<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/julian-pronello</id>
    <link href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/feed-etiqueta/julian-pronello" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz de San Justo</title>
    <subtitle></subtitle>
    <updated>2026-08-15T12:27:13+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            “El modelo de Naciones Unidas fue un antes y un después”: la experiencia que marcó la vocación de Julián Pronello
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-modelo-de-naciones-unidas-fue-un-antes-y-un-despues-la-experiencia-que-marco-la-vocacion-de-julian-pronello" type="text/html" title="“El modelo de Naciones Unidas fue un antes y un después”: la experiencia que marcó la vocación de Julián Pronello" />
        <id>https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-modelo-de-naciones-unidas-fue-un-antes-y-un-despues-la-experiencia-que-marco-la-vocacion-de-julian-pronello</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[La Voz de San Justo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.lavozdesanjusto.com.ar/el-modelo-de-naciones-unidas-fue-un-antes-y-un-despues-la-experiencia-que-marco-la-vocacion-de-julian-pronello">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/B3Hyesbe8UeuqcY_oDLvJle5hOA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/julian_pronello.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Hay experiencias que comienzan como una actividad escolar y terminan acompañando toda una vida. Para Julián Pronello, el Modelo de Naciones Unidas fue una de ellas. En su momento, fue parte de la organización, hoy desde otro lugar, sigue destacando la importancia del mismo. Lo conoció cuando era adolescente, mientras cursaba el secundario en Devoto, a partir de una de esas formas de transmisión que suelen darse entre estudiantes: un hermano mayor, un compañero o un amigo que invita a participar de algo que, hasta ese momento, era desconocido.</p><p>“El modelo de Naciones Unidas era básicamente una herencia que todos los estudiantes más chicos teníamos de los más grandes”, recordó a Posta/LA VOZ DE SAN JUSTO. Su hermano cursaba cuarto año cuando comenzó a participar y Julián, que estaba en segundo, empezó a interesarse. Ya le gustaban la historia, el debate y la oratoria, por lo que decidió anotarse junto a dos amigos.</p><p>La primera experiencia tuvo un detalle que todavía recuerda: le tocó representar a Yemen, un país del que prácticamente no tenía conocimientos. “Es un país del Medio Oriente que no tenía ni idea que existía y del cual no había suficiente información”, cuenta. Sin embargo, aquella primera aproximación fue suficiente para despertar una curiosidad que con los años se transformaría en una verdadera pasión.</p><p>El Modelo de Naciones Unidas que se desarrollaba en San Francisco reunía durante un fin de semana a estudiantes de la ciudad y de distintas localidades de la región. En alguna oportunidad también participaron jóvenes de Chile, en el marco del hermanamiento que existía entre San Francisco y Rancagua. La propuesta implicaba asumir la representación de un país, estudiar una problemática internacional y defender una posición frente a otros participantes.</p><p>“La primera vez que participé en el modelo quedé impactado por la cantidad de chicos”, relató. Pero no fue solamente el número de participantes lo que llamó su atención. También lo hizo la seriedad con la que los estudiantes asumían el rol que les había tocado. “El verdaderamente sentir que uno era un diplomático debatiendo un tema relevante y encontrando una solución a esa problemática”, explicó.</p>De representar países a estudiar conflictos internacionales<p>Después de aquel primer modelo llegó el deseo de volver. Y una vez que se participa, cuenta Pronello, aparece también la intención de asumir desafíos cada vez mayores. Comenzar representando un país menos conocido podía llevar, con el tiempo, a querer asumir la representación de alguna de las grandes potencias.</p><p>Los participantes podían elegir distintos órganos dentro del modelo, entre ellos la Asamblea General, el Consejo Económico Social, el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo de Seguridad. Este último fue el objetivo que Julián se propuso después de su primera experiencia.</p><p>El Consejo de Seguridad aborda situaciones vinculadas con la paz y la seguridad internacional. Para los jóvenes que participan, esto significa estudiar conflictos y asumir la posición del Estado que les toca representar frente a esas situaciones.</p><p>“Esa pasión por el debate se convierte en estudio, en estudio intenso y serio de una problemática que a veces lleva muchos años”, explicó. Con el paso del tiempo, Pronello dejó de participar como estudiante y comenzó a involucrarse desde otro lugar. Una vez terminado el secundario ya no podía continuar como delegado en el modelo destinado a ese nivel, pero decidió permanecer vinculado a través de la organización y el asesoramiento.</p><p>Ese cambio de rol también le permitió comprender con mayor profundidad cuál era, para él, el verdadero objetivo de la propuesta. Ya no se trataba solamente de la experiencia de representar a un país, sino de reconocer el valor educativo que podía tener para quienes participaban.</p>Más que hablar: aprender a escuchar y consensuar<p>Pronello considera que uno de los principales aportes del Modelo de Naciones Unidas está relacionado con la formación ciudadana. “El modelo tiene un objetivo académico fundamental y tiene que ver con la formación ciudadana de los jóvenes, formación democrática, basada en el diálogo, en el respeto y sobre todo también en el respeto de las diversas opiniones que pueden surgir en un debate”, afirmó.</p><p>En esa dinámica, los estudiantes aprenden a estructurar argumentos, pero también a escuchar. Aprenden sobre protocolo, compañerismo, historia, normativa internacional y relaciones entre los Estados. Pero, sobre todo, incorporan la necesidad de encontrar consensos frente a posiciones diferentes.