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    <title>La Voz de San Justo</title>
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    <updated>2026-04-13T18:40:06+00:00</updated>
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            “Chu Chu Ua”, la perrita comunitaria del centro, encontró un hogar definitivo
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vATSI6ZAYFTvAe9mKfwOEXhguik=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/chu_chu_ua.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Durante años, “Chu Chu Ua”, también conocida por muchos como Betún, fue parte del paisaje cotidiano del centro de San Francisco. Entre comercios, veredas transitadas y el ir y venir constante, esta perrita comunitaria supo ganarse el cariño de vecinos y comerciantes, que la cuidaron como propia. Hoy, su historia suma un nuevo capítulo: fue adoptada y ya forma parte de una familia.</p><p>Chu Chu Ua llegó al microcentro cuando era apenas una cachorra. Por entonces, el Kiosco Alicia, ubicado junto a la fuente de la Plaza Cívica, ya era refugio de “Tita”, otra perrita comunitaria. Aun así, Daniel Varrone, dueño del comercio, no dudó en abrirle las puertas. Con el acompañamiento de su esposa Alejandra, comenzó a alimentarla y brindarle resguardo.</p><p>Durante los inviernos más crudos, la perrita dormía dentro del kiosco. Al cerrar por la noche, Daniel las dejaba entrar y, al regresar de madrugada para repartir diarios, ellas retomaban su rutina. Ese vínculo cotidiano se volvió profundo, especialmente entre Daniel y Chu Chu Ua, quien lo recibía cada día con una verdadera fiesta.</p><p>El fallecimiento de Daniel, ocurrido hace un tiempo tras una dura enfermedad, marcó un antes y un después. “Era muy compañera de él. Intentamos que no sufriera su ausencia, pero creo que lo sintió”, expresó Alejandra a LA VOZ DE SAN JUSTO.</p><p>Esa red de cuidado fue clave hasta que apareció la posibilidad de una adopción definitiva. Verónica Bustos, vecina de la ciudad, decidió abrirle las puertas de su hogar. “Yo ya la conocía de antes, de cuando Dani estaba en el kiosco. Siempre dije que iba a estar pendiente de ella”, contó. La adopción no fue sencilla: en su casa conviven otros perros y gatos, y el proceso de adaptación llevó tiempo y cuidados. “No fue fácil, pero nos encariñamos de una forma muy grande, hoy es parte de nuestra familia”, relató.</p><p>La llegada de Chu Chu Ua al hogar de Verónica se dio inicialmente como una medida de resguardo. La intención fue protegerla durante las fiestas de fin de año, ante los fuegos artificiales y el ruido propio de esas jornadas, que suelen afectar a los animales. En ese contexto, la perrita fue llevada a la vivienda de manera transitoria, aunque ese primer gesto de cuidado terminó dando paso a un vínculo más profundo que, con el correr de los días, se transformó en una adopción definitiva.</p><p>Verónica también quiso destacar que la adopción de Chu Chu Ua fue posible gracias al compromiso previo de otras personas que la cuidaron durante años en la calle. En ese sentido, resaltó especialmente el rol de Liliana Calcaño, quien se ocupaba de alimentarla a diario cuando permanecía en la casita ubicada sobre calle Mitre y la llevaba al veterinario cada vez que se enfermaba. Actualmente, incluso, es quien la está cuidando mientras ella se encuentra de vacaciones. Junto a Liliana, mencionó a Emma Macheraldo, con quien compartió ese acompañamiento constante. “Antes de que apareciera yo, ellas ya estaban y se ocupaban de Chu Chu Ua”, remarcó, y agregó que ambas realizan una tarea silenciosa pero fundamental en favor de muchos perros en situación de calle. Además, agradeció el acompañamiento permanente de Sol de Dame una Pata, subrayando que detrás de la historia de Chu Chu Ua hubo muchas manos solidarias y un amor colectivo que permitió que hoy esté bien cuidada.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vATSI6ZAYFTvAe9mKfwOEXhguik=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/chu_chu_ua.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Por mucho tiempo fue parte del paisaje cotidiano del microcentro de San Francisco donde se ganó el cariño de todos. Tras la muerte del kiosquero Daniel Varrone, quien fue una de sus principales figuras de cuidado, la historia de esta perrita comunitaria que encontró un nuevo capítulo: fue adoptada y hoy ya forma parte de una familia. Un relato atravesado por el afecto y el compromiso colectivo.]]>
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                <published>2026-01-21T17:22:22+00:00</published>
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