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    <title>La Voz de San Justo</title>
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    <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
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            Un año marcado por el regreso de Trump, la geopolítica y la incertidumbre
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/s3f9ZjieSPQhSjjyST7WOfNDIc0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/01/trump.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Por Daniel Zovatto@zovatto55Global Fellow, Wilson Center</p><p>El mundo se adentra en 2025 en un momento crítico, un verdadero punto de inflexión. Tras un 2024 que The Economist describió como “increíble” debido a las sorpresas y acontecimientos políticos, el nuevo año presenta tanto desafíos como oportunidades en un contexto global marcado por el regreso de Donald Trump, una geopolítica turbulenta y un alto nivel de incertidumbre.&nbsp;</p><p>Los principales conflictos —Ucrania, Medio Oriente y Sudán— permanecen activos, con Siria regresando al centro de atención, mientras el multilateralismo evidencia una creciente fragilidad. Este escenario, marcado por una policrisis y una permacrisis, se torna aún más complejo debido al impacto de tres megatendencias: el avance implacable del cambio climático, la disrupción tecnológica liderada por la inteligencia artificial y el riesgo latente de una nueva carrera armamentista.</p><p>Por su parte, nuestra región estará marcado por tres dinámicas principales: 1)&nbsp;el impacto de Trump en las relaciones hemisféricas; 2) un entorno de bajo crecimiento económico combinado con malestar social; y 3) el inicio de un nuevo súper ciclo electoral y sus efectos en el mapa político regional.</p><p>El año comenzará con dos eventos clave: la toma de posesión presidencial en Venezuela y el retorno de Trump a la Casa Blanca. El 10 de enero, salvo una sorpresa mayúscula, Nicolás Maduro continuará ilegítimamente en el poder tras las fraudulentas elecciones del pasado 28 de julio. Diez días después, el 20 de enero, Trump jurará por última vez, como presidente de Estados Unidos, abriendo un período de fuertes tensiones y máxima incertidumbre. El panorama está lleno de incógnitas sobre lo que está por venir.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>Bienvenidos a la nueva era de Trump<p>A nivel global, su regreso plantea múltiples interrogantes: ¿Cómo responderá el mundo a su propuesta de un proteccionismo comercial agresivo? ¿Qué implicaciones geopolíticas tendrá su renovada política exterior, caracterizada por un enfoque transaccional en lugar de alianzas estratégicas? ¿Cómo afectarán estas posturas al abordaje de desafíos globales como la lucha contra el cambio climático, la regulación de la inteligencia artificial o la gestión de los grandes conflictos en curso? Además, ¿cómo se configurarán sus relaciones con actores clave como China, Rusia y la Unión Europea?</p><p>En Latinoamérica, su retorno también genera interrogantes fundamentales. ¿Cómo impactará su enfoque proteccionista en las economías regionales? ¿Qué consecuencias tendrá su estrategia transaccional para las alianzas hemisféricas? Y, sobre todo, ¿qué rol desempeñará América Latina en la política exterior de Estados Unidos y bajo qué formato se desarrollará?</p><p>La designación de figuras cubanoamericanas como Marco Rubio (Secretario de Estado) y Mauricio Claver-Carone (enviado especial para América Latina) indica una agenda donde temas como el control de la migración, el combate al narcotráfico, una postura de mano dura contra los regímenes autoritarios de Cuba, Venezuela y Nicaragua, una política comercial proteccionista y oportunidades como el&nbsp;nearshoring serán prioritarios. Sin embargo, el foco estratégico estará puesto en la competencia con China y los esfuerzos por contener su creciente influencia en la región.</p><p>En este contexto, el riesgo de una política exterior unilateral y transaccional, se mantiene elevado. La reciente declaración de Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos intente recuperar el Canal de Panamá si este país no cumple con los “acuerdos históricos” es una señal preocupante, ya que sugiere un posible intento de revivir la obsoleta y controvertida Doctrina Monroe en pleno siglo XXI.