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    <title>La Voz de San Justo</title>
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    <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
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            Un tesoro en La Tordilla: el monumento al Cura Brochero
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/-AjlRK_if8lkKUZQ6vg77Z7dmdA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/03/curita_brochero_plaza_de_la_madre_de_la_tordilla.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Por María Laura Ferrero | LVSJ<p>&nbsp;</p><p>En el corazón de la llanura cordobesa, en una plaza tranquila de la localidad de La Tordilla, se conserva una obra que, según especialistas, posee un valor artístico excepcional. Allí se encuentra el busto de José Gabriel del Rosario Brochero realizado por el reconocido escultor Luis Perlotti, acompañado por tres bajorrelieves de bronce que narran escenas vinculadas a la figura del sacerdote.</p><p>La pieza, inaugurada el 8 de septiembre de 1967 durante las fiestas patronales de la localidad, permaneció durante décadas en relativo silencio. Sin embargo, una investigación reciente volvió a colocarla en el centro de la escena.</p><p>La historiadora Carina Villafañe Batica, ex asesora de la Comisión Nacional de Monumentos de Lugares y Bienes Históricos, comenzó a estudiar el origen del monumento y la trama histórica que rodeó su construcción.</p><p>“Se trata de una obra icónica y única del artista Luis Perlotti. No existen moldes ni copias de esta escultura del Cura Brochero”, afirmó Villafañe Batica en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO. Según explicó, esa condición la convierte en una pieza de valor excepcional dentro del patrimonio escultórico argentino.</p><p>La investigadora sostuvo además que la obra se encuentra catalogada por el Museo Luis Perlotti, institución que resguarda el legado del escultor en la ciudad de Buenos Aires.</p><p>&nbsp;</p>La investigadora Carina Villafañe Batica durante su entrevista a Nélida Bordino de Vaudagna en La Tordilla.<p>&nbsp;</p>Un artista fundamental<p>Para comprender la dimensión de la obra de La Tordilla es necesario situar la figura de su autor.</p><p>Luis Perlotti nació en Buenos Aires en 1890 y es considerado uno de los grandes escultores de América. Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes, fue discípulo de maestros como Pío Collivadino y Lucio Correa Morales.</p><p>Su trayectoria lo llevó a convertirse en uno de los principales intérpretes escultóricos de la identidad latinoamericana. Su obra abordó tanto la temática indígena como la representación de figuras históricas y culturales de la Argentina.</p><p>Entre sus esculturas más conocidas se encuentran monumentos dedicados a próceres nacionales como Manuel Belgrano, José de San Martín y Mariano Moreno, además de retratos escultóricos de artistas como Alfonsina Storni.</p><p>También integró la histórica peña del Café Tortoni junto a figuras como Benito Quinquela Martín y Juan de Dios Filiberto.</p><p>“El artista siempre investigaba antes de realizar una obra. Él mismo se referenciaba en documentos históricos y en testimonios del lugar”, explicó Villafañe Batica. Ese detalle, señaló, adquiere especial importancia al analizar el monumento dedicado al Cura Brochero.</p>Cómo llegó Perlotti a La Tordilla<p>La llegada del escultor a esta región de Córdoba no fue casual.</p><p>Según la investigación histórica, el contacto con la comunidad se habría producido a través del artista grabador Miguel José Bordino, quien trabajaba en la Casa de la Moneda en Buenos Aires y mantenía una amistad con Perlotti y con Benito Quinquela Martín.</p><p>Bordino sería tío de Nélida Bordino de Vaudagna, quien se casó con Constantino Carlos Vaudagna. Ese vínculo habría acercado al escultor a la familia Vaudagna, una de las más influyentes de la zona.</p><p>El principal impulsor del monumento fue Constantino Carlos Vaudagna, quien organizó el proyecto junto a productores rurales y al Instituto Brocheriano filial Monte Largo.</p><p>&nbsp;</p>Constantino Carlos Vaudagna<p>&nbsp;</p><p>“Vaudagna fue el gran mecenas de esta obra. Él organizó todo el aparato para que el monumento pudiera concretarse”, señaló Villafañe Batica.</p><p>La iniciativa también contó con el respaldo de ganaderos de la región y de instituciones locales que buscaban rendir homenaje a la figura del sacerdote cordobés.</p>Ubicación &nbsp;clave<p>La ubicación original del monumento tampoco fue casual. La obra fue emplazada inicialmente en el casco antiguo de la Estancia Monte Largo, en las cercanías de lo que hoy es la localidad de La Tordilla.</p><p>Según los documentos analizados por la investigadora, ese lugar estaría vinculado a la familia Brochero y a las tierras que pertenecieron al padre del sacerdote.