”, proyecta su directora.</p><p>El impacto esperado es claro: mayor acceso a soluciones tecnológicas, más empleo calificado y una economía local fortalecida por la innovación.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vT3RYAkWaSKbkS1lXY-Dy6w0iBE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/ana_gomez_primucci.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La ciencia y la tecnología, como motor de desarrollo crecen en San Francisco gracias al Polo Científico Tecnológico, un espacio que articula empresas, municipio y universidad.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-04-14T15:18:33+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Roberto Bohn: “La meteorología no es una ciencia exacta, a veces acertamos, a veces no&quot;
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/roberto-bohn-la-meteorologia-no-es-una-ciencia-exacta-a-veces-acertamos-a-veces-no" type="text/html" title="Roberto Bohn: “La meteorología no es una ciencia exacta, a veces acertamos, a veces no&quot;" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/roberto-bohn-la-meteorologia-no-es-una-ciencia-exacta-a-veces-acertamos-a-veces-no</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/roberto-bohn-la-meteorologia-no-es-una-ciencia-exacta-a-veces-acertamos-a-veces-no">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/NbTjuRI7MxJha-DionUiB1fn32k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/03/roberto_bohn_2.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por muchos años, Roberto Bohn ha dedicado su vida a observar y estudiar el cielo. Nació en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, en 1956, y desde joven sintió una profunda vocación por la meteorología. De joven, ingresó a la Armada Argentina, donde se formó como meteorólogo marino.&nbsp;Allí trabajó durante un tiempo, hasta que decidió continuar su camino profesional fuera de la institución. Hoy es el responsable de la Estación Meteorológica y Climatológica de la Facultad Regional San Francisco de la UTN, y una voz respetada cuando se habla del clima en la región.</p><p>En diálogo con Posta / LA VOZ DE SAN JUSTO, Bohn repasó su recorrido profesional, explicó cómo funcionan los pronósticos y reflexionó sobre las críticas hacia la tarea de los meteorólogos, especialmente luego de eventos extremos como la tragedia que afectó a Bahía Blanca. "Es evidente que hay un cambio climático, pero también hay que tener en cuenta que las lluvias intensas y las inundaciones han ocurrido desde siempre en nuestro país. No podemos analizar un evento puntual sin mirar el contexto general", sostuvo.</p><p>Bohn comenzó a estudiar meteorología en la Armada como parte de su formación como navegante. "En la Armada, todo navegante o aeronavegante estudia meteorología, y ahí tomé contacto por primera vez con esta ciencia", recordó. Lo que empezó como una materia más se transformó en una pasión de por vida. Durante sus años en la fuerza, trabajó en distintos puntos del país, haciendo pronósticos para navegación y aviación. Luego de dejar la Armada, continuó perfeccionándose a través de cursos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y otros organismos especializados.</p><p>Aunque no es egresado de la carrera universitaria de Ciencias de la Atmósfera, que hoy se dicta en universidades como la UBA o la Universidad Nacional de Córdoba, su experiencia práctica lo convirtió en una referencia regional. "Esas carreras son bastante nuevas, pero hoy son las que forman a los meteorólogos de manera formal. En mi época, se aprendía en el trabajo y con cursos", explicó.</p><p>&nbsp;</p><p>"Las inundaciones son muy difíciles de prever. No se pueden ver con radar, y los milimetrajes de lluvia que se estiman son aproximados. Por eso muchas veces no se puede dar una alerta a tiempo".</p>&nbsp;<p>&nbsp;</p>El debate sobre la credibilidad de los meteorólogos<p>Cada vez que un pronóstico falla o que una tormenta causa estragos, surgen críticas hacia los meteorólogos. En redes sociales, muchas veces se pone en duda su labor. Frente a esto, Bohn reflexionó: "Hay críticas que no tienen fundamento, y otras que sí, pero lo cierto es que la meteorología no es una ciencia exacta. Dependemos del material con el que se trabaja, y muchas veces ese material es limitado".</p><p>A su vez, el especialista indicó que para realizar pronósticos precisos se necesitan datos de calidad y en cantidad. Una de las herramientas clave son los radiosondeos, instrumentos que se envían con globos para medir la presión, temperatura y humedad de la atmósfera en distintas alturas. Sin embargo, en Argentina se realizan muy pocos de estos estudios. "Hoy hay solo cuatro o cinco estaciones que hacen radiosondeo en el país, y apenas una vez por día. En otros países, con más recursos, se hacen tres veces por día y en muchos más lugares", detalló.</p><p>Esta falta de información precisa y actualizada dificulta la elaboración de pronósticos confiables, especialmente cuando se trata de fenómenos severos. "Las estaciones meteorológicas miden en superficie, pero los fenómenos más importantes, como las lluvias intensas o las tormentas, se dan en altura. Ahí es donde está el problema", subrayó.</p><p>Consultado sobre las lluvias y lo ocurrido en Bahía Blanca, donde una tormenta devastadora provocó inundaciones, muertes y grandes destrozos, Bohn afirmó que "no cabe duda que el cambio climático está generando efectos, pero también hay antecedentes de lluvias muy intensas en nuestro país". Y recordó un episodio que vivió en carne propia: "En 1981, la provincia de Buenos Aires quedó prácticamente bajo el agua y no era por el cambio climático, sino porque esos fenómenos siempre existieron".</p><p>Para Bohn, es importante analizar los datos en un contexto amplio. "Hay que mirar los promedios, no un evento puntual. Lo que pasó en Bahía Blanca fue terrible, pero no es algo que no haya pasado nunca. Por supuesto que ahora, con el cambio climático, estos eventos pueden ser más frecuentes o más intensos, pero no son nuevos", manifestó.