</p><p>&nbsp;</p>Un cuadro regional heterogéneo y volátil&nbsp;<p>En 2025, la democracia en América Latina seguirá navegando entre la resiliencia, el estancamiento y el deterioro. El último informe del Latinobarómetro (2024) ofrece un panorama agridulce: aunque el apoyo a la democracia ha crecido ligeramente, alcanzando el 52% —su nivel más alto desde 2010—, la insatisfacción con su desempeño sigue siendo elevada, con dos tercios de la población expresando descontento.</p><p>En el ámbito económico, la CEPAL proyecta un crecimiento regional del 2,4% para 2025, por debajo del promedio mundial del 3,2%. Este crecimiento mediocre amenaza con perpetuar las trampas del desarrollo —baja productividad, alta desigualdad y débil institucionalidad—, incrementando el malestar social y el riesgo de nuevas protestas. Además, problemas estructurales como la inseguridad y la violencia, la corrupción y la migración irregular seguirán añadiendo presión a los gobiernos.</p><p>En este contexto, la ciudadanía demandará soluciones rápidas y efectivas a sus problemas, mostrando, en algunos casos, una preocupante tolerancia hacia la “desprolijidad” en los procedimientos democráticos. Esto hará que la gobernanza y la gobernabilidad sean cada vez más complejas, poniendo a prueba la capacidad de los líderes para responder a las crecientes exigencias sociales sin comprometer los valores democráticos.</p><p>Asimismo, Latinoamérica inicia este año un nuevo superciclo electoral, que incluye cuatro elecciones presidenciales y una legislativa de medio término, cuyos resultados reconfigurarán el mapa político regional. En Ecuador, la opositora correísta Luisa González desafiará en febrero al presidente Daniel Noboa, quien buscará su reelección. En Bolivia, las divisiones internas en el oficialista MAS (Movimiento al Sovialismo), protagonizadas por Evo Morales y Luis Arce, podrían abrir una oportunidad de alternancia, siempre y cuando la oposición logre articularse y unificarse. En Chile, las elecciones estarán dominadas por intensos debates sobre seguridad y migración, con la derecha, liderada por Evelyn Matthei, posicionándose como favorita. En Honduras, el creciente descontento con el gobierno de Xiomara Castro podría revitalizar al Partido Liberal y a otras fuerzas opositoras. Finalmente, en Argentina, las elecciones legislativas de medio término se convertirán en un referéndum sobre las controvertidas políticas económicas del presidente Javier Milei.</p><p>&nbsp;</p>Encrucijada histórica<p>América Latina ingresa a 2025 en una encrucijada histórica, enfrentando desafíos significativos pero también una ventana de oportunidad única. Con vastos recursos naturales, un notable potencial en energías limpias y minerales estratégicos, y el creciente interés en el&nbsp;nearshoring y friendshoring, la región tiene importantes ventajas que, si se gestionan adecuadamente, podrían posicionarla, en un mundo crecientemente multipolar, como una “región solución” frente a muchos de los problemas globales actuales.</p><p>Simultáneamente, eventos clave como la elección de un nuevo Secretario General de la OEA —urgente para revitalizar y oxigenar una organización desgastada tras la mediocre gestión de Luis Almagro—, la X Cumbre de las Américas en República Dominicana —que podría convertirse en el primer cara a cara de Trump con los mandatarios del hemisferio— y la COP30 en Belém, Brasil —de vital importancia tras los decepcionantes resultados de la COP29—, representan oportunidades cruciales para redefinir las relaciones hemisféricas y proyectar una agenda regional más ambiciosa y coordinada.</p><p>Como dijo Carlos Fuentes: “(…) hay años en los que suceden siglos”. Para América Latina, 2025 se perfila como uno de esos años. La gran pregunta es si el liderazgo regional estará a la altura de las circunstancias.</p><p>&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/s3f9ZjieSPQhSjjyST7WOfNDIc0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2025/01/trump.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El 2025 se perfila como un año clave para el mundo y América Latina.]]>
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                                <category term="internacionales" label="Internacionales" />