</p><p>“Existen referencias documentales que relacionan esa estancia con la familia Brochero, incluso a partir del testamento del padre donde se mencionan esas tierras”, explicó Villafañe Batica.</p><p>La historiadora señaló que, según testimonios orales recogidos en la zona y documentos históricos, allí habría ocurrido el alumbramiento de Petrona Dávila, madre del futuro santo argentino.</p><p>“Las referencias indican que ese habría sido el lugar donde Petrona Dávila dio a luz al Cura Brochero. Luego el nacimiento fue registrado en la iglesia de Villa Santa Rosa”, sostuvo.</p><p>En efecto, el acta parroquial registra que el sacerdote fue anotado el 16 de marzo de 1840 en esa localidad cordobesa.</p>Un dato histórico que abre preguntas<p>Para Villafañe Batica, la distancia temporal entre el supuesto nacimiento y la inscripción en la iglesia plantea interrogantes que históricamente circularon como una tradición oral en la región.</p><p>“Siempre existió un rumor en la zona sobre el lugar del nacimiento. Lo que ocurre ahora es que aparecen documentos que permiten analizarlo con mayor profundidad”, explicó.</p><p>En ese sentido, aclaró que la investigación no pretende negar la tradición histórica vinculada a Santa Rosa, sino aportar nuevos elementos para comprender el contexto.</p><p>“Podemos hablar de un nacimiento físico en un lugar y de una casa natal en otro. Son cuestiones que los historiadores deben estudiar con documentos”, señaló.</p>Una obra única en el país<p>El monumento está compuesto por un busto central de bronce del Cura Brochero y tres placas en bajorrelieve que narran escenas vinculadas a su vida y a la religiosidad popular.</p><p>La pieza fue fundida en Buenos Aires y firmada por el propio escultor.</p><p>“El busto y los bajorrelieves tienen un valor artístico y cultural único en la provincia de Córdoba y en el país”, subrayó Villafañe Batica.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>El Museo Luis Perlotti confirmó además la autenticidad de la obra y su carácter singular dentro de la producción del artista. Darío Julio Klehr, director del Museo de Esculturas Luis Perlotti, tuvo varios contactos con Villafane Batica y una comitiva encabezada por él podría desembarcar en los próximos meses en la localidad de La Tordilla.</p><p>&nbsp;“Es una obra única, sin copia. Por eso la necesidad de resguardarla y conservarla por su valor artístico e histórico y esas acciones solamente pueden llevarlas a cabo los profesionales de&nbsp; Museo de Esculturas Luis Perlotti”, reiteró la investigadora.</p>Lograr el reconocimiento<p>En la actualidad, el monumento se encuentra ubicado en la Plaza de la Madre de La Tordilla, luego de haber sido trasladado desde su emplazamiento original.</p><p>En 2025 recibió la declaratoria de interés municipal, un primer paso hacia su preservación.</p><p>La investigación también despertó el interés de la Comisión Nacional de Monumentos de Lugares y Bienes Históricos, organismo creado en 1941 para proteger el patrimonio cultural argentino.</p><p>Según Villafañe Batica, el actual presidente del organismo, el arquitecto Fernando Ferreyra, consideró que la obra posee un valor patrimonial significativo.</p><p>“Para la Comisión Nacional es una prioridad porque se trata de una escultura única de Luis Perlotti dedicada al Cura Brochero”, explicó.</p><p>&nbsp;</p>En 2025, el monumento recibió la declaratoria de interés municipal, un primer paso hacia su preservación. La intendenta Claudia Bordoni junto al presidente de la Agencia Córdoba Turismo Dario Capitani y otras autoridades provinciales y locales.<p>&nbsp;</p>Salir a la luz<p>A casi seis décadas de su inauguración, el monumento vuelve a ser objeto de estudio y de interés público.</p><p>En la quietud de una plaza del interior cordobés permanece una obra que combina arte, fe e historia. Una escultura que no solo rinde homenaje a una de las figuras religiosas más importantes de la Argentina, sino que también abre nuevas preguntas sobre el pasado de la región.</p><p>“Esta obra es un tesoro”, resumió Villafañe Batica. “Y todavía tiene mucho para contar”.</p>Testigos de una historia<p>Si el monumento al Cura Brochero en La Tordilla guarda un valor artístico excepcional por tratarse de una obra del escultor Luis Perlotti, también conserva una dimensión humana que permite comprender cómo nació aquel proyecto que unió arte, fe y comunidad en plena llanura cordobesa.</p><p>Una de las voces más valiosas para reconstruir esa historia es la de Nélida Bordino de Vaudagna. Nacida el 18 de abril de 1927, hoy con 98 años, es considerada una de las últimas testigos directas de los acontecimientos que rodearon la creación y la inauguración del monumento en 1967.