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>“A veces acertamos, a veces no, pero siempre trabajamos con la responsabilidad de saber que detrás de cada alerta hay personas que dependen de esa información".&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>El desafío de predecir lo impredecible<p>Uno de los puntos que más le preocupa es la falta de herramientas adecuadas para prever este tipo de fenómenos con la anticipación necesaria. "Las inundaciones son muy difíciles de prever. No se pueden ver con radar, y los milimetrajes de lluvia que se estiman son aproximados. Por eso muchas veces no se puede dar una alerta a tiempo",&nbsp;agregó.&nbsp;</p><p>Además, señaló que el Servicio Meteorológico Nacional emite sus pronósticos en términos de probabilidades. "Cuando ves que dice entre 40% y 70% de probabilidad de tormenta, significa justamente eso: que puede pasar o no. Pero la gente muchas veces espera certezas, y eso no es posible", remarcó.</p><p>A pesar de las dificultades, Bohn destaca que en San Francisco y la región se trabaja con los recursos disponibles. "Hacemos lo que podemos con lo que tenemos. No contamos con la máxima tecnología ni con grandes computadoras como el SMM, que es el ente oficial. Nosotros tomamos los datos que ellos publican y también hacemos observaciones locales para ver si hay diferencias y ajustar el pronóstico", describió.</p><p>Para Bohn, la meteorología es mucho más que una profesión. "Es una forma de vida. Es lo primero que uno hace cuando se levanta: mirar el cielo, ver si hay nubes, cómo están formadas. Es algo que te acompaña siempre", confesó.</p><p>Aunque ya lleva décadas en la tarea, no piensa en dejarla. "Quiero seguir con esto hasta el último día de mi vida. Es algo que me apasiona y que creo que es muy importante para la sociedad", afirmó.</p><p>El entrevistado sostiene que la meteorología cumple un rol clave en la prevención de desastres y en el cuidado de las personas. "Es una ciencia que ayuda al bienestar de la sociedad, a proteger bienes materiales y, sobre todo, vidas. Por eso es importante que la gente esté informada y que entienda que, aunque no sea exacta, la meteorología trabaja con lo mejor que tiene a mano", destacó. "No se trata solo de predecir si va a llover o no. Es una labor compleja, que depende de muchos factores, y que tiene un impacto directo en la vida de todos. A veces acertamos, a veces no, pero siempre trabajamos con la responsabilidad de saber que detrás de cada alerta hay personas que dependen de esa información", concluyó.</p><p>Así, con la mirada puesta en las nubes y los pies firmes en la tierra, Roberto Bohn sigue firme en su puesto en la Estación Meteorológica y Climatológica de la UTN, recordándonos que, aunque el clima sea incierto, siempre habrá alguien observando y tratando de entenderlo para cuidar a los demás.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/NbTjuRI7MxJha-DionUiB1fn32k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/03/roberto_bohn_2.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El meteorólogo de la UTN San Francisco, con muchos años de experiencia, reflexionó sobre la importancia y las limitaciones de la meteorología. Además, analizó las críticas hacia los pronósticos tras tragedias como la inundación en Bahía Blanca.]]>
                </summary>
                                <category term="posta-1" label="Posta" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-03-15T12:30:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El rol de la mujer en la ciencia: inspiración a nuevas generaciones
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-rol-de-la-mujer-en-la-ciencia-inspiracion-a-nuevas-generaciones" type="text/html" title="El rol de la mujer en la ciencia: inspiración a nuevas generaciones" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-rol-de-la-mujer-en-la-ciencia-inspiracion-a-nuevas-generaciones</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-rol-de-la-mujer-en-la-ciencia-inspiracion-a-nuevas-generaciones">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/i-Opg6gGNnD6AIOmo4NjPmpd93o=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/02/mujer_en_la_ciencia.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia se conmemora este martes y es una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia y el rol de la figura femenina dentro del campo científico, mientras que conocer qué es ser una investigadora científica en la actualidad puede incentivar el espíritu científico en futuras generaciones.</p><p>Según datos de la Universidad Hospital Italiano de Buenos (UHIBA) más de 450 mujeres integran su equipo de investigadores y la directora de la Subsecretaría de Investigación Socioeducativa de la UHIBA, Karin Kopitowski, y la coordinadora del Área de Salud Poblacional de la Secretaría de Investigación de la UHIBA, Silvana Figar, coinciden y destacan que las mujeres no solo contribuyen con el avance de investigaciones en el ámbito científico, sino que también enriquecen el campo con perspectivas únicas y valiosas.</p><p>“Ser investigadora científica implica no solo realizar estudios y experimentos, sino también aportar voces y enfoques únicos que enriquecen el proceso científico, tales como la equidad y justicia social, y problemas específicos como salud reproductiva y acceso a la educación”, afirma Kopitowski, mientras que Figar señala que “fomentar la participación de mujeres en la investigación científica no es solo un deber ético, sino que también es esencial para el avance del conocimiento y el desarrollo sostenible”.</p><p>A nivel local y global, las políticas de igualdad de género, las becas destinadas a mujeres científicas y los programas de visibilidad y apoyo desempeñan un papel fundamental en la reducción de la brecha de género en el ámbito científico. Estas iniciativas no solo promueven el acceso equitativo a la educación y a oportunidades profesionales, sino que también contribuyen a derribar barreras relacionadas con estereotipos de género y a garantizar una mayor representación femenina en posiciones de liderazgo e investigación.