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                <published>2025-01-05T11:00:00+00:00</published>
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            Zovatto: “No es una época de cambio, es un cambio de época”
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/XSHbL0t1ZgjM11qx4QIsEAABc2g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/12/daniel_zovatto.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El reconocido politólogo oriundo de Santa Clara de Saguier y ex vecino de nuestra ciudad, Daniel Zovatto, brindó una impecable exposición en la Tecnoteca sobre la realidad mundial actual y la inserción de la Argentina en ese contexto complejo caracterizado, según él mismo definió como “un punto de inflexión, un cambio de época”, signado por dos mega tendencias: “el cambio climático y la brutal disrupción tecnológica”.</p><p>Momentos antes de su disertación, en una entrevista exclusiva con este diario afirmó que esta realidad plantea un desafío a las democracias, afectadas por el síndrome que llamó “eficracia” y los liderazgos “Papa”: personalistas, antisistema, populistas y autoritarios.&nbsp;</p><p>Dijo también que el problema de la Argentina es que seguimos discutiendo temas del siglo pasado cuando los problemas del siglo XXI ya se han hecho presentes. “Es el síndrome de Sísifo. O sea, empujamos la piedra, llevamos la piedra, llevamos la piedra, y cuando llega arriba, vuelve a caer”.&nbsp;</p>En una entrevista publicada en LA VOZ DE SAN JUSTO en 2007, usted afirmaba que la Argentina había avanzado mucho en democracia, pero le faltaba consolidar la república. Parece que seguimos igual.&nbsp;<p>Seguimos dos o tres pasos atrás. Sí, claro. Nos está costando. Estamos en una etapa de una profundísima transformación. No es una época de cambio, es un verdadero cambio de época. Un verdadero punto de inflexión.&nbsp;</p>¿Cómo fundamenta este cambio de época?&nbsp;<p>Es una etapa de un cambio mucho más importante que lo que fue el cambio en el Renacimiento porque se han ido juntando dos mega tendencias muy importantes: el cambio climático y la brutal disrupción tecnológica, acelerada por el tema de la inteligencia artificial. Entonces, se está produciendo una profunda reconfiguración geopolítica y geoeconómica. Después de la Segunda Guerra Mundial se definió un nuevo orden internacional con una arquitectura: Naciones Unidas, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y unas determinadas reglas. Ese proceso pareció consolidarse y se aceleró con la caída del Muro de Berlín. &nbsp;Pero vinieron el ataque a las torres gemelas, la crisis financiera del año 2008-2009 y después la pandemia. Y esto ha traído una brutal reconfiguración.</p><p>“El problema de Argentina es el síndrome de Sísifo. O sea, empujamos la piedra, llevamos la piedra y cuando llega arriba, vuelve a caer. Eso genera frustración y nos está pasando una factura muy cara”.&nbsp;</p>En este contexto, la política no parece adaptarse a la velocidad del cambio.<p>La democracia no alcanza a dar respuesta oportuna y eficaz a las demandas ciudadanas del siglo XXI, porque seguimos funcionando con instituciones diseñadas en el siglo XVIII, partidos políticos, parlamentos y paradigmas del siglo XX, para tratar de resolver problemas de sociedades complejísimas como son las del siglo XXI. Las demandas son más urgentes. Entonces, los sistemas políticos están teniendo muchos inconvenientes para dar respuesta. La democracia, de una manera u otra, termina sufriendo porque lo que la gente está pidiendo es “dame resultados”, aunque seas un poco desprolijo con la república. Es lo que yo he llamado la “bukelización” de la política.</p>En entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO, Zovatto analizó el nuevo escenario globalResolver el problema, la demanda, es lo que importa.