<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/jorge-racca-1</id>
    <link href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/jorge-racca-1" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz de San Justo</title>
    <subtitle></subtitle>
    <updated>2026-11-01T18:39:47+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Racca llevó a República Dominicana su memoria de Malvinas
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/racca-llevo-a-republica-dominicana-su-memoria-de-malvinas" type="text/html" title="Racca llevó a República Dominicana su memoria de Malvinas" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/racca-llevo-a-republica-dominicana-su-memoria-de-malvinas</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/racca-llevo-a-republica-dominicana-su-memoria-de-malvinas">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/11XqcEJyugqELtR8CuH12htjCbQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/11/jorge_racca.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Un curso en Washington, una amistad sostenida a la distancia y un libro que cruzó fronteras terminaron por llevar a Jorge Racca a República Dominicana. El excombatiente de Malvinas y exintendente de Brinkmann presentó allí su obra y compartió con estudiantes y miembros de una hermandad de veteranos las experiencias que vivió en las islas.</p><p>El vínculo comenzó en 2010, cuando participó de una capacitación en la Universidad Nacional de Defensa de Estados Unidos. Eran unos 80 latinoamericanos y, con algunos de ellos, mantuvo el contacto. Entre esas personas estaba Carolina Ramírez Herrera, quien tiempo después sería clave para concretar las actividades en el país caribeño.</p><p>Cuando publicó su libro, Racca se lo envió. También dejó abierta una propuesta: “Si algún día te interesa, invítame a presentarlo a tu país. Yo voy con gusto”. Aclaró que afrontaría sus propios gastos, porque deseaba conocer el lugar y compartir su testimonio.</p><p>La oportunidad llegó cuando Malvinas apareció como tema de conversación en una actividad universitaria. Ramírez Herrera habló de su amigo argentino y de su libro. A partir de allí comenzaron los contactos con una hermandad que, según explicó Racca, reúne a retirados de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional dominicana.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>&nbsp;Una agenda compartida<p>La invitación inicial fue para presentar el libro en Santo Domingo, pero pronto se sumó Puerto Plata, donde vivía otro de los impulsores. Racca aceptó ambas propuestas y organizó un recorrido que también incluyó entrevistas en medios de comunicación y una visita al municipio de Puerto Plata.</p><p>A esas presentaciones se agregó un conversatorio en una cátedra de política internacional. en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, en Santo Domingo, República Dominicana.</p><p>Allí compartió el encuentro con estudiantes, docentes y un general que, según relató, había sido ministro de Defensa y embajador de República Dominicana. Para el brinkmanense, participar de ese intercambio fue un honor.</p><p>La presentación de Santo Domingo contó con la presencia de la embajadora argentina. Como durante el acto no pudieron conversar demasiado, la diplomática lo invitó a tomar un café en la embajada al día siguiente. Racca valoró ese acompañamiento y la recepción que encontró durante su estadía.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>El diario original<p>En las charlas llevó su diario de guerra, el registro que conserva de aquellos días. Mostrarlo fue una manera de acercar a los asistentes a la experiencia que dio origen al libro y a una memoria escrita mientras los hechos sucedían.</p><p>“Yo cuando voy, yo lo llevo a mi diario, lo muestro para que vea que no es que yo invento cosas que pasaron, porque las tengo escritas”, contó. Esos papeles, sostuvo, despertaron interés por el tiempo transcurrido y por la posibilidad de escuchar a alguien que estuvo allí.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Racca destacó el valor de contar lo cotidiano. No buscó presentar una imagen de hazañas extraordinarias: haber caminado y vivido en las islas ya constituía una experiencia significativa para quienes lo escuchaban. Su relato permitió acercarse a la guerra desde la primera persona.</p><p>También insistió en explicar los antecedentes del reclamo argentino. Según observó, algunos interlocutores conocían el conflicto de 1982, pero tenían menos información sobre la historia anterior. Por eso consideró importante acompañar el testimonio con una explicación que ayudara a comprender la causa.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>La bandera que viaja<p>A cada lugar al que va, Jorge Racca lleva una bandera con las islas Malvinas y el nombre de Brinkmann. El gesto acompaña sus presentaciones y mantiene unidas la memoria de la guerra y la identidad de su ciudad.</p><p>“A mí me cargan porque yo adonde voy me llevo mi bandera”, contó. Recordó que también estuvo presente en un desfile reciente, aunque esa vez la llevaron sus compañeros porque él participó como escolta.</p><p>El excombatiente señaló que el interés por Malvinas también encontró difusión a través del fútbol y del conocido “trapo”. Esa circulación abrió conversaciones con personas que conocían poco del conflicto y de sus antecedentes.</p><p>Para Racca, cada encuentro es una oportunidad de explicar y recordar. La bandera acompaña esa tarea que asume por quienes ya no pueden contar su historia: “Por respeto y memoria a nuestros héroes es que nosotros tenemos que hablar de Malvinas”.</p>Siempre malvinizar<p>“Nosotros somos la voz de los que ya no hablan”. Con esa convicción, Jorge Racca llevó su testimonio a República Dominicana. Su diario original permitió acercar a estudiantes y militares retirados una experiencia contada desde lo cotidiano. El excombatiente de Brinkmann destacó que difundir la causa también exige explicar sus antecedentes: para él, escuchar a alguien que caminó y vivió en las islas ayuda a comprender la guerra y mantiene presente la memoria de quienes no volvieron.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/11XqcEJyugqELtR8CuH12htjCbQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/11/jorge_racca.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El excombatiente de Brinkmann presentó su libro en Santo Domingo y Puerto Plata y compartió un conversatorio universitario. La invitación nació de vínculos que construyó en una capacitación en Washington en 2010. Su diario de guerra acompañó los encuentros.]]>
                </summary>
                                                <category term="la-region" label="La Región" />
                                <updated>2026-11-01T18:39:47+00:00</updated>
                <published>2026-11-01T18:21:21+00:00</published>
    </entry>
    </feed>