</p><p>&nbsp;</p>Cuatro claves para inspirar el espíritu científico en las niñas<p>Ambas profesionales destacan la importancia de promover la educación y participación de las futuras generaciones en el ámbito científico desde temprana edad. En este sentido, Karin Kopitowski y Silvana Figar comparten cuatro recomendaciones para promover el espíritu científico en las niñas:</p><p>&nbsp;</p>Fomentar la curiosidad. La investigación científica comienza con una mente curiosa. Es importante animar a las futuras generaciones a hacerse preguntas, explorar su entorno y buscar respuestas sobre cómo funcionan las cosas es esencial para estimular su razonamiento. Los experimentos en casa, como observar plantas crecer o explorar el mundo de la química con materiales seguros, pueden despertar interés.Desarrollar habilidades de observación y análisis. La capacidad de observar fenómenos y analizarlos es fundamental en la ciencia. Fomentar la lectura, la escritura, y el pensamiento crítico ayudará a desarrollar estas competencias. Las niñas pueden investigar temas de su interés, leer libros de divulgación científica y discutir lo aprendido.Fomentar la pasión por la ciencia. Es importante que se sientan cómodas y entusiasmadas con la ciencia, especialmente en áreas donde las mujeres históricamente han sido menos representadas, como las matemáticas, la física o la ingeniería. Mostrarles ejemplos y ayudarlas a entender que las mujeres han hecho grandes contribuciones a la ciencia las animará a seguir sus sueños.Participar en actividades extracurriculares. Buscar clubes de ciencia, ferias científicas y actividades fuera del aula es muy útil. Estos espacios fomentan el trabajo en equipo, la resolución de problemas y el pensamiento independiente, habilidades clave para cualquier futura investigadora.La formación académica, un pilar fundamental&nbsp;<p>Las universidades brindan formación estructurada que permite el desarrollo de habilidades necesarias, tanto dentro de carreras de grado como programas de posgrado. Dentro de las propuestas de la UHIBA, en grado se destaca el “Programa de estudiantes investigadores” (ESIN) que facilita, promueve y formaliza la participación de sus estudiantes de grado en proyectos de investigación aprobados por la institución y bajo la supervisión de un investigador responsable. Desde su implementación, el programa alcanzó unos 170 estudiantes que participaron en más de 80 proyectos de investigación. Entre ellos, al menos 20 fueron coautores de trabajos que fueron publicados y varios participado en presentaciones de congresos.&nbsp;</p><p>Asimismo, la Universidad ofrece el curso de posgrado “Epidemiología y Estadística Aplicada a la Investigación” y carreras como la Maestría en Investigación Clínica y los Doctorados en Ciencias de la Salud, Educación en Profesiones de la Salud y en Bioingeniería que están destinadas a quienes desean investigar en diversos campos de la salud.</p><p>El ámbito científico todavía tiene mucho para dar y crecer junto a la figura femenina. Promover la educación, inspirar vocaciones tempranas y garantizar espacios equitativos son pasos esenciales para construir un futuro donde las mujeres puedan desarrollar su potencial plenamente.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/i-Opg6gGNnD6AIOmo4NjPmpd93o=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/02/mujer_en_la_ciencia.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>En el marco del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, especialistas comparten recomendaciones para incentivar el espíritu científico en las generaciones futuras.]]>
                </summary>
                                <category term="salud" label="Salud" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2025-02-11T13:34:57+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Casi 25 mil personas pasaron por la Tecnoteca durante el primer semestre del año
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/tecnoteca-casi-25-mil-personas-pasaron-por-durante-el-primer-semestre-del-ano" type="text/html" title="Casi 25 mil personas pasaron por la Tecnoteca durante el primer semestre del año" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/tecnoteca-casi-25-mil-personas-pasaron-por-durante-el-primer-semestre-del-ano</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/tecnoteca-casi-25-mil-personas-pasaron-por-durante-el-primer-semestre-del-ano">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/O4LclfbTJ8jU_OVVtZ3hQoXNx64=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/08/tecnoteca_2.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Entre enero y julio de este año, casi 25 mil personas visitaron la Tecnoteca de San Francisco, el moderno edificio ubicado en la Plaza Cívica de San Francisco. Este espacio ha sido sede de una amplia variedad de actividades, incluyendo cursos, capacitaciones, reuniones, charlas y eventos, en el marco del programa “Inmersión a la Comunidad de Tecnología y Ciencia” promovido por la Secretaría de Innovación de la municipalidad.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>La Tecnoteca se consolidó como un pilar clave en la ciudad para enfrentar los desafíos del siglo XXI, en un entorno cada vez más digitalizado e innovador. Según la secretaría de Innovación, Micaela Mulassano, el programa tiene como objetivo “fortalecer las competencias tecnológicas y científicas de todos los ciudadanos, preparándolos para una sociedad cada vez más interconectada y avanzada tecnológicamente”.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Este programa ofrece una amplia gama de actividades adaptadas a diferentes grupos etarios y perfiles de interés. “El análisis reciente muestra una participación diversificada, que abarca desde niños y jóvenes hasta adultos de todas las edades” afirmó la funcionaria. Las actividades incluyen cursos y talleres destinados a proporcionar una formación integral desde temprana edad hasta la adultez.