<p>El riesgo es que comiences a sacrificar institucionalidad. El desafío es cómo damos respuestas y soluciones democráticas para evitar que el malestar que actualmente está en la democracia se convierta en malestar con la democracia. Y lo que estamos viendo es que, como no podemos dar con cierta urgencia soluciones a los problemas de la democracia, comenzamos a buscar los shortcuts institucionales. Ahí surgen los liderazgos que llamo Papa: personalistas, anticasta o antisistema o antipolítica, populistas y autoritarios. No son los viejos autoritarismos ineptos como el venezolano, el nicaragüense o el cubano, sino que se caracterizan por lo que yo llamo la “eficracia”: la capacidad de un sistema político para dar resultados, para ser eficaz, pero es una eficacia autoritaria, no es una eficacia democrática. Además, en lo geopolítico, tenemos una reconfiguración absoluta. Han ido irrumpiendo otros actores. Hoy la gran disputa es entre Estados Unidos y China. Pero con decenas de conflictos abiertos. O sea, una geopolítica muy caliente, con un multilateralismo de capa caída. Y cuando las instituciones no reflejan el balance de poder, por lo general inventas otras o las desoís. Hoy nadie le pone atención al derecho internacional humanitario. Tampoco se respeta el principio de la integridad territorial. Así, la globalización se va fragmentando y se va regionalizando.&nbsp;</p>¿Y cómo nos ubicamos nosotros en ese mundo?&nbsp;<p>Hay que preguntarse cuál es la política del país y cuál la de una región como América Latina. Algunos apuestan por una autonomía que sea un no alineamiento activo y estratégico. Porque América Latina hoy tiene como gran socio comercial a China y por el otro lado también está Estados Unidos. La pugna entre estas dos potencias está llevando al mundo a optar. Y hay que evitar que se llegue a ese desacoplamiento. De momento, la posición mejor de América Latina sería unirse hacia adentro y poder articular una posición común que no esté ni supeditada a China, pero tampoco a Estados Unidos. En el caso de Argentina, Milei ya ha tomado una posición. Dijo: yo tengo dos aliados estratégicos, Estados Unidos e Israel. Pero casarte a priori y sin un buen esquema de negociación lleva a preguntarnos cómo se acomoda el país con China. En este punto, Milei ha ido pasando de la demagogia al pragmatismo. Primero dijo: yo con los comunistas no negocio. Y ahora cambió: los conocí, son unos tipos maravillosos, no te piden nada a cambio. En verdad, no hay ningún país que no te pida nada a cambio.&nbsp;</p>La disrupción tecnológica y el avance de la inteligencia artificial ¿cómo impactan en los climas sociales y políticos?<p>Una de las amenazas mayores que está enfrentando la democracia actualmente, que tiene que ver precisamente con todo lo que es la desinformación, la contaminación informativa. Eso está generando situaciones de hiperpolarización tóxica al interior de las sociedades. El adversario se convierte en enemigo, el diálogo ya no existe, la verdad no existe. Hoy cada uno encuentra su verdad en su grupo, en su burbuja, en su cámara de eco. Vivimos en sociedades donde la percepción entre lo que es cierto y lo que no es cierto se ha erosionado. A eso debemos agregar que con la inteligencia artificial accedemos a simulación de voz y podemos crear “deepfakes” entre otras cosas. Todo esto genera una crisis mayúscula en nuestras sociedades. Y la democracia está pasando por un momento muy complejo. Estamos entrando en un mundo completamente nuevo, donde la Argentina claramente tiene que tomar nota de esto.&nbsp;</p>¿Nos cuesta tomar nota de estos cambios tan profundos?&nbsp;<p>La Argentina está muy ombliguista, sigue muy discutiendo los mismos temas. Estamos en un país que le cuesta mucho resolver problemas y pasar a una nueva etapa. Se nos están acumulando los problemas que no hemos resuelto en el siglo XX y los nuevos temas ya llegaron. Hay que reconocerle a Milei que ha tenido un logro importante en materia económica. Contra todo pronóstico. Sin un partido político, sin experiencia, sin equipo. Con marchas y contramarchas, controló la inflación y alcanzó el superávit fiscal. Entrando en el segundo año eso debe ser sostenible. Hay que recuperar el crecimiento económico, generar empleo de calidad, la competitividad. Pero controlar la inflación no significa carta blanca para cargarte toda la institucionalidad.</p>Retomando lo del comienzo, ¿seguimos como hace 17 años?&nbsp;<p>Hace 17 años, el desafío era cómo fortalecer nuestra democracia. De esa fecha a hoy, ha sufrido un deterioro muy importante sobre todo en materia de cultura política. Esto se refleja los más jóvenes quienes están de acuerdo en que le den resultados y, si se los dan, no están muy preocupados por las instituciones. Nos falta construir la república, la parte de una democracia que respeta la división de poderes, reconoce el papel importante que tienen el legislativo y la justicia, hace vigentes ciertos valores. El problema de Argentina es el síndrome de Sísifo. O sea, empujamos la piedra, llevamos la piedra y cuando llega arriba, vuelve a caer. Eso genera frustración y nos está pasando una factura muy cara.