</p><p>Su testimonio fue recuperado en el marco de la investigación de la historiadora Carina Villafañe Batica, quien destacó la importancia de su memoria para reconstruir aquella etapa de la vida cultural de la región.</p><p>“Ella tocaba el órgano y vivió todo el proceso de la inauguración del monumento. Es una testigo fundamental de esa historia”, señaló Villafañe Batica.</p><p>Bordino recordó que durante su infancia el nombre del Cura Brochero todavía no tenía la presencia que adquiriría años después en la religiosidad popular de la región.</p><p>“Cuando era niña casi no se hablaba del padre Brochero. Después de casarme comenzaron a llegar sacerdotes a la zona y ahí empezó a hablarse más de él”, relató.</p><p>Sin embargo, las celebraciones patronales del 8 de septiembre ya ocupaban un lugar central en la vida social de la comunidad. Aquella fecha, dedicada a la Virgen, convocaba a vecinos de distintas colonias rurales y pueblos cercanos.</p><p>“La fiesta patronal era muy importante. Venía gente de todos lados”, recordó.</p><p>Ese día, además de las celebraciones religiosas, se vivía una verdadera fiesta comunitaria. La procesión recorría el pueblo y luego se celebraba la misa en la antigua iglesia local, que solía colmarse de fieles.Mientras tanto, la música acompañaba cada momento de la celebración.</p><p>“Yo tocaba el armonio mientras seguía la procesión. Después la misa se llenaba de gente en la iglesia antigua”, contó.</p><p>Tras los actos religiosos, la celebración continuaba en el salón del pueblo, donde la comunidad compartía música y baile.</p><p>“Después había orquesta. Era mi marido, Constantino Carlos Vaudagna, quien contrataba la orquesta y organizaba todo”, recordó.</p><p>Su esposo fue una figura clave en la historia del monumento. Constantino Carlos Vaudagna impulsó el proyecto y organizó, junto a productores rurales y vecinos de la zona, el proceso que permitió concretar la obra del escultor Luis Perlotti.</p><p>Según relató su esposa, era un hombre profundamente interesado en la cultura, la historia y el arte.</p><p>“Le gustaba mucho la historia y la arqueología. Era amante del arte y había estudiado en Villa Santa Rosa. Era de pocas palabras, con unos ojos azules muy penetrantes. Amaba la cultura y el campo”, lo describió.</p><p>Ese interés por la historia y el patrimonio fue lo que lo llevó a impulsar la creación del monumento en homenaje al Cura Brochero.</p><p>El proyecto también estuvo atravesado por una red de vínculos culturales que conectaba a la pequeña comunidad rural con algunos de los artistas más importantes del país.</p><p>Una figura clave en esa relación fue Miguel José Bordino, tío de Nélida y destacado grabador que trabajaba en la Casa de la Moneda en Buenos Aires.</p><p>Bordino mantenía una estrecha amistad con artistas como Benito Quinquela Martín y con el propio escultor Luis Perlotti. “De esa relación con mi tío surge el contacto con Perlotti”, recordó Bordino, citando también los relatos transmitidos dentro de su propia familia.</p><p>Ese vínculo fue determinante para que el escultor aceptara realizar la obra dedicada al Cura Brochero en La Tordilla.</p><p>La investigación histórica también permitió conocer que Nélida Bordino conserva aún documentos de aquel proceso. Entre ellos, una carta enviada por Miguel Bordino a su esposo Constantino Vaudagna, en la que informaba sobre los avances del monumento que el escultor estaba realizando en Buenos Aires.</p><p>El documento constituye una pieza valiosa para comprender cómo se gestó aquella iniciativa cultural impulsada desde el interior del país.</p><p>Décadas después, la familia Vaudagna sigue recordando el papel que tuvo su padre en ese proyecto.</p><p>“El papá tuvo una inteligencia de visión. Vio más allá de su tiempo”, expresó el doctor Carlos Constantino Vaudagna al referirse a su figura.</p><p>Según su testimonio, el impulsor del monumento era un hombre profundamente comprometido con la vida cultural de la región.</p><p>“Fue un gran lector. Tenía una biblioteca llena de clásicos y esa pasión por la lectura nos la transmitió a toda la familia”, recordó.</p><p>Para sus hijos y para quienes lo conocieron, su figura quedó asociada a la idea de comunidad y de desarrollo cultural en la zona.</p><p>“Fue un impulsor de la cultura y de la unión en La Tordilla”, resumió.</p><p>Aquella visión permitió que en 1967 un pequeño pueblo del interior cordobés se convirtiera en escenario de una obra escultórica realizada por uno de los artistas más importantes de la Argentina.</p><p>Hoy, casi seis décadas después, los recuerdos de quienes participaron de aquellos momentos siguen iluminando la historia detrás de un monumento que, lentamente, comienza a recuperar el reconocimiento que merece.</p>]]>
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                <published>2026-03-15T13:00:00+00:00</published>
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