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Un segmento significativo de actividades se destina al grupo de jóvenes, incluyendo coworking, charlas y capacitaciones. Estos, son cruciales para fomentar el espíritu emprendedor y la continua formación profesional. En cuanto a los adultos, los mismos participan activamente en reuniones de trabajo, conferencias de prensa y congresos, reflejando la necesidad de mantenerse actualizados en un entorno laboral competitivo y atravesado por las nuevas tecnologías y desafíos del siglo XXI.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>El programa "Inmersión a la Comunidad en Tecnología y Ciencia", por otro lado, tiene el potencial de transformar San Francisco en un referente regional en innovación y educación tecnológica, sentando las bases para una comunidad más educada, inclusiva y tecnológicamente avanzada, lista para aprovechar las oportunidades de un mundo en constante cambio.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/O4LclfbTJ8jU_OVVtZ3hQoXNx64=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/08/tecnoteca_2.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El amplio movimiento es impulsado por el programa municipal “Inmersión a la Comunidad de Tecnología y Ciencia” que contempla actividades que abarcan desde niños y jóvenes hasta adultos de todas las edades.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2024-08-09T23:00:27+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            &quot;La investigación y la ciencia no pueden desvincularse del avance de la sociedad&quot;
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-investigacion-y-la-ciencia-no-pueden-desvincularse-del-avance-de-la-sociedad" type="text/html" title="&quot;La investigación y la ciencia no pueden desvincularse del avance de la sociedad&quot;" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-investigacion-y-la-ciencia-no-pueden-desvincularse-del-avance-de-la-sociedad</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-investigacion-y-la-ciencia-no-pueden-desvincularse-del-avance-de-la-sociedad">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cjSJQrjlzYZOccB6ycao2o2pOaM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/04/mariana_bernard.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>&nbsp;</p><p>El 10 de abril se conmemoró el Día del Investigador y de la Investigadora Científica en la Argentina, en homenaje al Dr. Bernardo Houssay, ganador del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947. Fue el primer latinoamericano en recibir la distinción en ciencias, y sin dudas, un modelo a seguir entre quienes ejercen la trascendental tarea de investigar, de correr la línea de lo conocido, aportando avances y progreso en la vida de las personas.</p><p>La investigación es uno de los pilares de la Universidad, y en la Facultad Regional San Francisco de la UTN también se trabaja en ese campo con profesionales de valiosa formación que, además, comparten sus saberes en nuestras aulas. Una de esas docentes investigadoras es la Dra. Mariana Bernard, quien compartió su experiencia y remarcó que “no pueden ir nunca desvinculadas la investigación y la ciencia ‘dura’ del avance de la sociedad”.</p><p>Es ingeniera química, graduada de UTN San Francisco, doctora en Ciencias Químicas de la UNC, actualmente forma parte del grupo de investigación Cideme, en el tema de Energías Renovables, concretamente en la obtención de energía a partir de biomasa. Y además, es Docente de Termodinámica y Termodinámica Técnica de las Ingenierías Química y Electromecánica de la casa de estudios.</p><p>“Hoy no se puede cuestionar la importancia de la investigación, quien cuestione la importancia de los avances científicos, le falta una parte muy importante de la historia. Hace unos días en una clase de termodinámica con los alumnos yo les decía que desde 1800 en adelante la termodinámica no ha hecho más que investigar para mejorar los procesos, desde la industria, la alimentación, la vida. Todos los ámbitos de investigación aportan en eso”, dijo Bernard.</p><p>Y agregó: “Hoy sin investigación tendríamos muchas más carencias alimentarias, tendríamos problemas de salud, o en la pandemia: cuánto aportó la vacuna del Covid, si comparamos la cantidad de muertos que hubo en algunos países donde hubo vacunas con respecto a otros, ahí ves la capacidad que tienen los investigadores, no capacidad de que sean unos genios, sino la capacidad de poder hacer cosas gracias al sistema de investigación que nos permite dedicarle tiempo a esto”.</p><p>“Me parece que, como sociedad, particularmente en relación a lo que nosotros hacemos que es trabajar con energía, como sociedad estamos frente a un momento muy particular en donde se están empezando a ver las consecuencias de un cambio climático que no se puede negar, y que viene desde hace años impactando y que va a seguir impactando de manera terrible. Y tenemos que hacer algo, y no es que hacemos una publicación y la dejamos colgada por si alguien la quiere leer. Tenemos que concientizar, investigar es salir a la calle, es enseñarles a los chicos la importancia que tiene desde cuidar la energía, como cuidar el medio ambiente. Hemos hecho trabajos de extensión con niños en la escuela, tiene que ver también con crear un ingeniero que salga desde nuestras aulas con esa capacidad de pensar no solo en el producto terminado y en lo económico, que lógicamente es necesario, sino también en todo lo que está impactando en nuestra sociedad. Y eso surge de la investigación. No pueden ir nunca desvinculadas la investigación y la ciencia ‘dura’ del avance de la sociedad”.</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;Cómo se formó su vocación científica<p>Bernard realizó sus estudios primarios entre la Escuela Río Negro y lo que hoy es Fasta Inmaculada Concepción, donde también culminó la secundaria. Repasando aquellos años, ella reconoce que no sabe dónde surgió su vocación de investigadora: “Sí tengo recuerdos de una maestra que en tercer año que me decía ‘la preguntona’, así que es evidente que era de preguntar y de tener curiosidad. Pero cuando era chica, no recuerdo haberme interesado demasiado por cosas científicas, y después hice un secundario con orientación comercial, así que no me despertaba demasiada atención este tipo de temas. Paralelamente, tengo una carrera en el área artística, y me dediqué muchos años a trabajar con la música, y pensé que mi vocación iba por ese lado”.