</p><p>Para Pronello, ese aprendizaje adquiere todavía más importancia en una sociedad donde muchas discusiones públicas terminan reducidas a enfrentamientos personales. “Los objetivos académicos del modelo de Naciones Unidas nunca tienen que perderse de vista”.</p><p>En este sentido, advierte sobre el riesgo de que el modelo pierda su verdadero sentido educativo y termine reducido únicamente a una puesta en escena. Asimismo, sostiene que “cuando se pierde de vista cuál es el objetivo académico” de la propuesta, se corre el riesgo de pasar “de querer formar jóvenes o ciudadanos comprometidos con la vida democrática a través del diálogo y del consenso a una simple teatralización”. Para él, la representación de un país, el protocolo y la dinámica del evento son herramientas para alcanzar un objetivo mayor: que los jóvenes aprendan a investigar, argumentar, escuchar otras posiciones, respetar las opiniones diferentes y, fundamentalmente, encontrar caminos de consenso frente a una problemática.</p><p>“Lo fundamental del modelo de Naciones Unidas es lograr que los estudiantes puedan argumentar y estructurar sus argumentaciones sobre bases sólidas”, señaló.</p><p>Esa idea también forma parte de su manera de entender cualquier proyecto educativo. Actualmente integra la Asociación Civil Puentes Enteros y participa de iniciativas relacionadas con la formación de jóvenes. Desde allí sostiene que toda propuesta destinada a estudiantes debe tener objetivos académicos y pedagógicos claros.</p>Una experiencia que marcó una vocación<p>Con los años, Julián pudo comprobar en otros jóvenes el efecto que puede tener la experiencia. “He visto alumnos que les costaba hablar, que les costaba expresarse o que les costaba plantear una opinión, participar de dos o tres modelos de Naciones Unidas y al tercero dar un discurso fluido, coherente y cargado de una argumentación importante y fructífera”, cuenta.</p><p>También vio el caso contrario: jóvenes que ya tenían una importante capacidad de comunicación y encontraron en el modelo una herramienta para potenciarla. En su caso particular, asegura que siempre tuvo facilidad para expresarse y que eso hizo que los primeros pasos fueran algo más sencillos. Pero fue la experiencia acumulada la que le permitió descubrir que las ciencias sociales eran el ámbito en el que quería desarrollarse.</p><p>“Para mí el modelo fue muy relevante en mi vida, fue un antes y un después porque encontré mi vocación y entendí que mi vocación tenía que ver con la comunicación en primer lugar y con el derecho también acompañado de la comunicación”, afirmó.</p><p>Esa definición terminó orientando sus estudios. Primero eligió el periodismo, una formación que pudo realizar en San Francisco, y posteriormente decidió estudiar Derecho. Para Pronello, ambas carreras terminaron complementándose con las herramientas que había incorporado durante su experiencia en los modelos.</p>De la comunicación al Poder Judicial<p>Su recorrido académico terminó llevándolo al Poder Judicial de la Provincia de Córdoba, donde actualmente trabaja. Allí volvió a encontrarse con una necesidad que, de alguna manera, mantiene relación con lo que había aprendido durante su adolescencia: la importancia de comunicar, explicar y construir argumentos. Dentro del Poder Judicial participa del Programa Comunitario de Referentes Judiciales, una iniciativa que tiene como objetivo acercar la Justicia a la comunidad.</p><p>Pronello explica que muchas personas tienen dificultades para comprender cómo funciona el Poder Judicial, qué organismos lo integran o a qué lugar deben acudir cuando tienen un problema. “Siempre fue como un gran monstruo donde la gente temía entrar porque básicamente desconocía cómo funcionaba”, describió.</p><p>Frente a esa situación, el programa busca que sean empleados y funcionarios judiciales quienes se acerquen a la comunidad, se relacionen con referentes locales y expliquen de manera directa cómo funciona la Justicia. Se trata de una actividad voluntaria que los integrantes realizan por fuera de su horario laboral y sin recibir un ingreso adicional. Cada grupo trabaja con una comunidad determinada. En el caso de Pronello, actualmente articula actividades entre San Francisco y Porteña.</p>Un puente entre aquella adolescencia y el presente<p>La historia de Julián Pronello tiene un hilo conductor: la comunicación como herramienta para acercarse al otro. Primero apareció en un adolescente al que le gustaba la historia y quería debatir. Después se transformó en una elección profesional. Y finalmente encontró un espacio de aplicación en el trabajo judicial y comunitario.</p><p>El Modelo de Naciones Unidas le enseñó, según su propia experiencia, a expresarse, construir argumentos, escuchar activamente y sostener una discusión con fundamentos. La universidad le permitió profundizar esos conocimientos desde el periodismo y el Derecho. Y su actividad actual le permite utilizarlos para acercar una institución pública a la comunidad.</p><p>Pero también hay una enseñanza que Pronello considera fundamental y que excede cualquier carrera o profesión: la posibilidad de comprender que frente a una diferencia no necesariamente tiene que existir un enfrentamiento.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/B3Hyesbe8UeuqcY_oDLvJle5hOA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/08/julian_pronello.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Con la proximidad de una nueva edición del Modelo de Naciones Unidas en San Francisco, el abogado Julián Pronello recuerda cómo aquella experiencia, que comenzó como estudiante, marcó su vida y guió su futuro profesional. Años después, destaca su importancia en la formación de los jóvenes.]]>
                </summary>
                                                <category term="posta-1" label="Posta" />
                                <updated>2026-08-15T12:27:13+00:00</updated>
                <published>2026-08-15T12:04:25+00:00</published>
    </entry>
    </feed>