</p><p>“Los sistemas políticos están teniendo muchos inconvenientes para dar respuesta. Porque lo que la gente está pidiendo es “dame resultados”, aunque seas un poco desprolijo con la república. Es la “bukelización” de la política”.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/XSHbL0t1ZgjM11qx4QIsEAABc2g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/12/daniel_zovatto.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Un lúcido análisis de la realidad mundial, regional y nacional hizo el politólogo Daniel Zovatto en diálogo con este diario. Resaltó las amenazas que se ciernen sobre los sistemas democráticos en un tiempo signado por dos mega tendencias: el cambio climático y la disrupción tecnológica.]]>
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                <updated>2024-12-14T14:08:19+00:00</updated>
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            Zovatto y Graglia disertarán sobre el futuro de Córdoba y Argentina en el nuevo escenario global
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/78dSpsAWFN6iwIckf8A7FoIAcv0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/12/conferencia_zavatto_y_graglia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En el cierre de un año de grandes transformaciones en el plano provincial, nacional e internacional, se llevará a cabo una conferencia única de análisis y reflexión sobre el nuevo escenario global y sus impactos en Córdoba, Argentina y el mundo. La conferencia titulada “El futuro de Córdoba y Argentina en el Mundo: crisis y oportunidades del nuevo escenario global” ofrecerá una oportunidad para debatir sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la región.</p><p>Con la participación de dos destacados especialistas, la conferencia recibe nuevamente a Daniel Zovatto y José Emilio Graglia en San Francisco. Nativo de la ciudad, Zovatto es analista internacional con amplia experiencia en gobernabilidad y política global, miembro del Consejo Asesor del programa para América Latina del Woodrow Wilson International Center for Scholars (EE.UU.) y del Consejo Editorial de Foreign Affairs en Español. Por su parte, Graglia, académico y autor de extensa trayectoria en Argentina y América Latina, reconocido por su labor en el ámbito de la gobernanza y las políticas públicas, es el actual Presidente del Consejo para la Planificación Estratégica de Cordoba (COPEC).</p><p>En este sentido, la jornada propone un abordaje de los desafíos y oportunidades de Córdoba en el convulsionado escenario regional y global. Ambos conferencistas ofrecen una lectura del contexto actual y su influencia en la toma de decisiones estratégicas de corto, mediano y largo plazo. Este análisis permitirá reflexionar sobre el papel de San Francisco y la provincia en el escenario político y económico del país, considerando tanto su riqueza productiva como las políticas necesarias para consolidar su futuro.</p><p>La conferencia, organizada en conjunto por la Municipalidad de San Francisco y el Consejo para la Planificación Estratégica de Córdoba (Copec), se llevará a cabo el próximo martes 10 de diciembre a las 19.30, en la Tecnoteca (Bv. 9 de Julio 1700).</p>Inscripciones<p>La actividad es gratuita, pero requiere inscripción previa. Para anotarse, haga clic en el siguiente enlace</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/78dSpsAWFN6iwIckf8A7FoIAcv0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2024/12/conferencia_zavatto_y_graglia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El martes 10 de diciembre, San Francisco recibe a expertos para analizar las oportunidades y desafíos globales de la región y la provincia. La entrada es gratuita, pero con previa inscripción.]]>
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                                <category term="san-francisco" label="San Francisco" />
                <updated>2024-12-09T14:42:44+00:00</updated>
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