</p><p>“Sin embargo, siempre me llamaron la atención las ciencias naturales, la biología, los animales, la física, y se ve que había algo escondido ahí, que se terminó de despertar en la Facultad. Cuando terminé la secundaria la realidad social hizo que yo no pueda pensar en irme a estudiar afuera, así que empecé a ver qué podía estudiar en San Francisco, algo que pueda gustar, y estaba la universidad, así que probé. Me anoté para probar Ingeniería Química, y como tengo la particularidad de ser muy testaruda, en lo que encaro le pongo mucha pila, ya en segundo año en la carrera vine a los laboratorios, particularmente al de Electromecánica, porque fue el lugar donde nos dieron cabida a un grupo de compañeras y así iniciamos un trabajo de investigación junto con un docente y así se empezó a despertar esta vocación de, además de cursar las materias, de buscar cosas nuevas, probar, a hacer trabajos fuera de lo que era puntualmente la currícula de las cátedras”.</p><p>“En ese proceso -agregó- empezamos a trabajar desde la química con materiales de alineación eléctrica. Involucrábamos cosas de química, pero también tuvimos que aprender a usar equipos, tuvimos que meternos en temas eléctricos, en fábricas en donde íbamos a revisar un motor, algo que era disruptivo, y la verdad que es un crecimiento muy grande la interdisciplina”.</p><p>La investigadora relató luego: “Soy de la generación que estudió en los años donde los laboratorios eran chicos y se empezaron a ampliar, y cuando estaba a punto de egresar, vi la construcción de los laboratorios y me decía ‘qué lindo debe ser trabajar acá, con todo este parque alrededor, hacer investigación’, y eso quedó ahí porque yo seguí trabajando en la carrera alternativa que tenía, hice toda mi carrera trabajando, también seguí con mi grupo de investigación, y después me fui a trabajar una industria, en la parte de desarrollo. Fue cuando me di cuenta que en el desarrollo también hay investigación, y que se necesitaba la libertad que te da investigar en un sistema público, donde uno tiene la posibilidad de volar y de buscar nuevos proyectos, de trabajar en interacción con los alumnos, con otros docentes, que en las industrias eso está limitado”.</p><p>“Ahí fue cuando me terminé de decidir, ya estaba casada, tenía hijos, tenía un trabajo formal, y me fui a estudiar un Doctorado a Córdoba. Fue una decisión tomada en familia, porque tuve que dejar mi trabajo formal, y concursar para acceder a una beca doctoral a través de UTN”.</p><p>&nbsp;</p>Investigar y enseñar<p>“Creo que para hacer investigación hay que ser un poco ser testarudo, un poco ser ‘preguntón’, curioso, y trabajar en equipo, con colegas, y estar interesado por los estudiantes. Nosotros tenemos una particularidad acá en la Facultad, y es que no solo somos investigadores, somos docentes investigadores. Entonces nuestra investigación va de la mano con la docencia, y sin los alumnos que trabajan en el grupo de investigación, hay muchas cosas que quedarían truncas, entonces estas preguntas que te hacen los alumnos y que a veces uno no tiene la más pálida idea, entonces hay que decir bueno, vamos a buscar juntos, eso te van haciendo caminar un proceso que te ayuda a crecer, y que crecés junto con un grupo de gente, y eso está muy bueno. La docencia vinculada a la investigación creo que es el ámbito exacto, es en esas clases en donde bajás todo lo que podés aprender, y la verdad que es apasionante”, dijo.</p><p>También, Mariana confesó que “para mí la palabra ‘científico’ es un poco grande, yo no sé si me veo como una científica, sí es lo que hago, pero es un poco grande. Sin embargo, hay pequeñas cosas en las que una va avanzando que dan satisfacción. Yo recuerdo cuando estaba trabajando con mi tesis doctoral, estuve cinco años renegando con algo que no daba, y que no podíamos encontrarle la vuelta, y cuando encontramos el por qué está pasando esto o aquello, cuando empiezan a encajar todas las piezas del rompecabezas es cuando valen la pena tantas horas de lectura, porque eso te forma un colchón para pararte sobre eso y poder posicionarte diferente frente a las opiniones y frente a las cosas que van pasando en la vida cotidiana”.</p><p>&nbsp;</p>Compromiso social<p>Ante la pregunta de qué significa la Universidad para ella, respondió: “A mí UTN me cambió la vida. Sin la Facultad, sin la posibilidad que brinda UTN en lugares como el nuestro, yo no sé si hubiera podido estudiar una carrera. Entonces, la posibilidad de acceder a una universidad pública, gratuita, que me permitió hacer una carrera de grado y trabajar de eso, y que después todavía me permitió posgraduada, hacer una carrera de doctorado, y que me permite hoy trabajar de eso, es un montón”.</p><p>“Siempre digo que tengo la camiseta puesta, no solo de UTN sino de la sociedad. A mí me formó un sistema público, entonces mi obligación es con la sociedad, y lo siento realmente de una linda forma. Es mi obligación hacer algo, aunque sea mínimo, aunque no llegue a un gran descubrimiento, que empieza a cambiar la vida de las pocas personas que me rodean”, afirmó.</p><p>Y también habló de la importancia de despertar nuevas vocaciones científicas: “Hay algo tan rico en la ciencia en los niños, y no porque yo trabaje de esto, pero si uno volviera a mostrarle a los chicos las cosas básicas de la naturaleza, lo que se deslumbran los chicos es increíble”.</p><p>“Esa inocencia de descubrir la naturaleza, es lo que yo creo que tenemos que volver a fomentar como sociedad, porque eso es lo que hace que el adulto de mañana tenga una visión diferente, es lo que hace que uno piense un poco más en lo que nos rodea y no solo en lo monetario, no solo en lo económico, sino que tengamos una mirada más social. Entonces yo creo que una de las claves de la Universidad y de la investigación en la universidad es también la extensión, el salir a la sociedad y mostrar lo que hacemos, para que quizás entre todos esos niños haya algún futuro científico que vayan a cambiar la vida de alguien”, finalizó.</p><p>(Fuente: Prensa UTN)</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cjSJQrjlzYZOccB6ycao2o2pOaM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/04/mariana_bernard.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Mariana Bernard, ingeniera química, graduada de UTN San Francisco, y doctora en Ciencias Químicas, analizó el rol de la ciencia en Argentina y afirmó: “Hoy no se puede cuestionar la importancia de la investigación”.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2024-04-10T19:35:47+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            &quot;La ciencia le dio un giro de 180 grados a mi vida&quot;
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-ciencia-le-dio-un-giro-de-180-grados-a-mi-vida" type="text/html" title="&quot;La ciencia le dio un giro de 180 grados a mi vida&quot;" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-ciencia-le-dio-un-giro-de-180-grados-a-mi-vida</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/la-ciencia-le-dio-un-giro-de-180-grados-a-mi-vida">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/d3akXgnDR_1ofKTy58MQJ-Ptn18=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/02/s_59.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Este domingo 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, una fecha que busca reconocer el rol clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y tecnología.</p><p>Una de las mujeres que tiene un papel destacado en este ámbito en la Facultad Regional San Francisco es Vanina Guntero, ingeniera química egresada de UTN San Francisco y doctora en Ingeniería Química egresada de la Universidad Nacional de El Litoral (UNL), quien en la actualidad ejerce como docente investigadora.</p><p>Su camino profesional estuvo marcado, en ocasiones, por momentos de incertidumbre y desafíos. Sin embargo, nunca renunció a su pasión por la ciencia y su deseo de contribuir en el campo. Hoy, habiendo alcanzado sus metas profesionales, y encontrándose satisfecha con lo que logró, es un ejemplo de cómo el progreso viene de la mano de la perseverancia y el compromiso, más que de la casualidad o el destino.</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;Su entusiasmo por las ciencias<p>Su pasión por las ciencias, en particular por la Química, nació hace ya más de 20 años: “Entre las carreras que dictaba UTN San Francisco y después de hablar con profesionales me interesó Química. En ese momento no conocía por completo las implicaciones de mi decisión. Yo tenía en claro que quería estudiar, que el avance de mi vida iba por ahí”.</p><p>Así fue que al iniciar la carrera, comenzó a apasionarla y terminó por titularse.</p><p>“En la búsqueda laboral me pasó que llegaba un punto en donde me aburría, me sentía estancada, quería hacer cosas nuevas. Sentía que todo era rutinario hasta que surgió la posibilidad de anotarme a una beca doctoral”, comentó.</p><p>Pese a que desconocía los alcances, reconoció que fue algo que la atrajo de inmediato. “Me encantó el ámbito académico. Considero que en Argentina hay profesionales realmente muy dedicados que aspiran continuamente a la excelencia y de los cuales se aprende mucho. Personalmente, creo que el doctorado marcó un punto de inflexión en mi vida”, reveló.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;Nuevos caminos<p>Luego de afirmar que esa formación fue “muy positiva” en su vida, recordó que prosiguió con una beca postdoctoral.</p><p>El camino no fue sencillo y no estuvo exento de reconsideraciones: “En el mismo momento en que me inscribí a la posdoc, también presenté la documentación para acceder al cargo de exclusivo acá en UTN y recuerdo que en enero del 2020 salieron ambas cosas en simultáneo. Eso me hizo dudar sobre qué decisión tomar, no estaba segura de poder cumplir con todo lo que implicaba Con el apoyo de su directora de beca, tomó la decisión de hacer ambas cosas en paralelo y no se arrepintió.</p><p>Actualmente está a cargo del grupo de investigación llamado Productos Naturales y Materiales (ProNaM). El mismo está conformado por becarios de grado, así como por tres docentes de UTN, que se incorporaron el año pasado, y de las cuales una está realizando su tesis de maestría y las otras dos comenzarán este año con esa formación. También en el 2024 se incorporó una profesional externa.</p><p>Entre tanto, continúa vinculada con el grupo de investigación que conformaba en la UNL, cuyos integrantes fueron quienes dirigieron su tesis doctoral y su postdoc.</p><p>Precisamente, respecto al grupo ProNaM, comentó: “Durante el 2023&nbsp; se han incorporado docentes de UTN al grupo lo cual fue muy positivo para todos, así que estoy muy contenta con eso”.</p><p>&nbsp;</p>Una pasión vigente<p>A más de 20 años de haber iniciado su camino profesional, la pasión por las ciencias sigue intacta. Y poder desempeñarla en nuestra Facultad fue un valor añadido.</p><p>“Me encanta la UTN San Francisco, es mi hogar, hace 23 años que estoy acá, es parte de mí, me gusta el ambiente laboral y me siento cómoda”, resaltó.</p><p>Por fortuna, en su experiencia descartó haber sorteado desafíos por ser mujer. Y ejemplificó: “Cuando accedí al cargo exclusivo, la propuesta fue que sea en Electromecánica y yo venía de Química. En ese momento hubo una cierta resistencia de mi parte. Sin embargo, mis colegas siempre colaboraron conmigo, me han ayudado e incluido. Si bien es una carrera con sesgo masculino no siento que haya diferencias”.</p><p>Seguidamente, agregó: “Por eso creo que estar en un grupo y en un ambiente de trabajo sano, es fundamental. También destaco y valoro el apoyo de mi marido, quien es egresado de UTN San Francisco, que desde un principio me incentivó y apoyó durante mi formación de posgrado y lo continúa haciendo.”. El acompañamiento de los hombres en esta profesión marca un cambio de paradigma y estoy agradecida con ellos.</p><p>Luego de reconocer que uno de sus principales aportes en la ciencia tuvo que ver con la formación de estudiantes, deseó que para los becarios el paso por los grupos de investigación marque un antes y un después en sus vidas y les aporte algo significativo.</p><p>Sobre el final, y en particular a la fecha, que reconoce el trabajo de las mujeres, manifestó: “Creo que se están haciendo muchas cosas desde la Facultad para incentivar el estudio de estas profesiones. La ciencia le dio un giro de 180 grados a mi vida. Por eso deseo que las mujeres se atrevan a romper barreras, en la búsqueda de su integridad.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/d3akXgnDR_1ofKTy58MQJ-Ptn18=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/02/s_59.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En víspera del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el testimonio de Vanina Guntero, ingeniera química de la UTN San Francisco.]]>
                </summary>
                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2024-02-10T18:30:56+00:00</updated>
                <published>2024-02-10T18:30:43+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El Conicet descubrió una nueva especie de dinosaurio en Neuquén
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-conicet-descubrio-una-nueva-especie-de-dinosaurio-en-neuquen" type="text/html" title="El Conicet descubrió una nueva especie de dinosaurio en Neuquén" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-conicet-descubrio-una-nueva-especie-de-dinosaurio-en-neuquen</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-conicet-descubrio-una-nueva-especie-de-dinosaurio-en-neuquen">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/1fUNvpStVzDagOk7PH2sHre-wMs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2023/11/inawentu_oslatus.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Científicos del Conicet, junto a colegas de otras instituciones, descubrieron a un nuevo dinosaurio saurópodo titanosaurio casi completo, que vivió hace aproximadamente unos 86 millones de años en la provincia de Neuquén.Se trata del Inawentu oslatus, del Cretácico Superior de la Patagonia, encontrado en el área conocida como La Invernada, ubicada en la localidad neuquina de Rincón de los Sauces, informó el organismo nacional, a través de un comunicado.“Es un hallazgo increíble porque no solamente estaba el cráneo, sino que éste estaba articulado al cuello completo, a todas las vértebras dorsales y al sacro con los iliones”, destacó Leonardo Filippi, investigador del Conicet en el Museo municipal Argentino Urquiza y autor principal del trabajo publicado sobre dicho descubrimiento en la revista Cretaceous Research.</p><p>“Lo único que le falta son las extremidades, algunos huesos de la pelvis y la cola”, y resaltó que “el resto está todo entero, incluso tenía algunas costillas dorsales articuladas”.El descubrimiento de los fósiles tuvo lugar en el año 2014, cuando los científicos se encontraban desenterrando restos de un abelisáurido y, a pocos metros, encontraron un hueso que asomaba desde la tierra. Pero, recién en 2015 pudieron volver a continuar con los trabajos.“Cuando el material estuvo preparado nos dimos cuenta de que este cráneo tenía características particulares, fundamentalmente en su mandíbula”, contó Filippi.El especialista detalló que “el maxilar es bastante ancho transversalmente, y el dentario es cuadrangular en su parte anterior, algo que le confería un hocico notablemente ancho”, y agregó que “esa es una característica registrada en otros titanosaurios, principalmente en un grupo de saurópodos mucho más antiguos, los rebaquisáurios”.Dicha característica “estaba vinculada con sus hábitos alimenticios, ya que eran animales que comían vegetación que estaba más bien al ras del suelo, en lugar de la parte alta de los árboles”, explicó.Por ello, al observar rasgos anatómicos convergentes con saurópodos rebaquisáuridos, se determinó su nombre “inawentu”, cuyo significado es “imitador” en lengua mapuche.</p><p>&nbsp;</p><p>Ariel Méndez, investigador del Conicet en el Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP) de Puerto Madryn, señaló que “los rebaquisáuridos tenían la función de alimentarse de la vegetación baja un par de millones de años antes, pero habían desaparecido y no teníamos evidencia de quiénes, en esta zona, eran los que ocupaban ese lugar”.“Hoy sabemos que estaba este tipo de titanosaurios, con estas características que ocupaban ese rol ecológico, y que compartían el espacio y el tiempo con saurópodos titanosaurios que tenían otras características y que, posiblemente, se encargaran de alimentarse de la vegetación de altura”, contó el científico.Méndez indicó que este tipo de descubrimientos “nos permite entender un poco cómo eran aquellos ecosistemas”.“Empezamos con los saurópodos que comían la vegetación más alta, después encontramos los dinosaurios carnívoros que posiblemente predaran sobre ellos; y encontramos otro tipo de dinosaurios herbívoros, bípedos más pequeños, corredores, que son los ornitópodos, así como tortugas y cocodrilos, todo en la misma zona”, detalló.</p><p>“Estamos haciendo análisis palinológicos para tratar de entender también cómo estaba compuesta la vegetación en ese momento, en ese lugar”, y agregó que “los estudios geológicos nos dicen que era una zona de ríos y meandros, lo que permite ir armando de a poco todo este rompecabezas”.“En definitiva, lo que queremos saber es cómo estaban formados esos ecosistemas del pasado, quiénes eran los actores y qué rol cumplía cada uno”, concluyó Méndez.</p><p>De la investigación participaron científicos del Conicet junto a especialistas del IPGP; del Instituto Multidisciplinario de Investigaciones Biológicas de San Luis (Conicet-UNSL); la Secretaría de Cultura de la provincia de Río Negro; la Fundación Félix de Azara -Universidad Maimónides; y el Museo provincial de Ciencias Naturales “Prof. Dr. Juan Olsacher”.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/1fUNvpStVzDagOk7PH2sHre-wMs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2023/11/inawentu_oslatus.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>“Es un hallazgo increíble porque no solamente estaba el cráneo, sino que éste estaba articulado al cuello completo, a todas las vértebras”, destacó Leonardo Filippi, autor principal del trabajo publicado sobre dicho descubrimiento.]]>
                </summary>
                                <category term="nacionales--171" label="Nacionales " />
                <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
                <published>2023-11-08T22:18:13+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El Ministerio de Ciencia financiará un nuevo centro de investigación marina
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-ministerio-de-ciencia-financiara-un-nuevo-centro-de-investigacion-marina" type="text/html" title="El Ministerio de Ciencia financiará un nuevo centro de investigación marina" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-ministerio-de-ciencia-financiara-un-nuevo-centro-de-investigacion-marina</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-ministerio-de-ciencia-financiara-un-nuevo-centro-de-investigacion-marina">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bnwV4TI9B_MKVVGrcV9F41-gryY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2023/10/ballena.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyt) financiará el desarrollo de un centro de investigación de especies marinas y costeras al sur de la ciudad de Mar del Plata, un proyecto en el que intervienen además el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp) y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) bonaerense, informaron fuentes oficiales.A partir de la resolución 2023-737, publicada días atrás, la cartera que conduce Daniel Filmus aportará casi un millón de dólares para la ejecución del Centro Tecnológico y Experimental de Especies Marino-costeras (Ceteemar), que estará compuesto por cuatro unidades de experimentación y desarrollo, y dos unidades de servicios.La financiación será a través del Programa de Facilidades Científicas y Tecnológicas de Interés Estratégico e Institucional (FCT) del ministerio, y permitirá desarrollar con equipamiento y laboratorios este nuevo nodo en el predio de la Estación Costera Nágera, una dependencia de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Unmdp, ubicada en la localidad balnearia de Chapadmalal, 20 kilómetros al sur del Faro de Punta Mogotes.Según informó el Conicet, el desarrollo estará centrado en unidades "altamente tecnificadas y complementarias, consistentes en cámaras compartimentadas, aisladas e instrumentadas para poder realizar en ellas una gran variedad de desarrollos y experimentos con condiciones altamente controladas y de forma automatizada".</p><p>Tomas Luppi, investigador responsable del proyecto y vicedirector del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Iimyc), que tiene doble dependencia de la Unmdp y el Conicet, destacó en diálogo con Télam que el Ceteemar permitirá a investigadores locales y de todo el país "desarrollar y profundizar líneas de trabajo", tanto en ciencia básica como en ciencia aplicada."Va a permitir trabajar por ejemplo en cuestiones como el impacto del cambio climático sobre especies marinas -tanto fauna como flora-, desarrollar actividades de acuicultura, o cultivos de microalgas tanto para lo que tiene que ver con producción de biocombustibles como de alimentación", precisó.Luppi destacó que esta iniciativa es posible por la existencia de la Estación Costera Nágera, el espacio "donde desempeñan sus actividades un importante número de miembros de nuestro instituto", y el impulso de este tipo de proyecto a través del FCT creado por el Mincyt en 2021, "que permite el desarrollo de iniciativas de gran envergadura, no solo en relación a la magnitud del financiamiento, sino en la interinstitucionalidad, y con mucha proyección a futuro".Precisó que la ubicación del centro en ese predio de Chapadmalal, junto a la ruta 11, "tiene múltiples beneficios", entre los que se destaca "el acceso a agua de mar de forma directa y de calidad mediante infraestructura preexistente, ya que muy pocas instituciones científicas cuentan con acceso directo al agua de mar a lo largo de la costa argentina".</p><p lang="es" dir="ltr">🔵En Chapadmalal @ciencia_ar financiará un nuevo centro de investigaciones del mar. Las instituciones vinculadas al proyecto son el CONICET, la @unmdp y la @CICPBA.#ConCienciaArgentinahttps://t.co/USbm6DArQO</p>— CONICET Dialoga (@CONICETDialoga) October 26, 2023 <p>En este sentido, el lugar donde operará el Ceteemar cuenta con una infraestructura básica de toma de agua, pretratamiento de filtrado y almacenamiento, y entre sus instalaciones cuenta con una sala de acuarios de uso común bajo administración del Iimyc.En el ámbito del Ceteemar estarán involucrados además de profesionales del Iimyc, el Instituto de Investigaciones Biológicas, dependiente del Conicet y la Unmdp, y el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología, también bajo la órbita de Conicet.En ese sentido, Luppi explicó que para el personal científico de estos espacios, "disponer de laboratorios experimentales con control y monitoreo de variables en tiempo real y continuo es algo realmente novedoso en relación a las condiciones actuales".</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bnwV4TI9B_MKVVGrcV9F41-gryY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2023/10/ballena.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El responsable del proyecto, Tomas Luppi, detalló que el nuevo centro experimental de especies marino-costeras permitirá a investigadores locales y de todo el país "desarrollar y profundizar líneas de trabajo", tanto en ciencia básica como en ciencia aplicada.]]>
                </summary>
                                <category term="nacionales--171" label="Nacionales " />
                <updated>2023-10-26T22:48:15+00:00</updated>
                <published>2023-10-26T22:43:23+00:00</published>
    </entry>
    </feed>